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(ca) Las lecciones del golpe de Estado en Honduras para el pensamiento y la acción revolucionaria

Date Fri, 16 Jul 2010 10:36:46 +0200


I. Nota introductoria.
El siguiente escrito posee fragmentos de un primer documento de breve extensión,
realizado para la revista Hombre y Sociedad publicada en invierno de 2009. El
presente fue extendido y actualizado con nuevas reflexiones, con sucesos actuales y
con nuevas perspectivas táctico-estratégicas sobre el conflicto.
Nuestra intención al presentar esta propuesta o este humilde grano de arena, es
contribuir a generar visiones de los conflictos sociales desde la óptica de nuestro
pensamiento, el cual tiene como horizonte la emancipación social, la socialización
económica y de la práctica política. Además pretendemos sugerir, si es que nos
permite, posibilidades viables de construcción para los sectores en resistencia y
para el pueblo hondureño. Pero por sobre todo, buscamos enviar fuerzas para la lucha
y un mensaje solidario al Frente para la Resistencia de Honduras, espacio de
convergencia de las distintas fuerzas sociales y corrientes político-ideológicas.

Antes de continuar, nos atrevemos a mencionar que un vicio común de la izquierda es
generar discusiones al interior del campo de intención revolucionaria, lo cual por
supuesto, lo consideramos necesario para el crecimiento, la generación de claridades
estratégicas, para enfrentar la lucha de clases y para la construcción de un espacio
político y una práctica revolucionaria. Sin embargo, consideramos que son pocas las
discusiones que se generan con argumentos que apunten a criticar a los sectores
derechistas. En este sentido, queremos decir que nuestro mayor vicio es discutir con
la derecha y demoler sus premisas lógicas y prácticas, ya que en momentos nos
encontramos con buenos argumentos de su parte y no solo con la tradicional
prepotencia que los caracteriza, por algo el actual modelo económico es dominante,
no?

Sin embargo, al observar los hechos de Honduras, constatamos la evidencia de que
necesariamente debemos cuestionarnos sobre las tácticas y estrategias que impulsa el
movimiento popular y la clase obrera en momentos tan decisivos de la historia.

En este sentido, no debemos considerar a toda esta gama de discusiones como gimnasia
revolucionaria, ni como discusiones estériles. Por el contrario, debemos lograr
generar un filtro con capacidad crítica que nos ayude a rescatar de ellas lo mejor
para encarar nuestra práctica cotidiana, ya que nos nutren como militantes y son un
rico y fértil campo de enseñanza.

Siempre cuando los balances y discusiones apuntan a crear una capacidad de análisis
desde una perspectiva de cambio social, de respuesta concreta a las contradicciones
que se presentan al interior de la burguesía y de orientación con intención
revolucionaria para las problemáticas que se presentan al interior de las
instituciones burguesas -las cuales en muchos casos nos hacen perder de vista
nuestro horizonte revolucionario, considerando que muchos compañeros y hermanos de
clase, confían en la continuidad viable de sus salidas pactadas desde arriba y a
espaldas de nuestra clase-, debemos considerarlos como un aporte indispensable.

En fin, el permanente ejercicio de la discusión al interior de los sectores
revolucionarios y la "sana" réplica, apuntan por un lado, a fortalecer, nutrir y
crear nuestra constante formación ideológica y, por otro, nos ayudan a pensar en lo
fundamental que es para la clase buscar el camino táctico-estratégico que nos
encamine a destruir los argumentos y prácticas perpetuas de la burguesía.
II. La Contrainsurgencia Civil al servicio del imperio y la respuesta de un pueblo
en llamas.

