A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
Noticias en todos los idiomas
Ultimos 40 correos (Portada) Correos de las últimas dos semana Nuestros archivos de correos viejos

Los últimos cien correos, por idiomas
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ _ Italiano_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement

Primeras Líneas de los últimos Diez Correos
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe


Primeras líneas de todos los correos de las últimas 24 horas

Links to indexes of first few lines of all posts of last 30 days | of last months of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018

(ca) cgt catalunya: Los trabajos de mierda están de moda,Artículo de Joan Palomar

Date Tue, 11 Sep 2018 08:37:05 +0300


'Bullshit jobs: a theory' (Trabajos de mierda: una teoría), Simon & Schuster, 2018, es un libro de publicado recientemente que habla de la consagración del trabajo y su irracional veneración en la sociedad postmoderna, de cómo nuestra civilización occidental se encuentra fanáticamente supeditada y dependiente del trabajo y de la necesidad imperiosa de revisar y reformular el concepto trabajo en los inicios de la revolución 4.0 que ya estamos sufriendo. ---- El autor del libro es David Graeber, activista de Occupy Wall Street -él creó el lema 'Nosotros somos el 99%' -, anarquista y, actualmente, docente de la London School of Economics. El libro recoge cientos de testimonios y entrevistas a ciudadanos que reconocen la calidad inútil y prescindible de su trabajo, a partir de los cuales Graeber elabora una peculiar taxonomía de las ocupaciones. Son los trabajos de mierda.

Clasificación de los trabajos

Así, una primera categoría pertenece a los trabajos lacayos , la presunta utilidad radica en el lucimiento del jefe superior. Un ejemplo sería el de los recepcionistas en trabajos en los que no hay recepcionista: aquellas personas que mientras trabajan no reciben nadie ya las que el teléfono les suena, tal vez, una vez al día, pero que deben estar detrás del mostrador, dignas , importantes.

La categoría de empleo fantasma , por otra parte, podría confundir alguien sobre su utilidad social, pero, según Graeber, los mismos testigos ratifican el sentimiento secreto de inutilidad que arrastran, aunque la eficacia que puedan desarrollar para el empresa donde trabajan. Esta categoría hace referencia a trabajos en que los trabajadores se dedican, básicamente, a presionar la ciudadanía: abogados corporativos, agentes de televenta, relaciones públicas, marketing ...

También están los cinta adhesiva , que son los departamentos que están para resolver problemas inexistentes o que no deberían existir. O los omplecaselles , un sector que se dedica a rellenar formularios que no sirven para nada pero que permiten a las corporaciones demostrar que hacen cosas que no hacen. Finalmente también encontramos la categoría de los mandantes de tareas , un numeroso gremio que se dedica a encomendar trabajo que no es necesaria o supervisar gente que no necesita supervisión. Un ejemplo clásico de esta categoría son los mandos intermedios -executius bien pagados- de las empresas, producto del proceso de burocratización parasitaria que predomina en las grandes corporaciones.

Una característica hilarante de las nuevas categorías laborales aparecidas en los últimos años es el envoltorio semántico, importado del imaginario anglosajón, que designa funciones tradicionales en clave posmoderna. Una visita al portal Infojobs efectuada esta semana nos ofrece un par de ejemplos. «Una empresa líder en el sector de la perfumería» necesita un «assistant category manager (compras)» para «colaboración en la consecución de los objetivos de venta». Todo ello se reduce a la incorporación de una persona en algún chiringuito de cualquier gran centro comercial para vender colonia. El otro anuncio solicita un «responsable de logística y distribución física internacional part-time; una vez desenredado el entramado de la propuesta, el trabajo consiste en descargar los camiones y trailers, cuando lleguen (a esto se refiere el part-time ).

Los trabajos basura

Cabe decir que, ya en los inicios del libro, Graeber hace una distinción fundamental entre los millones de trabajos de mierda y las llamadas trabajos basura. Las primeras las define como aquellas que son innecesarias, incluso perjudiciales, que no tienen ningún rédito social y que si se eliminaran no cambiaría nada y nadie las echaría de menos. Son, eso sí, percibidas como honorables, remuneradas con más o menos prodigalidad, gozan de buenas prestaciones y pertenecen a los diversos escalafones del star-system neoliberal.

Las demás, los trabajos basura -que el autor insiste en que no deben confundirse con las anteriores, son las de siempre: las mal remunerados, en permanente precariedad, en pésimas condiciones laborales y, en algunos casos, degradantes y estigmatizadas socialmente, pero, paradójicamente, con una evidente utilidad social, contrariamente a los trabajos de mierda: si los servicios higiénicos de los espacios públicos no se limpiaran, las calles no se barre o nadie tuviera cuidado de los abuelos de los geriátricos, por ejemplo, la sociedad tendría un grave problema.

La revolución 4.0

Graeber plantea la necesidad de encontrar un nuevo sentido al trabajo para que la sociedad se encuentra en drástica transformación como nunca antes. Cuando el movimiento Luddites quemaba los telares y las fábricas de Londres a principios del siglo XIX no lo hacía por pulsiones tecnófobas, sino por supervivencia. Pura lucha de clases. Han transcurrido doscientos años y el giro que está experimentando la sociedad es tan desconcertante como el que se vivió durante la Revolución Industrial. El contrato social imperante hasta ahora se ha ido a pique. Derechos laborales, convenios, estabilidad laboral, Estatutos de los Trabajadores, jubilaciones, salarios y desempleo dignas, entre otros, son conceptos en vías de extinción.

El capitalismo ha mutado. Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de mediados de los 80 ponía de manifiesto que la relación de población activa y PIB había desaparecido y que ya no se necesitaba más gente para generar riqueza. De hecho, las curvas de los gráficos se han ido separando: el PIB crece, mientras que el empleo decrece. Las clásicas estructuras de producción confirman la metamorfosis. El sector primario es hoy anecdótico; desde los años 80 la industria manufacturera pierde fuelle recluida en un puñado de países exportadores, y el sector de servicios se ha disparado partes. Un sector que, mira por dónde, está en el punto de mira de la invasión de los robots.

El trabajo dignifica

Desde la maldición bíblica del Génesis 3-19 - «Te ganarás el pan con el sudor de tu frente» - hasta la monstruosa inscripción a la entrada de Auschwitz - «Arbeit macht frei» (El trabajo os hará libres) - , el trabajo, a lo largo de todos los tiempos y en sus diversas interpretaciones, acepciones y consideraciones, no ha sido más que la coartada de los poderosos para apropiarse del cielo eternamente. Incluso, etimológicamente: la palabra trabajo proviene del latín trepallium , que era una modalidad de tortura entre los romanos que consistía en la crucifixión en una cruz en forma de X.

Hoy, la revolución 4.0 coincide con el imperio del precariado -el neologismo es del economista Guy Standing-, que no es más que el proletariado sin el contrato social ni la conciencia de clase. Becarios permanentes, jóvenes en prácticas encadenadas, mileuristas -los más afortunats-, falsos autónomos, temporeros, explotados, mal pagados, trabajadores temporales, parados de larga duración, minitreballadors de minijobs , personas que trabajan a media jornada oa un cuarto de jornada, etc. ., en busca de la supervivencia. No hay tiempo ni ánimo para más. La explotación del hombre por el hombre no pasa de moda.

* Artículo publicado en el diario Jornada
https://www.diarijornada.coop/economia/20180903/treballs-merda-estan-moda

http://www.cgtcatalunya.cat/spip.php?article12920#.W5FZyR9fjCI
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar artculos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/cgi-bin/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca