A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 30 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours

Links to indexes of first few lines of all posts of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) Funerales de Estado, Amnesia y Anarquismo

Date Thu, 2 May 2013 16:23:10 +0200


Funerales de Estado, Amnesia y Anarquismo -- Respuesta a la
declaración de la FAU ante la muerte de Chávez -- * Colectivo Editor
de El Libertario (Venezuela) -- En memoria del querido compa Rafael
Spósito (a) “Daniel Barret” --- Fechada al día siguiente del deceso
del presidente venezolano, se divulgó la declaración titulada “La
muerte de Hugo Chávez. Su repercusión en América Latina y el
mundo”[1], publicada y mantenida (hasta el momento de escribir estas
líneas) en lugar destacado de la página web de la Federación
Anarquista Uruguaya – FAU, agrupación que firma como responsable de
ese texto. Allí se proponen diversas consideraciones sobre la
personalidad del fallecido, sobre su rol histórico en Venezuela y
Latinoamérica, sobre el gobierno y el movimiento político que
encabezó, y sobre el proceso político-social contemporáneo venezolano,
apuntando a una valoración y a unas conclusiones en relación a las
cuales nos ha parecido
obligatorio expresar nuestra réplica, pues esa declaración, en base a
estimaciones erradas y/o desinformadas sobre Chávez y Venezuela,
apunta a un juicio positivo, no sólo ajeno a lo que desde el
anarquismo cabría decir, sino además sugiriendo un curso de acción (el
así llamado ‘apoyo crítico’) ante esa clase de figuras y sus gobiernos
que, según entendemos, desnaturaliza totalmente al ideal y la práctica
ácrata, que por esa vía termina por convertirse en remedo del
marxismo, especialmente en cuanto a limitaciones y fallas.

- Tropezar con la misma piedra 50 años después

Se repite un recorrido similar al que en la década de 1960 llevó al ‘apoyo
crítico’ brindado por la FAU al castrismo en Cuba, que tuvo resultados tan
negativos para la propia FAU, para el anarquismo latinoamericano en
general y para el anarquismo cubano en concreto. En ese entonces, y a
decir de Daniel Barret en “El movimiento anarquista uruguayo en los
tiempos de cólera”[2], la Federación Anarquista Uruguaya, fundada en 1956
y reconocida como expresión importante del movimiento socialista
libertario en esta parte del mundo, terminó convirtiéndose en ‘la FAU sin
puntitos’, donde las definiciones anarquistas –al igual que los puntos de
las siglas- iban perdiéndose a fuerza de repetir discursos, acciones y
errores del marxismo latinoamericano en aquellos tiempos.

No es el caso escudriñar aquí lo que terminó significando aquella postura
de la FAU, pero para quien desee información y análisis al respecto hay,
además del ensayo mencionado, otro texto de Barret: “Cuba y la revolución
latinoamericana”, en particular la sección "Cuba, el socialismo y la
libertad"[3]. También se discute el tema en el libro _El anarquismo en
Cuba_ de Frank Fernández[4]; en “Los 'extravíos' teórico-ideológicos del
pensamiento ácrata contemporáneo”, de Gustavo Rodríguez[5]; en el artículo
de Nelson Méndez “Anarquismo en América Latina: consideraciones en torno a
su historia, rasgos y perspectivas”[6]; y en el panfleto (en inglés, con
varios autores) “The Federation Anarquista Uruguaya (FAU): Crisis, Armed
Struggle and Dictatorship”[7].

Más adelante, en los años 80, cuando la organización uruguaya empieza a
reconstruirse de la feroz represión bajo la dictadura militar, parecía que
esas visiones ambiguas quedaban atrás; pero cuando llega el siglo XXI
vemos como éste y otros grupos de sesgo plataformista/especifista en el
anarquismo continental van a posicionarse con un extraño silencio y
neutralidad frente a gobiernos ‘de izquierda antiimperialista’ como la
añeja dictadura cubana y la flamante ‘revolución bolivariana’, aunque en
el segundo caso y con el correr de los años la neutralidad ha dado paso a
diversas expresiones de simpatía o hasta respaldo, algunas ensayando sin
éxito a ser más matizadas, como en el documento de la FAU y en el que con
similar prédica suscribe Manu García desde Chile[8], otras en adhesión
apologética y delirante (véase la proclama de la Organización Comunista
Libertaria de Chile[9]). El resultado es que, a fin de cuentas, terminamos
respirando un aire de familia deplorable entre enfoques suscritos por la
FAU con medio siglo de diferencia, hoy sobre Venezuela y otrora ante Cuba,
como si la historia y la experiencia valiesen para muy poco o nada.

- Mito y discreción desde la Banda Oriental

Es imprescindible reproducir letra por letra el primer párrafo de la
declaración de la FAU, dado que allí se recoge de un modo patente la
apreciación que sus redactores tienen sobre Chávez, su actuación como
gobernante y el legado que deja:

«Una fuerte conmoción se paseó por el mundo, había muerto un gobernante y
militante de características singulares. Bastante controvertido, polémico
y polemista, de afirmaciones políticas vigorosas, creativo, incansable en
su decir y proponer, de potente carisma. Trajo a la escena social política
el nombre de socialismo cuando ya pocos o casi nadie, a nivel de gobiernos
en una estructura capitalista, hacía mención a tal nombre, mucho menos
después de la caída del llamado socialismo real. Con Marx y Dios en su
boca lanzó un original socialismo del siglo XXI. Todavía se discute que
contenido tiene tal concepto. Estaba entonces, como sigue estando, en el
trono de la infamia el modelo neoliberal. Su hacer político lo marcó con
sello muy personal. Gobernante paternalista, personalista, autoritario
fueron las definiciones más frecuentes que se usaron para su accionar.
Creo mística y esperanza en gran parte de su pueblo y también en parte de
otros pueblos de América Latina. Con energía gritó fuerte, con ciertas
contradicciones, su antimperialismo, acerca de la Patria Grande
latinoamericana, de la Independencia, sobre Poder Popular creado
fundamentalmente desde arriba. Tejió desde su gobierno, con bastante de su
impronta, relaciones políticas con varios gobiernos del mundo. Hizo
efectiva una política solidaria con países latinoamericanos e incluso más
allá de esta área: venta de petróleo en condiciones ventajosas, y otras
ayudas, a tren de ejemplo, para recuperación de industrias que llevarían
adelante obreros, como en nuestro país. De la misma forma propuso y
perseveró en la construcción de nuevos organismos a nivel latinoamericano
fundamentado que con ello se lograría más independencia que traería
mejorías importantes para el nivel de vida del pueblo.»

Ante esa descripción, nuestra reacción inicial fue de incredulidad. ¿Es de
esperar, desde una agrupación que se reclame dentro del anarquismo,
parecida descripción indulgente del cabecilla de un Estado capitalista,
para más señas de profesión militar, que siempre se presentó (por él mismo
y por sus seguidores) como una suerte de líder con sabiduría absoluta e
intenciones por definición positivas al que sólo cabía obedecer? Sin duda
hay allí algunas calificaciones críticas al personaje, pero quien redacta
es cuidadoso en no presentarlas como opinión de la FAU, sino asignándose a
voces indeterminadas pero que, se presume, serían de maliciosos
adversarios de Chávez. Pasa lo contrario con la adjetivación positiva, que
se tributa al difunto en extenso y sin ninguna de las cautelas de
redacción, disculpas de simpatizante o recelos ideológicos que hay para
anotar algo en su contra. Lo cierto es que a cualquiera que lea ese
párrafo le resulta claro el tono general de alabanza y que para quienes lo
suscriben Chávez tiene lugar asegurado en el panteón revolucionario
continental, pues habría sido un magno paladín responsable de la
resurrección del socialismo, voz del antiimperialismo y rostro de las
esperanzas latinoamericanas.

- Desmenuzando el panegírico

Examinemos las afirmaciones en torno a las cuales el documento de la FAU
traza esa mirada laudatoria, contenidas en las palabras citadas y en otras
partes del texto, que desde nuestra visión son insostenibles y del todo
refutables al contrastarlas con hechos y procesos reales:

Comienza la FAU con una lista de lo que exaltan como «características
singulares» del personaje: una de ellas sería su condición de «polemista»,
lo que ciertamente jamás vimos en Venezuela, donde este incansable
monologuista nunca aceptó participar en debates frente a sus contendores
en elecciones presidenciales (una de sus excusas se hizo con una frase
recordada: ‘águila no caza moscas’); otro rasgo es la capacidad de
«creativo», de la que nos ocuparemos luego al describir el engendro más
connotado del cual sería autor: ‘el socialismo del siglo XXI’.

Además, se dice de Chávez que «Creó mística y esperanza en gran parte de
su pueblo». ¡Lo que fomentó fue la demagogia, la ilusión mesiánica y el
clientelismo sustentado en el auge de la renta petrolera!, algo que por lo
demás no es nuevo en la historia nacional, pues ya en el pasado medios
parecidos sustentaron el respaldo popular que en la mayor parte del siglo
XX recibió Acción Democrática, el partido político cuyos caudillos más
significativos fueron Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez. La
diferencia con el chavismo es que se sustituyó el agotado discurso del
populismo socialdemócrata de A.D. por verborrea con tonos marxistoides y
‘antiimperialistas’, pero manteniendo tantas semejanzas respecto al
lenguaje del viejo partido, con las prácticas que le caracterizaron en el
ejercicio del poder, así como en las conductas personales de sus
dirigentes y muchos de sus militantes, que ya es lugar común en Venezuela
identificarlos como ‘adecos con boina roja’, lo que no es para nada un
halago.

Hay una insistencia reiterada en el documento, condensada en la siguiente
frase para describir al Comandante-Presidente: «Con energía gritó fuerte,
con ciertas contradicciones, su antiimperialismo». Aparentemente serían
menores -y ni siquiera vale la pena describir esas «ciertas
contradicciones», pues para la FAU lo deslumbrante es el supuesto rugido
antiimperialista. Pero resulta que hay abrumadora evidencia en que la
pirotecnia verbal de Chávez fue sólo cobertura para disimular una
vergonzosa cesión del patrimonio del país al capital transnacional, que es
el mayor soporte y beneficiario de ese imperialismo contra el cual
vociferó tanto. Ejemplos sobran en el renglón de hidrocarburos,
fundamental en Venezuela[10]: las empresas mixtas, donde el Estado –que
tenía control total de esos recursos desde 1976- cede a sus socios
extranjeros la propiedad de hasta un 40 % en los yacimientos petroleros y
80 % en gas[11]; el amoroso trato y excelente rendimiento económico del
cual han disfrutado corporaciones yankis como Chevron, Halliburton y
Schlumberger; los acuerdos que atan volúmenes crecientes de la futura
producción venezolana al pago de deudas contraídas con China en términos
de usura; o las enormes erogaciones con que la petrolera estatal PDVSA
agracia a sus competidores al comprarles crudo para sus refinerías del
exterior y gasolina para el mercado nacional.

Pero tampoco faltan las pruebas en otras áreas: los U$A como principal
exportador e importador en el mercado venezolano; el negocio más que
redondo hecho por la banca especuladora transnacional con los títulos de
deuda emitidos por el gobierno chavista; la admisión de tratados contra la
doble tributación que son una delicia para el capital foráneo, donde no
sólo siguen vigentes 17 convenios internacionales que venían del anterior
gobierno de Caldera, sino que se han suscrito 19 tratados más; la sumisa
entrega de la prospección minera en todo el territorio venezolano a la
empresa china Citic Group; las macro-compras de armamentos a capitalistas
españoles y rusos[12]; los más que lucrativos contratos a favor de
compañías constructoras como las brasileñas Odebrecht y Andrade Gutiérrez
o la ibérica Essentium; la creciente presencia de pulpos transnacionales
para controlar áreas en expansión y tan rentables como telecomunicaciones
(DirectTV, Digitel, Movistar) o seguros (Liberty Mutual, Mapfre, Zurich);
y así podría seguirse con una larga lista de esas «ciertas
contradicciones» que la FAU con mucho tacto prefiere desestimar o
silenciar, aún siendo hechos de tal peso que desnudan como pura hipocresía
al tal grito antiimperialista.