El 28 de Junio se cumple un año de régimen autoritario en Honduras, este se instaló
luego de un repudiado Golpe de Estado que fue propinado, por parte de una fracción
burguesa alineada en el Partido Liberal (PL) y en los otros referentes partidarios
de derecha, la oligarquía conservadora, por militares en retiro que en la década de
los años 80 estuvieron comprometidos con la violación de derechos humanos y por las
fuerzas armadas, que dicho sea de paso, reciben una fuerte inyección monetaria y
militar de parte del Estado yanqui. En suma, lo que se conoce como un golpe de
Estado cívico-militar, el cual fue conducido principalmente por la autodenominada
"unión cívica democrática", compuesta, entre otros por: el Consejo Hondureño de la
Empresa Privada (COHEP), el Consejo de Rectores de Universidades, la Confederación
de Trabajadores de Honduras (CTH), la Federación Nacional de Comercio e Industrias
de Honduras (FEDECAMARA) y la Asociación de Medios de Comunicación (AMC).

El Golpe de Estado significó un crudo y nuevo quiebre en la historia de Honduras, un
país hundido en la pobreza y prácticamente en la absoluta dependencia y sumisión al
imperialismo yanqui.

Con el pasar de los días, comenzaron a saltar a la luz una serie de declaraciones de
las distintas figuras políticas de cada país (referentes populares, presidentes,
parlamentarios, etc.), de los organismos internacionales (ONU, OEA, Grupo de Río,
etc.) y por supuesto, se generó una amplía gama de discusiones sobre el golpe de
Estado, sus posibilidades como recurso de fuerza de las elites; el consiguiente
reordenamiento que necesitan generar los sectores sociales dominantes; las
posibilidades de la clase trabajadora, las consecuencias internas y a nivel
internacional de cada una de las contradicciones. Un amplio mosaico que va desde las
distintas organizaciones de intención revolucionaria y los grupos de izquierda más
cercanos a humanizar el capital, hasta los sectores liberales y de la derecha
fascista.

A su vez, ante el golpe autoritario, el pueblo de Honduras enseguida respondió una
amplia y fuerte movilización obrera y popular, la cual, entre julio y noviembre de
2009 registró a diario variadas manifestaciones y muestras de resistencia. El pueblo
colocando el cuerpo y encarando con dignidad a los militares en las calles, exigió
la renuncia del gobierno de facto y el regreso de Zeleya. Por su parte, los
golpistas mandataron restituir el orden de su amada patria sumisa y moderar las
pasiones de un pueblo enardecido a las patadas y por su puesto, mediante las armas
financiadas por su amo del norte. Es en este marco de violencia, que la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos reportó más de 3 mil personas heridas y 5
muertos.

Con el pasar de los días y meses de resistencia, el método represivo fue tomando
nuevas formas y límites. Luego de la farsa electoral del 29 de noviembre de 2009, la
represión pasó a estar determinada por otros factores. Ya no importaba callar la voz
del pueblo a niveles generales, había que focalizar el garrote en los actores más
dinámicos del conflicto, como es característico de las dictaduras fascistas, era
necesario ser selectivo y acallar a los agitadores sociales más visibles, es así
como comienzan a desaparecer y exiliarse, tanto dirigentes sindicales como
campesinos con un rol mucho más activo en las protestas populares

III. Breve caracterización del reformismo Zelaya.

Para nosotros el ingenuo gobierno de Zelaya (muy similar al de Allende en Chile
durante 1970-1973), pasa por tres componentes, que se desplazan unos con otros hasta
llegar a los días cercanos al Golpe Militar, cuando ya no es expresión de casi nada.

Por un lado, mirada desde lejos y al calor de la experiencia de los hechos
posteriores al golpe, se nos aparece como un vehículo a través del cual las masas
populares se desarrollan paulatinamente de forma orgánica y política.

¿Por qué? Porque la aplicación del programa de su gobierno presupone la existencia
de la fuerza de la clase trabajadora en cuanto movimiento, a quien busca representar
en una nueva perspectiva, la de la democracia participativa mediante una consulta
ciudadana, de esta forma es como el gobierno tiene que entregar una serie de
reformas y remedios para atraer amplios sectores a su proyecto.

A su vez, es expresión de las fuerzas que la componen y de los sectores que busca
influir, respecto de los cuales define su política y a los que abre sus filas
partidarias, entregándoles los cargos burocráticos de Gobierno, un ejemplo de ello
son los cambios que realizó en su gabinete.

Por último, es expresión de su Programa, que a grosso modo, coloca a una fracción de
la burguesía y al capital extranjero alineado en el ALBA como sus aliados objetivos.
Sin embargo, se desarrolla una situación equivoca, ya que los sectores que toman en
sus manos el programa del gobierno, lo hacen sobre la base de una correlación de
fuerzas que aún no les favorece y que por su puesto son medidas que iban en contra
de la oligarquía, de la burguesía derechista conservadora (civil y militar) y de los
liberales agrupados en el PL (1). Lo que genera una respuesta desde sus diversas
fracciones según el estímulo o interés que los enfrenta.

Si bien es cierto que después del golpe, despertó una mayor cercanía inesperada en
el pueblo (que al no contar con datos exactos, podemos observarla, desde afuera de
Honduras, en que los golpistas no hayan asesinado al presidente), no alcanzó a
consolidar una base social de apoyo, antes de despuntar sus ambiciones.

Es acá donde nos podemos hacer una serie de preguntas y de las cuales podemos sacar
varias experiencias concretas como pueblo organizado.

Nos podemos preguntar por los errores de cálculo de los distintos sectores
-nacionales e internacionales- que apoyaban a Zelaya, nos podemos preguntar por que
al parecer fueron tan ingenuos al subestimar al imperio y a los sectores dominantes
que no permiten por nada cambios sustanciales en sus privilegios e intereses y
también podemos darnos cuenta que es fácil sobredimensionar e idealizar a nuestra
clase, su fuerza y su conciencia acumulada.

Sugerimos que las respuestas las podemos encontrar en la mentalidad burguesa de los
dirigentes que llevaban las riendas de este proceso. Porque si bien es cierto que
Zelaya fue muy consecuente y con pretensiones democrático burguesas progresivas, su
posición se devela al identificar que realmente nunca desde su aparato partidario se
realizó un riguroso trabajo de base, sólo se buscó el apoyo del pueblo mediante un
recurso institucional (referendum), con remedios en reformas y con prebendas
políticas, y, desde ahí comenzar a gestar su política de cambios impulsada desde
arriba, nunca se pretendió construir un poder desde las bases, sólo se les consideró
un instrumento o una clientela para capitalizar y avanzar en sus reformas al estilo
socialismo del siglo XXI.

Para nosotros, el acumular fuerza significa pasar a una ofensiva estratégica, la
cual se crea nutriendo la organización de los de abajo, con nuestra participación
activa según los estados de animo y los niveles organizativos que experimenta la
clase, con ella debemos estar codo a codo, para que de forma conjunta y dialéctica
nos encarnemos de este camino hacia la nueva sociedad.

Esto no quiere decir que pretendamos ser doctrinarios, al contrario, pensamos que es
el reflejo de la realidad de los sucesos hondureños, los cuales debemos considerar
fundamentales para que en algún momento logremos un golpe conjunto desde los
sectores que luchan.

IV. Las perpetuas leyes del Estado y el uso de sus recursos antes que se viole su
razón de ser.

Esta ola represora hacia los sectores populares que componen las masas asalariadas y
productoras de Honduras, fue generada para reorientar hacia los intereses de los
sectores dominantes los "amenazados" fundamentos estructurales que han regido
histórica y perpetuamente, mediante las balas y el terrorismo, el poder del Estado;
instrumento de control, administración y manifestación de la fuerza política,
cultural y económica de los sectores dominantes que detentan los distintos poderes,
ya sea en Honduras o en cualquier parte del mundo donde exista como conjunto de
instituciones que arrebatan nuestra fuerza organizativa y creadora (Estado y sus
elementos, Iglesia, Fuerzas de control, etc.), perpetuando, de esta forma, el
divorcio entre el ejercicio conciente de nuestra vida en sociedad y canalizando a su
vez, el apoderamiento por parte de los ricos de nuestra producción enajenada.

