A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 30 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Francais_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkurkish_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours

Links to indexes of first few lines of all posts of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) Colombia, Vía Libre: Análisis de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022 (de, en, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Fri, 1 Jul 2022 08:39:08 +0300


En este texto presentamos un análisis de los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022 en Colombia desde la perspectiva del Grupo Libertario Vía Libre. Para tal fin, analizamos el aumento de la participación electoral, la histórica victoria del centro izquierda, las profundas limitaciones del programa del acuerdo nacional y el capitalismo democrático, así como, algunas perspectivas anarquistas para el cambio social. ---- Aumento de la participación electoral ---- Según el boletín 63 del preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99.99% de las mesas escrutadas, estas votaciones registraron un aumento relativo de la participación en estas elecciones: 22Ž658.694 votos y un 58.09% del total de votantes. Esto supone un aumento de 1Ž217.089 votos y un aumento del 3.1% frente a la primera vuelta; registrándose la mayor concurrencia a una segunda vuelta desde 1998 y el segundo mayor registro desde el inicio de la aplicación de este mecanismo en el país.
Además, frente a las elecciones del 29 de mayo, se presentó un aumento del voto en blanco y, en menor medida, del voto nulo, mientras disminuyó el voto no marcado. De esta forma, se presentaron 501.987 votos en blanco y 2.24% del total, un crecimiento importante de 136.223 votos y el 37.24% del total, aunque aún dentro de un peso menor. Así mismo, se presentaron 271.667 votos nulos y 1.19%, un aumento de 29.849 votos y 12.34% del total, además de 23.615 votos no marcados y 0.10%, una disminución de 3.105 votos y una pérdida del 11.32% del total.
La participación fue mayoritaria en 22 territorios, sobre todo, en los departamentos del centro del país, con Bogotá registrando 65.49% de concurrencia, Cundinamarca el 67.68%, Boyacá del 66.68% y Santander con 67.65%; el suroccidente con Cauca mostrando 65.07% y Nariño 63.07%; y los llanos orientales con Meta con 64.18% y Casanare con 68.02%, este último, el mayor porcentaje del país.
En contraste, se mantuvo la abstención mayoritaria en 11 territorios, con la baja participación de la costa Caribe en departamentos como San Andrés con 32.5% el registro más bajo de estas unidades administrativas en esta elección, al igual que La Guajira 39.58%, Bolívar con 48.20% y aún la región de gobierno progresista del Magdalena 49.47%; la zona más lejana de la Orinoquia con Vichada con 37%, Guainía con 39% y Arauca con 49.82%; el sur de la región amazónica con Vaupés con 37.3% y Amazonas con 46.2%, así como el departamento del Choco con 47.82% y los consulados en el exterior con 31.46%, el registro más bajo de todo los territorios.
Histórica victoria de la centro izquierda
La principal noticia de la jornada es, claramente, el triunfo obtenido por la formula de centro izquierda de Gustavo Petro y Francia Márquez; de la socialdemócrata coalición del Pacto Histórico con 11Ž281.013 votos y el 50.44% del total. Petro, antiguo militante de la guerrilla nacionalista del Movimiento 19 de Abril, logró un aumento de 2Ž739.396 votos y un crecimiento del 32.1% frente a la primera vuelta, logrando recoger la mayoría del voto centrista, así como importantes sectores liberales, conservadores y cristianos, además de franjas antes abstencionistas.
Petro, en el pasado senador y alcalde de Bogotá, ganó en 17 territorios del país, básicamente los mismos que en la primera vuelta, salvo en los 2 departamentos de Risaralda y Quindío en los que perdió la primacía. Su candidatura ganó en Bogotá con 58.5%; además de los 7 departamentos de la costa Caribe, destacándose la Guajira con 64.5%, el Atlántico con 67% y Sucre 64%; los 4 departamentos de la costa Pacífica con Cauca con 79.02%, Nariño en el 80.9% y Chocó con 81.9%; la mayoría de la región amazónica con 4 departamentos, con Putumayo con 79.6% y Vaupés con 74%; además del voto minoritario en los consulados del cono sur y Europa.