Para más detalles sobre estos y otros compromisos entreguistas pasados,
presentes y futuros de la ‘revolución bolivariana’ con el capital
transnacional, desde El Libertario hemos divulgado un mapa titulado
“Venezuela, transnacionales, militarismo y resistencias”, donde se
representan y describen tanto muchos de esos compromisos como las luchas
de resistencia que han enfrentado. Puede verse en nuestro # 63 (mayo-junio
2011) y en www.nodo50.org/ellibertario. Así mismo, debe consultarse lo
disponible en los websites informativos venezolanos
http://periodicoellibertario.blogspot.com, www.soberania.org y
www.laclase.info.

- Gobernar al gusto de la FAU (y de ciertos autócratas)

«Tejió desde su gobierno, con bastante de su impronta, relaciones
políticas con varios gobiernos del mundo.» ¡Vaya manera elegante y
comedida para referirse a los tratos de Chávez con tantas autoridades
estatales impresentables, que han alegado ser antiimperialistas por romper
el aislamiento internacional y/o por necesidad de petrodólares! Citemos a
algunos de esos amigos entrañables que se fueron acercando al ahora
difunto: el gobierno teocrático de Irán, la sangrienta familia Al Assad de
Siria, un amplio surtido de dictadores africanos (por ejemplo: Mugabe de
Zimbawbe, Jammeh de Gambia, Obiang de Guinea Ecuatorial o el occiso
Gaddaffi), el grotesco Lukaschenko de Belarús, el capo mafioso Putin de
Rusia, y -¡cómo olvidarlos!- los hermanos Castro de Cuba. Por lo demás, en
este punto y en lo referido en líneas anteriores, la FAU parece ver al
imperialismo sólo como el imperialismo yanki, así que termina por creer
que todo lo que se diga o presente en contra de los gringos es un
progreso, aunque sea a costa de silenciar –por pretendidas razones
tácticas- los abusos, la opresión y la explotación que perpetran otros
imperialismos y otras formas de dominio brutal.

De modo explicito en ese primer párrafo repetidamente citado, y
reiterándose en otras partes del documento, se resalta la importancia
histórica de Chávez a cuenta del empleo demagógico y tramposo que hizo de
términos como socialismo, antiimperialismo o poder popular. De ser así,
¿esa excusa vale también para otros usuarios de esas voces como la
dictadura de los Castro en Cuba, el despotismo hereditario-militarista que
reina en Nor-Corea, o el capitalismo salvaje hoy imperante en China o
Vietnam? Eso por no hablar de hasta dónde llegó la gestión del finado en
cuanto a la construcción concreta del socialismo en Venezuela, respecto a
lo cual el economista Víctor Álvarez, quien ha ejercido de alto
funcionario y es notorio simpatizante chavista, resume los resultados en
los datos estadísticos -claros en sentido, aunque confusos en aritmética-
que aportó en declaración al diario Ultimas Noticias del 7/6/1013: «El
capitalismo [privado] en Venezuela aumentó de 64,7% del PIB en 1998 a 70%
en 2009, mientras que el sector público cayó de 35% a 30%. "La economía
social no llega al 2%".» Y si como vocifera la propaganda oficial, se
pretende la condición de socialista a cuenta de logros originales y épicos
en el bienestar colectivo, el espejismo se deshace al examinar a
conciencia y con ojo crítico los resultados proclamados, como lo verifica
Rafael Uzcátegui en la segunda parte de su libro _Venezuela: la Revolución
como espectáculo_[14], obra cuyo documentado enfoque se continúa en
diversos artículos de posterior publicación en El Libertario, siendo el
más reciente ejemplo “Estadísticas, falsificación y académicos ‘progres’”,
incluido en el # 69 de abril-mayo de 2013.