La "crisis institucional", como se le llama en el lenguaje de las aulas, ha traído
de vuelta a la memoria de los pobladores de nuestra América el trauma de vivir, de
forma concreta y explícita, bajo un Estado opresor de excepción permanente (2), ya
que, si bien es cierto que es posible hablar (y se habla) de la imposibilidad
contextual e histórica de que en nuestra región proliferen los regimenes
autoritarios, la moral burguesa no tiene limites ni contención al momento de
plantearse el tema del poder y de su dominación de clase.

A su vez, el golpe es la clara manifestación de la fragilidad de la democracia en
nuestra región, es la demostración de regimenes no consolidados e instituciones
plásticas y flexibles, las cuales se desdoblan fácilmente según los intereses en
juego.

En este sentido, y dicho de otra forma, Si bien es cierto que se pensaba en la
imposibilidad de la metástasis autoritaria y fascista, esta igual esta latente,
acechándonos desde los aparatos del Pentágono.

Mencionamos esto porque el actual contexto de acumulación de capital y político, da
para pensar que no tiene viabilidad. Por ejemplo, desde el punto de vista de la
legitimidad internacional, se piensa que la democracia representativa como régimen
político, es instrumental a los fines de la dictadura de la burguesía, ya que es el
aparato que genera el "ficticio espacio político de la libertad" y de la "soberanía
imaginaria", se puede caracterizar como el "Estado político mas libre", y por tanto,
con el mayor espacio de legitimidad de acción y de uso de la fuerza. Es la única
forma de: configurar un sistema político que sublime (momentáneamente mientras nadie
se salga del marco de privilegios pactado) los conflictos interburgueses; generar la
paz para el "consenso y el pacto social"; y de lograr la legitimidad mediante la
delegación del poder de decisión, por parte de una clase obrera dividida y
aletargada entre las opciones del espectáculo mediático que le presenta la
"competitiva campaña electoral".

Es el actual modo de vida que ha logrado imponerse, es el viraje ideológico con el
que se maneja hoy a la sociedad, ese que se aleja de la confrontación, de las
dictaduras y por ende, de las distintas expresiones totalitarias, lo que daba para
pensar en la imposibilidad de un régimen autoritario, casi tan pasado de rosca como
el leninismo o el stalinismo no? Es el horizonte utópico del liberalismo, el que
representa la democracia, ya sea como tolerancia, como espacio para el dialogo y
como resolución pacifica de los conflictos a lo que nos estábamos acostumbrando
lentamente en nuestra región tan cargada de violencia, una careta que nos quería
hacer pensar solo en el consenso social, como única vía para la tranquilidad y para
la resolución de los conflictos, toda una mueca farsa, que sólo nos huele a
neoliberalismo, ya que cuando observamos los resultados prácticos del conflicto, nos
encontramos con que los principios económicos del liberalismo, son los únicos que
guían a los sectores dominantes en Honduras.

Pero bueno, estos son los elementos característicos de los nuevos esquemas de
dominación que Washington plantea para America Latina (3), es decir, que cuando la
contrainsurgencia "cívica", alimentada por las embajadas del imperio, no logra la
desestabilización de gobiernos que se escapen de su lógica, como se ha intentado
previamente en Bolivia y Venezuela, la salida es un golpe de Estado, para luego
volver a los canales de dominación institucional mediante "elecciones democráticas"
(4) y entregar el poder a un gobierno civil, que por supuesto, ha sido legal y
legítimamente elegido por la sociedad.

El método de la nueva táctica del imperio es jugar con las probabilidades, generando
escenarios para ir midiendo la conciencia de las personas, por ejemplo, el escenario
electoral del 29 se presentó mediáticamente al pueblo como que en él se elegía: a
favor de la violencia o del consenso, o se votaba por el futuro nacional o se
privilegiaba un presente siniestro. Mediante esta vía y con esta lógica, pretenden
que el sentido común ira acatando de forma incremental.

Es así como también podemos observar que el trabajo ideológico es fundamental dentro
de los procesos sociales, ya que el efectuado por los sectores dominantes fue un
componente importante para crear un escenario catastrófico y un "chivo expiatorio",
que se materializó como un "títere chavista" que pretendía "traicionar a su patria
por los intereses del comunismo internacional".