El segundo lugar lo ocupó la formula centrista populista de Rodolfo Hernández y Marelen Castillo de la derechista Liga de Gobernantes contra la corrupción, que obtuvo 10Ž580.412 votos y el 47.31% del total. El antiguo alcalde de Bucaramanga consiguió un incremento de 4Ž615.077 votos y un aumento del 77.4%, de la votación frente a la primera vuelta, consiguiendo sumar la mayoría pero no todos los votos de las candidaturas de derecha de Federico Gutiérrez que lo respaldó con su movimiento y John Milton Rodríguez que lo hizo a título personal.
Hernández ganó en 16 territorios, los mismos que en la primera vuelta, más las adiciones del gran Caldas y las plazas tradicionales del uribismo en Antioquia y de colombianos en el exterior. El empresario de la construcción lideró la votación en la región andina con Norte de Santander y el 77.8%, Santander con 72.9% y Antioquia con 63.9%; la Orinoquía con 4 departamentos como Arauca con 67% y Casanare con 70.26%; la minoría de la región amazónica con 2 departamentos como Caquetá con 53.46%; además de los y las votantes en el exterior, especialmente, en el norte de América y la región alto andina.
Entre la primera y la segunda candidatura se presenta una pequeña diferencia de apenas 700.060 votos y 3.13%, que, sin embargo, resultó ligeramente mayor que lo pronosticado por la mayoría de las últimas encuestas. Esta es la diferencia más ajustada desde los resultados de la segunda vuelta de 1994 y, de nuevo, ocupó el segundo lugar en el margen más cercano de los balotajes del país.
Por otro lado, parece claro que mientras Hernández perdió intención de voto en las últimas semanas, especialmente desde su mayoría virtual tras la primera vuelta, Petro creció en este periodo, sumando adhesiones de forma más orgánica que su competidor, quien atrajo apoyos mas fragmentados, especialmente, tras su negativa al diálogo solicitado por el centrista Fajardo.
No deja de resultar llamativo que la candidatura de unidad patronal, debilitada y marcada por el temor anticomunista, reunida alrededor del millonario Hernández, sufriera, por primera vez en la historia moderna, una derrota electoral. Y esto se presentó en gran parte como resultado de una histórica crisis de legitimidad del gobierno Duque, la fragmentación de la derecha y el centro con la paralela unidad de la izquierda, así como, la politización creciente de los sectores medios y populares, situaciones cuyo origen no es tanto la propia coyuntura electoral, sino el estallido social de 2021.
El llamado al acuerdo nacional y al capitalismo democrático
En su discurso de victoria, Petro, presidente electo, señaló diversos elementos de su programa político que llaman a la cautela: en primer lugar, explicó su llamado a la política del amor, con la que buscaría superar los sectarismos políticos del pasado y mejorar las bases del entendimiento y el diálogo entre diversos actores nacionales, incluidos lideres como Hernández, Gutiérrez y Uribe. En ese sentido y en referencia indirecta al uribismo, sostuvo que no iba a utilizar el poder estatal para destruir a sus adversarios.
En segundo término y conectado con lo anterior, esbozó la propuesta de un Gran Acuerdo Nacional que definió vagamente como un proyecto de unidad entre todos los y las habitantes del país y de todos los sectores de la sociedad en búsqueda de objetivos nacionales comunes. Esto, en busca de construir los máximos consensos necesarios para realizar las reformas prometidas en su programa.
En tercer lugar, reiteró un elemento conservador de su programa que enuncia como la defensa de un capitalismo democrático, muy presente en su propaganda electoral, desde el que rechazó la acusación de que expropiaría los bienes y propiedades de los ciudadanos del país lanzada por la derecha y elites empresariales. Así, defendió su idea de que había que desarrollar el capitalismo en Colombia, sentencia que fue tristemente aclamada por sus seguidores en el coliseo.
Repitiendo una muy envejecida, pero aún eficaz, formula política del reformismo de izquierda, Petro sostuvo que antes que pensar en tareas anti capitalistas, el país tenía que superar la premodernidad, el feudalismo y los nuevos esclavismos. Defendió entonces el llamado pluralismo económico y su apuesta por un capitalismo democrático, «ojalá productivo, ojalá no especulador», así como la apuesta por una economía productiva fuerte que supere el extractivismo. Mencionó también la formula liberal de que para redistribuir primero hay que producir.