En otro orden de la acción gubernamental chavista, la descarada compra del
apoyo de caciques políticos de nuestra área (recordar la maleta de dólares
para la campaña electoral de la ‘fashion’ Cristina K., las donaciones
navideñas para el turbio Ortega de Nicaragua, o la entrega de guerrilleros
al gobierno colombiano) se disimula dentro de lo que el documento de la
FAU bautiza como «política solidaria con países latinoamericanos»,
sugiriendo que han sido los pueblos y no el respectivo Estado y el Capital
-privado o burocrático- los beneficiarios principales e inmediatos de los
vínculos con Venezuela. Se da como ejemplo de esa solidaridad para Uruguay
haber provisto recursos para la «recuperación de industrias que llevarían
adelante obreros», obviando que la gran tajada de los intercambios entre
ambos países correspondió la burguesía uruguaya y los boliburgueses
bolivarianos (por ejemplo en la importación de carne a Venezuela y en el
fraude de las casas prefabricadas[15]). Además, parece que la FAU
desconoce que ese apoyo a la creación de puestos de trabajo industrial en
el exterior se hace al mismo tiempo que la industria venezolana vive una
situación de crisis, donde aquellos capitalistas enfrentados al gobierno
van abandonando esa actividad (en muchos casos cerrando fábricas y
saliendo afuera), mientras que la boyante boliburguesía -que engorda
corrupción mediante en las finanzas, los servicios y el comercio
importador- prefiere ramos de rentabilidad más pronta y que impliquen
menos ajetreos para enriquecerse. También habría que recordar a la FAU lo
acontecido en Venezuela con la «recuperación de industrias que llevarían
adelante obreros», un resonante fracaso de la burocracia a cargo sobre el
cual invitamos a ver lo descrito en la versión impresa de El Libertario,
en los websites informativos venezolanos antes mencionados, y en los
apartados “El Cooperativismo bolivariano” y “Las 'fábricas tomadas'
venezolanas” del libro de Uzcátegui.

No hay que ser especialista en relaciones internacionales para darse
cuenta que a semejantes Estados y gobiernos les aflige perder un amigo tan
conveniente a sus intereses de poder, así que eran de imaginarse los
alardes luctuosos que han desplegado; pero lo que si resulta inesperado es
que desde una federación anarquista se presente eso como indicio a favor
del interfecto. En cuanto al «dolor del pueblo» como signo del papel
positivo de Chávez, recuérdense las escenas en Corea del Norte a la muerte
de Kim Il Sung, en la vieja URSS con Stalin, en China con Mao, en Egipto
con Nasser, en Argentina con Eva y Juan Domingo Perón, por sólo mencionar
a algunos déspotas estatales cuyas exequias fueron caracterizadas por la
presencia y el llanto de multitudes. Es de suponer que para la FAU serían
válidos argumentos de admiración parecidos hacia estos u otros gobernantes
autoritarios, marxistas y/o populistas, que se las arreglen para morir con
las riendas del poder en sus manos y una apoteosis fúnebre masiva y
lacrimógena.

El deferente y prolijo párrafo de apertura cierra aleccionándonos en
cuanto a que el ahora nombrado Comandante Infinito: «…propuso y perseveró
en la construcción de nuevos organismos a nivel latinoamericano
fundamentado que con ello se lograría más independencia que traería
mejorías importantes para el nivel de vida del pueblo.» Esto sonaría muy
convincente y aún enternecedor, de no recordar que la esencia de esos
«nuevos organismos» se manifiesta en la Iniciativa IIRSA (Iniciativa para
la Integración de la Infraestructura Regional de Sur América) y el Plan
Mesoamérica (antes Plan Puebla-Panamá), dos convenios donde, con absoluto
descaro, los gobiernos adherentes –entre ellos el de la ‘revolución
bolivariana’- se comprometen a hacer lo que de ellos se requiere para
fortalecer el modelo de capitalismo extractivista que las transnacionales
y los poderes imperiales promueven en este continente[16].

- Fundamentos teóricos del anarco-estatismo

La vocación del texto por levantar mitos no sólo se refiere al
protagonista, sino también a su escenario. De ese modo, más adelante hay
otro párrafo que también vale citar íntegramente:

«En estos años, especialmente en los de abajo al mango de Venezuela, se
fueron desarrollando una gama de actividades populares. Esto fue tomando
formas organizativas: colectivos, consejos comunales, comunas etc. Esto,
en su conjunto fue denominado Poder Popular. La burocracia partidaria fue
creciendo en injerencia y cada vez más desplazando a los auténticos
representantes de estas formaciones populares.»