Esta mala imagen de Zelaya fue la que sepultó la reivindicación
(democrático-burguesa) fundamental del pueblo en un primer momento, es decir, el
referendum (encuesta consultiva) participativo fue tratado como un camino para
vender la patria a Chávez.

V. Un gobierno civil de reconciliación nacional.

El actual "gobierno de la reconciliación" de Porfirio Lobo es un gran arco moderado
que pretendió dejar fuera a "los extremistas de izquierda" y acercar a los sectores
de la "tradición conservadora", sin embrago, el alto nivel de abstencionismo (del 65
al 70%, no hay datos exactos, pero se sabe que fue el más alto en la historia
nacional, ya que el promedio antes era del 25%, lo que implica que el 29 de
noviembre, apenas votó un máximo del 30 al 35% del electorado) con el cual llegó al
poder, es manifestación de su baja legitimidad.

Los golpistas tienen cero posibilidades de engañar al pueblo de Honduras, ya que
durante los últimos meses se han elevado los niveles de conciencia, incluso
podríamos decir que son superiores a cualquier momento anterior en la historia,
inclusive más favorable que en los años de la huelga de 1954.

Hoy, rindiendo homenaje a los muertos en la resistencia al gobierno autoritario,
podemos decir que la experiencia que ha vivido el pueblo con el Golpe de Estado, le
ha ayudado a reconocer la inviabilidad de la democracia en los márgenes del
capitalismo y a los sectores de intención revolucionaria les ha servido como un
campo experimental de capacitación práctica. Esto nos lleva a plantear que las
condiciones son mucho mas favorables para nutrirse con los principios del socialismo
libertario y para comprender que ciertos elementos organizativos, como la asamblea
popular, que muchas veces es considerada un elemento táctico o un camino para
acercarse a algo, debe ser impulsada y comprendida como un elemento de la nueva
sociedad libre, es decir un elemento completamente táctico-estratégico que le dará
forma al nuevo espacio de relación social de libres e iguales.

El 1º de mayo fue una clara demostración de fuerza del pueblo, ya que salieron a las
calles medio millón de personas en todo el país bajo las consignas de la resistencia
popular, impulsadas por la Frente de Resistencia Popular, hoy FNRP. Además con la
claridad de que los enemigos del pueblo son los empresarios, terratenientes, y por
supuesto, el imperialismo.

La gran mayoría de hondureños y hondureñas tiene claro que Pepe Lobo (un cordero con
piel lobo) es el garante del imperio, la continuación del régimen autoritario, es la
continuidad del golpe, del modelo neoliberal y una pieza clave para aplastar
cualquier proceso de cambio social en América latina.

Como dijo Tomás Andino en una entrevista para la web Rebelión: en Honduras no se ha
solucionado la ruptura con la democracia porque continúa el régimen golpista,
incluso con las mismas caras. Por ejemplo, sigue vigente la misma Corte Suprema de
Justicia, el mismo Ministerio Público, el mismo Tribunal Supremo Electoral, la misma
Procuradora General, el mismo Tribunal Superior de Cuentas; por otro lado, sigue el
80% de los diputados(as) golpistas (impuestos en la farsa electoral de noviembre de
2009) y para rematar el nuevo Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas,
Carlos Antonio Cuellar, electo por ese Congreso Nacional, fue uno de los seis
comandantes de batallones acusado de participar directamente de sacar al Presidente
Zelaya del país.

VI. Un poco de historia para develar la dominación imperial a través de su recurso
táctico: los golpes de Estado.

Latino America es una región que históricamente se caracteriza por su violencia
política, dentro de la cual, el actor imperialista ha sido pieza fundamental de esta
larga historia de desencuentros internos y externos de los países que conforman el
territorio.

Un paréntesis antes de continuar. Si bien es cierto, que podríamos plantear como
obvia la razón opresora y la represión de la oligarquía hondureña y del imperio, la
cual de antemano, aunque sea solapada no pasa desapercibida. No podemos pasar por
alto en el balance, el rol del imperialismo en los sucesos de Honduras y en el
control de la zona a través de la militarización.