En cuarto lugar, reiteró su idea de justicia ambiental, defendió su programa de transición de las energías fósiles, especialmente del petróleo hacia las energías limpias y renovables, de protección del agua como derecho humano, defensa de la selva amazónica como pulmón del mundo y negociación y pacto económico ambiental con grandes contaminantes como Estados Unidos.
En quinto lugar, mencionó sus reformas, bandera orientada a cumplir las promesas sociales, hasta hoy aplazadas, de la Constitución de 1991 y llamó a que la constitución viva y camine entre la población. Esto incluiría una reforma agraria poco definida, asegurar la alimentación para todos los niños y niñas, la universidad gratuita para los y las jóvenes y la pensión digna para la población mayor. En este apartado, destacó el protagonismo de la juventud y las mujeres en su campaña y reivindicó la diversidad étnica y cultural del país, así como una perspectiva de mayor integración latinoamericana.
Por otro lado, en su discurso, la vicepresidenta electa Francia Márquez, en medio de la exaltación de la participación de diversos sectores en la campaña electoral, planteó que este sería un gobierno de la gente de las manos callosas y de los nadie, un gobierno de los sectores populares. Sin embargo, esto aún está lejos y parece claro que este tipo de representación política no está en el programa electoral ni en las intenciones de Petro.
Perspectivas para el cambio en el movimiento social
La victoria del primer candidato de centro izquierda en la historia republicana del país, supone un hito histórico, en el que era, hasta hace poco, el último bastión incólume de la derecha continental. Este gran hecho político, anticipa el fin de un ciclo histórico marcado por la hegemonía del uribismo iniciado en 2002 y supone una interesante muestra de la radicalización hacia la izquierda del escenario político, surgida tras los grandes paros nacionales del 21 de noviembre de 2019 y el 28 de abril de 2021.
En paralelo, la candidatura de centro izquierda de Petro es bastante clara en su apuesta hacia la moderación y el pragmatismo, con una campaña más orientada hacia el centro político que la del 2018, y un incremento claro de la presencia de elementos santistas y liberales, cercanías con sectores del Partido de la U como Roy Barreras y aún estructuras parapolíticas como la del clan López en Sucre. El gran frente antineoliberal, anti corrupción y anti establecimiento que Petro ha predicado sin mucha coherencia, alcanzó un gran apogeo numérico pero un inverso debilitamiento de su consistencia interna.
Por otro lado, este será un gobierno débil, con una minoría en el congreso donde tiene por el momento 25 de 108 senadores aliados y 35 de 188 representantes a la cámara afines, minoría aún más acentuada en el poder regional donde sus aliados controlan solo 3 de los 32 departamentos. Además, la administración progresista será acosada por la gran prensa empresarial de inclinación uribista como los conglomerados mayoritarios de El Tiempo, Semana, Caracol y RCN, y contará con la oposición abierta del patronal Consejo Gremial Nacional. Al tiempo, mantendrá tensiones con la inercia conservadora de los organismos de control e importantes sectores del poder judicial, y aún está por descifrar la lealtad de unas Fuerzas de Seguridad comprometidas con la guerra anti subversiva. Para superar esta situación, el gobierno Petro se verá abocado a buscar alianzas legislativas, regionales y empresariales que limitaran aún más el alcance de su programa.
Ante este panorama, nuestra tarea pasa por intentar superar la actual ilusión progresista y caudillista y trabajar por profundizar la autoconfianza popular, aprovechando el actual entusiasmo de masas para fortalecer la organización social en todos los niveles, defendiendo la importancia de romper la cultura de dependencia y subordinación frente a los gobiernos y la centralidad que tiene el principio y la práctica de la autonomía y la autogestión para el movimiento popular. Buscamos organizar un desborde anti autoritario, desde abajo y a la izquierda, capaz de conquistar las profundas reformas sociales que nuestro pueblo anhela y que solo él mismo podrá conseguir y mantener.
¡Arriba las que luchan!
Grupo Libertario Vía Libre

https://grupovialibre.org/2022/06/21/analisis-de-la-segunda-vuelta-de-las-elecciones-presidenciales-de-2022-en-colombia/

https://www.facebook.com/vialibre.grupolibertario/posts/5144619925658805
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center