Esto no es más que armar una fábula sobre el modo en que desde el poder
estatal se concibieron e impusieron los consejos comunales y otras
instancias de control social parecidas. Se pinta allí la imagen mítica de
cómo en Venezuela, a partir del ascenso de Chávez a la presidencia, se fue
forjando desde abajo un poder de los oprimidos, que surgió autónomamente y
de algún modo perdura a pesar del ulterior intento burocrático por
someterlo. Lo cierto es que hemos padecido el montaje de un aparato creado
y siempre regulado por el Estado, para cuya imposición no se ha dudado en
abatir o maltratar a dignas y combativas organizaciones populares de
previa existencia, y donde lo de ‘Poder Popular’ es básicamente un nombre
que se ha calcado de la estructura gubernamental cubana. Sobre los
detalles de este proceso de construcción desde arriba y control
burocrático a los supuestos órganos de poder popular, ver lo publicado en
diversos números de El Libertario, en el libro de Uzcátegui y en los
trabajos de investigación de María del Pilar García disponibles en la
sección textos de nuestra web www.nodo50.org/ellibertario.

Si la historieta del impulso que con la ‘revolución bolivariana’ habría
experimentado la organización popular autónoma no fuese suficiente, el
documento recuerda con beneplácito la ocasión en que el Amado Líder citó
públicamente a Kropotkin, lo cual aparentemente acreditaría la afinidad o
simpatía presidencial hacia algunas concepciones anarquistas. Con ese
pretexto, se quiere ignorar que en la práctica concreta y cotidiana de su
gobierno hubo infinidad de hechos evidenciando que Chávez era el principal
responsable y agente de los rasgos burocráticos, centralizadores y
autoritario-militaristas de un régimen que ha sido del todo opuesto a las
aspiraciones del socialismo libertario. Ejemplo de ello es cómo se ha
tratado a las organizaciones sindicales total o parcialmente
independientes del control oficial, para cuyo acoso e intentos de
anulación siempre hubo el aval y la inspiración del Comandante, de acuerdo
a evidencia como la recopilada en el dossier “Trabajo y Sindicalismo en
Venezuela”, disponible también en la sección textos de
www.nodo50.org/ellibertario. Ese hostigamiento permanente contra
sindicalistas y otros activistas autónomos hizo posible el clima en el
cual han ocurrido asesinatos de luchadores sociales como Richard Gallardo,
Luis Hernández, Carlos Requena, Argenis Vásquez, Jerry Díaz, Joe Castillo,
Mijail Martínez y Sabino Romero, por solo citar los casos de más impacto;
crímenes ante los cuales la ambigua respuesta del gobierno chavista y su
incapacidad para dar con los responsables se parecen demasiado a la
tolerancia o complicidad.

En cuanto a citar personajes para dar legitimidad a alguna posición,
recuérdese el oportunismo reiterado del Comandante-Presidente en cuanto a
referencias teóricas, declarándose marxista, cristiano, bolivariano,
maoísta, indigenista, trotskista, gramsciano, castrista, peronista,
guevarista, etc., en un descomunal enredo ideológico que hace del todo
incoherente a su socialismo del siglo XXI, creación atribuida al personaje
a la que antes la FAU había calificado diplomáticamente de «idea original»
sobre la cual: «Todavía se discute que contenido tiene tal concepto.» Por
lo demás, frente a esa referencia positiva a Kropotkin, igual podrían
traerse al tapete las repetidas exhortaciones de Chávez o sus pajes
doctrinarios contra el anarquismo, sus principios y prácticas básicas.
Sobre esto, remitiremos a tres artículos de El Libertario: “Un cierto
panfleto bolivariano”, en # 29, del año 2002; “El socialismo chavista”, #
42, 2005; y “Chávez y el anarquismo”, # 53, 2008.

- ¿Por qué obstinarse con piedras, tropiezos y mitos autoritarios?