Por su puesto, Honduras no es la excepción a esta dolorosa regla que hemos tenido
que enfrentar los pueblos, ya que es un país que tiene una larga e intensa historia
de dominación norteamericana, basta con recordar los años en que el embajador de los
Estados Unidos, John Dimitri Negroponte, denominado, por los sectores de izquierda,
como el "virrey" de Centro America, efectuó una activa y clara participación
(preparación, financiamiento
y penetración) en el desmantelamiento de gobiernos que se escapaban de la línea
imperialista, apoyó decididamente a la creación de grupos paramilitares,
parapoliciales y la contrainsurgencia en El Salvador, Nicaragua, y Guatemala.

Para Washington, el territorio de Honduras fue, en los años en que las compañías
fruteras imponían sus intereses y sigue siendo hoy, en los años de las maquiladoras,
una plataforma de agresión, control y dominación regional. Es Gregorio Selser quien
analiza y denuncia en 1983, de forma documentada en su libro "Honduras, República
alquilada", la complicidad de los sectores dominantes en la intervención de los
Halcones yanquis y su consecuente ocupación.

Lo que pretendemos decir, es que el acto golpista y su consecuente desenlace,
resulta fundamental para entender la lógica imperialista en America Latina, es
decir, el golpe de Estado podemos graficarlo como un movimiento de timón que
pretende restablecer la senda trazada desde la contrainsurgencia a las guerrillas de
los años 80, es decir, un movimiento táctico que busca acabar con posibles gobiernos
insumisos o con movimientos populares que se alejen de la línea política y de los
intereses de Washington, ya que la ubicación geoestratégica de Honduras y las bases
militares instaladas en el territorio para el control de Centro America y el Caribe,
son elementos a considerar cuando se intenta revolver el gallinero del pensamiento
único.

El plan es resguardar la región bajo una fuerte y amplia presencia militar, solo
algunos ejemplos de ello, son: a) el Plan Maya-Jaguar, firmado en 1998 y actualizado
cada año, entre EE.UU. y el gobierno de Guatemala, que permite la presencia efectiva
de tropas que buscan contrarrestar el narcotráfico; b) el acuerdo firmado a fines de
enero de 2010, entre Álvaro Uribe y Porfirio Lobo en materia de seguridad, el cual
ha permitido el intercambio de experiencias y prácticas entre los distintos
ejércitos, e aquí el decreto que fundamenta los supuestos de que los escuadrones de
la muerte selectiva, han sido asesorados y comandados por cuadros militares
colombianos e israelíes ; c) la Base Aérea en Palmerola (Honduras), que cuenta con
una gran pista de aterrizaje de más de 2 mil 600 metros planos, con un total
aproximado de 600 efectivos, 18 aviones de combate, y helicópteros de distintos
modelos con tecnología de punta (UH-60 BlackHawk, para el transporte de tropas y
CH-47 Chinook, que a diferencia del anterior, puede transportar cargas pesadas a una
alta velocidad de 315 km/h). Esta base también fue centro de operaciones de la CIA y
su ejercito paramilitar conocido como los "Contra"; d) la nueva Base Naval
construida por Estados Unidos e inaugurada el 12 de abril de este año, en el
departamento nororiental de Gracias a Dios (frontera con Nicaragua), con el
"propósito de atacar el trafico de drogas". Cabe mencionar que aquel departamento es
considerado uno de los más pobres de Honduras y según Hugo Llorens, actual embajador
estadounidense, se invirtieron dos millones de dólares en la construcción de aquella
base táctica para el control marino de la zona; e) los mil 400 millones de dólares
destinados por el Estado yanqui, para la nueva política de seguridad en Méjico y los
países de Centro America y, por su puesto, no dejar de lado las nuevas y
reimplementadas bases en Colombia, las cuales cumplen un papel fundamental para el
guardián del mundo, tema que abordaremos en un futuro análisis.

Hoy, la posibilidad de un enfrentamiento seguramente no es viable para el
imperialismo y la búsqueda de legitimidad internacional de su nuevo presidente con
un pretendido "rostro humano". Pero recuperar el dominio, anunciar que aún es dueño
de su patio trasero y dar señales de que su aparato de inteligencia no duerme, es la
tarea táctica de los verdaderos dueños de la política económica yanqui, ya que por
un lado, su concentración de tropas y fuerzas en Oriente, ha contribuido en su
búsqueda del control y abastecimiento energético. Además, sus relaciones de
cooperación con el Zionismo contribuyen en sus ambiciones de sumisión total de la
región. Pero la otra cara de esta política, ha sido el paulatino aparente abandono y
el claro debilitamiento del control sobre America Latina (5). Ejemplo de ello, son
las variadas instancias de integración de los países que antiguamente fueron de
forma explicita el patio trasero (Mercosur, Cumbre de Río, Unasur, Alba, etc).

En este sentido, el balance es que no podemos subestimar a los sectores dominantes
(oligarquía hondureña para el caso puntual), ni al aceitado aparato imperialista.
Fue aquí donde el progresismo Zelaya y su apoyo Bolivariano estuvieron débiles, fue
en las predicciones tácticas donde se descalcificaron sus pretensiones.

Una de las principales tareas de las franjas clasistas, es que debemos estar
completamente alertas de nuestros procesos internos, debemos aprender a tomarles el
pulso, para lograr encarar de la mejor forma momentos progresivos y conquistas
sustanciales a nuestro favor.

Como dijimos, un nuevo frente bélico no es viable, ni tampoco necesario. Un "control
frío" para restablecer el orden, basta para que varios gobiernos de la región se
bajen de las iniciativas de independencia política y se quiebren los inmaduros
intentos de integración.

VII. Las posibilidades que ha generado la crisis.

La masificación en la lucha del pueblo a través de la acción directa de masas
presenta algunos aspectos interesantes a considerar y a evaluar:

* Uno de ellos es que lograron sobrepasar los órganos e instituciones represivas
(ejército y leyes que generan momentos de "excepción en el Estado de derecho").

* De la anterior se deriva, la insubordinación hacia las "autoridades de facto" y
hacia los sectores dominantes.

* A esta ola de lucha social se integran, por primera vez, sectores obreros,
populares y campesinos sin experiencia en la organización de masas en lucha, lo que
en el mediano plazo no descarta la integración de los llamados sectores medios, una
vez que estos evidencien todo tipo de costos.

* De lo anterior se deriva la pregunta por si ¿Existe la posibilidad de dar saltos
cualitativos en el avance de los sectores clasistas?

* ¿Se puede pensar en la emergencia de nuevos referentes aglutinadores de los
sectores organizados?

* ¿Cómo podemos los sectores populares manejar una política mediática y de difusión
eficiente y eficaz, para acabar o contrarrestar los bloqueos de información
fidedigna?

* ¿Como podemos caracterizar el actual avance del imperio en la región y el trabajo
de sus aliados estratégicos?

Todos estos factores y preguntas generaran distintas consecuencias desde el punto de
vista de la lucha de clases. Desde la perspectiva de nuestra clase, debemos tener en
claro que la posible disputa programática y la batalla ideológica que se generara al
interior del campo popular, será fundamental en el desarrollo de la "crisis"
política. Es aquí donde consideramos que la tarea de los sectores populares
organizados para el cambio social es fundamental en este sentido y se encuentra
trazada desde el comienzo del conflicto: básicamente y de forma amplia, se debe
intentar apuntar hacia la creación de un plan de lucha que encamine hacia el
fortalecimiento autónomo de la clase trabajadora e independiente de la burguesía que
siempre ha arrebatado nuestro poder creativo a través de la representación política
o de la fuerza de las armas si es necesario. Por tanto, la capacidad de organización
y de unidad bajo premisas de transformación sólo dependerán del rol que desempeñen
los sectores con mayor conciencia política y de clase, estos son los que deben
insistir en la importancia de construcción de base social conciente y activa, es
decir, todo dependerá de la capacidad de intervención, de la orientación que
transmitan los "mejores" hijos del pueblo, es decir, los más preparados y fogueados
en la lucha contra el Estado y el Capital, aquellas y aquellos elementos dinámicos
deben procurar por todos los medios que el proceso no se burocratice ni se estanque
en discusiones eternas. Sin embargo, el camino que sigan los sectores populares en
general dependerá en parte de los caminos y desafíos que se le presenten en el
andar.