La sección final del texto de la FAU, subtítulada «Una ideología para el
Poder popular», expone un sumario de concepciones básicas del actual
plataformismo/especifismo en América Latina, que a primera vista luce
desconectado con el título y aparente objetivo básico que el documento
asoma en su inicio. Dado que lo central de esta réplica a la FAU es
discutir su visión sobre Hugo Chávez y Venezuela, no nos ocuparemos acá
del análisis crítico que merecen esas concepciones, evaluación que por lo
demás ya ha sido bien desarrollada -en términos que en sus puntos comunes
compartimos- por Patrick Rossineri en “Entre la Plataforma y el Partido:
las tendencias autoritarias y el anarquismo”[17] y en “La aceptación del
concepto de Poder como negación del anarquismo”[18], por Daniel Barret en
su libro _Los sediciosos despertares de la anarquía_[19] y en “El
movimiento anarquista uruguayo en los tiempos de cólera”, por Gustavo
Rodríguez en “Los 'extravíos' teórico-ideológicos del pensamiento ácrata
contemporáneo”, y por Rafael Uzcátegui en “Grupos libertarios y poder
popular: Dinamitando el anarquismo desde dentro”[20].

Pero si esa sección final está allí debe ser por algo, y considerando lo
que hemos comentado, estimamos que para los redactores era necesario dejar
constancia de esa profesión de fe en sus propuestas teóricas como
acompañamiento a la previa descripción de lo mucho de positivo que cabe
extraer de la experiencia de Hugo Chávez y su ‘revolución bolivariana’,
pues de esa clase de mixturas entre el anarquismo, por supuesto en el
canon plataformista/especifista, y otras «experiencias de lucha» -como la
inspirada por el Comandante- vendrá en nuestro continente la «ideología de
ruptura» que, por supuesto, no podrá ser otra que «Una ideología para el
Poder popular». Entonces, es muy probable que ese empeño en convencerse, y
convencernos, respecto a que lo ocurrido en Venezuela de 1999 a 2013, bajo
la ilustre guía del susodicho, ha sido una experiencia de lucha positiva
que ha enriquecido la cantera ideológica del continente, tiene que ver más
con la aspiración de hacer a la realidad calzar la horma de esquemas
previos que con la realidad misma, pues si no se demuestra que bodrios
autoritario-burocráticos como el chavismo ahora -y el castrismo antaño-
son parte necesaria del rumbo a la revolución social, ¿de qué modo se
justificaría el curso político cuasi frentepopulista de la FAU y sus
homólogos en estas tierras?

Por ello, ese empeño en negarse a reconocer los múltiples hechos que
desmontan las pretensiones por presentar al chavismo como revolucionario,
socialista, antiimperialista, y tolerante o aún afín con el anarquismo.
Tal obstinación de rechazar lo evidente no es exclusiva de la FAU, siendo
compartida por grupos análogos, que sistemáticamente callan o se ciegan
ante cualquier visión crítica sobre la actual situación venezolana
proveniente del anarquismo y otras voces de izquierda radical (sin olvidar
que tampoco suelen opinar nada que cuestione al ‘hermano gobierno’ de los
Castro), siendo un buen ejemplo de esa actitud la elocuente ausencia de
documentos con esas visiones críticas en las páginas web
plataformistas/especifistas de América Latina, al tiempo que dan cabida y
promocionan a curiosos ‘anarcos’ cuyo mensaje se centra en hacer
propaganda a presuntos éxitos alcanzados o por venir a la sombra del
Estado venezolano, en profetizar las plagas que lloverían sobre el país si
faltase el gobierno chavista, y en calumniar al anarquismo que no recibe
subvenciones y/o consignas oficiales.

Si la FAU y similares son consecuentes en seguir sosteniendo esa
valoración positiva hacia el "Comandante Eterno" y su legado plasmada en
el documento comentado, lo menos que cabe esperar es que desmientan la
certeza de los hechos y procesos que hemos presentado como argumentos para
refutar la pretendida condición progresista de ese caudillo y su gobierno,
ya que bajo su tutela no ha ocurrido nada en esencia diferente a lo que
padecen los de abajo con cualquier otro de los actuales Estados
latinoamericanos. De hecho, un gobernante como él ha sido más que
apropiado para los intereses del poder transnacional en este continente
hoy, pues se ajustó del todo al modelo de capitalismo extractivista y
globalización económica. Cerrar los ojos ante la evidencia demostrativa de
cómo esta o cualquier ‘revolución’ autoritaria termina siendo sustitución
de una opresión por otra –generalmente peor-, volviendo a embelesarse con
promesas grandilocuentes y palabras inflamadas, es repetir torpemente la
experiencia catastrófica de la década de 1960.


*********************************

Notas

1
http://federacionanarquistauruguaya.com.uy/2013/03/07/sobre-venezuela-y-ante-la-muerte-de-hugo-chavez-seguir-creando-un-pueblo-fuerte/

2 http://www.nodo50.org/ellibertario/danielbarret.html

3 También en http://www.nodo50.org/ellibertario/danielbarret.html

4 Editado por la Fundación Anselmo Lorenzo, Madrid, 2001. También en
http://issuu.com/ellibertario/docs/elanarquismoencuba

5
http://www.nodo50.org/ellibertario/descargas/Algunasreflexionessobreelextravio.doc

6 http://estudios.cnt.es/estudios-2/

7
http://libcom.org/history/federacion-anarquista-uruguaya-fau-crisis-armed-struggle-dictatorship-1967-85

8 http://www.anarkismo.net/article/25037

9 http://fel-chile.org/?p=370

10 Información detallada al respecto en el dossier “Petróleo y Venezuela:
voces alternativas”, accesible en la sección textos de la web
www.nodo50.org/ellibertario

11 Hay explicaciones y análisis esclarecedores sobre este asunto en el
libro de Pablo Hernández Parra _El Verdadero Golpe de PDVSA_, Maracaibo,
2006. Buena parte del libro, así como otros materiales del mismo autor
sobre el tema petrolero venezolano están disponibles en
http://www.soberania.org/pablo_hernandez_portada.htm

12 El gobierno de Venezuela fue el primer comprador de armas
latinoamericano en 2012, y el 2° para el lapso 2003-2012. Los datos que
avalan esta afirmación están en la web del Stockholm International Peace
Research Institute – SIPRI <http://milexdata.sipri.org> y en la web de la
Internacional de Resistentes a la Guerra – WRI/IRG
<http://www.wri-irg.org/es>.

13
http://www.revolucionaldia.org/foro/viewtopic.php?p=129877&sid=56e4010d74ac736705fcce03dfa229af.
Álvarez expone con amplitud lo referido a esos datos en el cap. 8 de su
libro _Venezuela: ¿Hacia dónde va el modelo productivo?_, Caracas, C.I.
Miranda, 2009, accesible en
http://es.scribd.com/doc/35057361/Venezuela-%C2%BFHacia-donde-va-el-modelo-productivo-Victor-Alvarez

14 Publicado en 2010 como coedición de Libros de Anarres (Buenos Aires),
LaMalatesta (Madrid), Tierra de Fuego (Tenerife), La Cucaracha Ilustrada y
El Libertario (Caracas). Accesible en
http://issuu.com/ellibertario/docs/revespectaculo_web

15 http://www.reportero24.com/2011/03/corrupcion-casas-uruguayas-en-el-limbo/

16 Más información sobre la IIRSA en
http://periodicoellibertario.blogspot.com/search/label/IIRSA; para el Plan
Mesoamérica (antes PPP), ver
http://www.soberania.org/Articulos/articulo_4242.htm,
http://www.aporrea.org/actualidad/a134530.html y
http://www.aapguatemala.org/03_publicacions/cuadernos/descarrega/1cuadernos_ppp.pdf

17
http://materialanarquista.espiv.net/2012/03/23/entre-la-plataforma-y-el-partido-las-tendencias-autoritarias-y-el-anarquismo/

18
http://periodicoellibertario.blogspot.com/2013/01/la-aceptacion-del-concepto-de-poder.html

19 Editado por Libros de Anarres, Buenos Aires 2011. Accesible en
http://es.scribd.com/doc/74689595/Los-Sediciosos-Despertares-de-La-Anarquia-Daniel-Barret

20
http://rafaeluzcategui.wordpress.com/2010/12/09/grupos-libertarios-y-poder-popular-dinamitando-el-anarquismo-desde-adentro/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar artículos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/cgi-bin/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca


A-Infos Information Center