En este sentido, es que en primer lugar vemos a los sectores de la clase trabajadora
que buscarán ampliar la lucha y desbaratar los objetivos de los sectores dominantes,
sí se logra masificar esta lucha, se logrará endurecer y tensionar al máximo la
situación política interna, entrando en contradicción con el actual gobierno, el
cual deberá recurrir a los históricos métodos de su clase para reinstaurar la
normalidad democrática y su dominación de clase.

Mientras que por otro lado, es posible identificar a los sectores del pueblo que
buscaran el ancho camino del medio y a toda costa intentarán apagar el incendio que
puede generar este conflicto, lo que se traduce en frenar la lucha callejera
mediante las conquistas sociales (reformas y remedios) bajadas y obtenidas desde el
Estado antes del conflicto, lo que significa en palabras simples, apostar a la
institucionalidad burguesa de las reformas cosméticas del Estado y, por ende,
buscarán el conformismo de las masas trabajadoras en la reinstauración democrática.

Nuestro llamado es a impulsar e intensificar la lucha las actitudes y franjas
clasistas de los de abajo, las cuales hoy crecen lentamente sus niveles de
conciencia a través del trabajo de base, y del mismo terror estatal, ya que al
observar los hechos se constata un avance en los grados de conciencia política y de
clase, el pueblo se encuentra mucho más unido, se vislumbra a la organización como
la herramienta de transformación y como un principio necesario para hacer frente a
la actual represión selectiva.

En la actualidad es necesario seguir organizado y buscando el mejor camino a
transitar, sólo de esta forma podremos seguir proyectado la posibilidad de la
ampliación en el proceso de lucha, ya que es acá donde la humanidad experimenta de
forma práctica la vida, pone en tensión su existencia en el mundo y, por supuesto,
lo que queremos que esta vida y el mundo sean.

Esteban Ferreira Urrea.
27 de Junio de 2010.
_

NOTAS.

(1) Ver el análisis de Guido Eguigure en la Web Rebelión de junio
2009, en el cual realiza una cronología de esta oposición burguesa interna que
defiende poderosos intereses y de la que Zelaya se alejo desde el comienzo de su
gestión para acercarse a otros sectores.

(2) Es importante considerar como componente de varios de los golpes de Estado en
América Latina (sobre todo los realizados en los años 70), el miedo que inspiraban
los sectores populares organizados hacia la elite opositora. Pero también varios de
estos procesos nacieron "mal paridos", desde el punto de vista de la autonomía y de
la construcción de poder popular, ya que, parafraseando a Moulian, cuando analiza el
caso chileno: varios presidentes lograron y aún siguen logrando "esa capacidad de
despertar adhesiones que superan el cálculo racional y crean adhesiones cercanas a
la entrega total". MOULIAN, Tomas. Campo Cultural y Partidos Políticos en la Década
del Sesenta. En: La Forja de Ilusiones. P. 262.

(3) Ver: El guión de Washington: el golpe se repite, ahora Honduras. Eva Golinger.
en Web: Rebelión

(4) Desde nuestra posición política de negación y combate contra el Estado y el
capitalismo, reconocemos a cualquier forma de representación gubernamental o de
mediación parlamentaria (separación del ejercicio directo) como servidumbre,
esclavitud, obediencia y opresión, ya que son los instrumentos de conquista de los
sectores dominantes y por tanto se interponen entre la humanidad y su libertad.

(5) En Oriente cuenta con el gendarme israelí para su posible incursión sobre Irán,
en Latinoamérica con antiguas bases y señoríos que lentamente esta recuperando.


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