II) A n a r q u i s m o L a t i n o a m e r i c a n o
(Breve extracto, revisado por Angel Cappelletti, del Prologo arriba citado,
Op. Cit., pp X-XIII. Publicado en CORREO A # 25, pp. 16-17; marzo 1994)
...El anarquismo tiene en America Latina una amplia historia, rica en
luchas pacificas y violentas, en manifestaciones de heroismo individual y
colectivo, en esfuerzos organizativos, en propaganda oral, escrita y
practica, en obras literarias, en experimentos teatrales, pedagogicos,
cooperativos, comunitarios, etc. Esta historia nunca ha sido escrita en su
totalidad, aunque existen algunos buenos estudios parciales. Mas aun, quienes
escriben la historia social, politica, cultural, literaria, filosofica, etc.,
del subcontinente suelen pasar por alto o minimizar la importancia del
movimiento anarquista. Hay en ello tanto ignorancia como mala fe. Algunos
historiadores desconocen los hechos o consideran al anarquismo como ideologia
marginal absolutamente minoritaria y desdenhable. Otros, por el contrario,
saben lo que el anarquismo significa en al historia de las ideas socialistas
y comprenden bien su actitud frente al marxismo, pero precisamente por eso se
esfuerzan en olvidarlo o desvalorizarlo como fruto de inmadurez
revolucionaria, utopismo abstracto, rebeldia artesanal y pequenho burguesa,
etc.
... Como todo pensamiento originado en Europa, la ideologia anarquista fue
para America Latina un producto importado. Solo que las ideas no son meros
productos sino mas bien organismos y, como tales, deben adaptarse al nuevo
medio y, al hacerlo, cambiar en mayor o menor medida. Decir que el anarquismo
fue traido a estas playas por emigrantes europeos es casi acotar lo obvio.
Interpretar el hecho como signo de su minusvalia, parece mas bien muestra de
estupidez. (La idea misma de "patria" y la ideologia nacionalista nos han
llegado de Europa).
Pero el anarquismo no fue solo la ideologia de masas obreras y campesinas
pauperrimas que, arribadas al nuevo continente, se sintieron defraudadas en
su esperanza de una vida mejor y vieron cambiar la opresion de las antiguas
monarquias por la no menos pesada de las nuevas oligarquias republicanas. Fue
muy pronto el modo de ver el mundo y la sociedad que adoptaron tambien masas
autoctonas y aun indigenas, desde Mexico (con Zalacosta en Chalco) hasta la
Argentina (con Facon Grande en la Patagonia). Muy pocas veces se ha hecho
notar que la doctrina anarquista del colectivismo autogestionario, aplicada a
la cuestion agraria, coincidia de hecho con el antiguo modo de organizacion y
de vida de los indigenas de Mexico y Peru, anterior no solo al imperialismo
espanhol sino tambien al imperialismo de los aztecas y de los incas. En la
medida en que los anarquistas lograron llegar hasta los indigenas, no
tuvieron que inculcarles ideologias exoticas, sino solo tornar conscientes
las ideologias campesinas del "calpull" y del "ayllu".
Por otra parte, en la poblacion criolla se habia arraigado muchas veces
una tendencia a la libertad y un desapego por todas las formas de la
estructura estatal que, cuando no eran canalizadas por las vias del
caudillaje feudal, eran tierra fertil para una ideologia libertaria. Casi
nunca se menciona la existencia (en Argentina y Uruguay) de un gauchaje
anarquista, que tenia su expresion literaria en los payadores libertarios.
Pero aun prescindiendo de estos fenomenos, que seran considerados sin duda
poco significativos por los historiadores academicos y marxistas, puede
decirse sin lugar a dudas que el anarquismo hecho raices entre los obreros
autoctonos mucho mas profunda y extensamente que el marxismo (con la sola
excepcion, tal vez, de Chile).
Aun cuando, desde un punto de vista teorico, el movimiento
latinoamericano no haya contribuido con aportes fundamentales al pensamiento
anarquista, puede decirse que desde el punto de vista de la organizacion y de
la praxis produjo formas desconocidas en Europa. Asi, la Federacion Obrera
Regional Argentina (FORA) fue ejemplo de una central que, siendo mayoritaria
(hasta llegar a constituirse, de hecho, en cierto momento, en central unica),
no hizo jamas ninguna concesion a la burocracia sindical, al mismo tiempo que
adoptaba una organizacion diferente tanto de la CNT y demas centrales
anarcosindicalistas europeas como de la IWW norteamericana. Otro ejemplo,
tipicamente latinoamericano, es la existencia del Partido Liberal Mexicano,
el cual pocos anhos despues de su fundacion adopto una ideologia que, sin
ninguna duda, era anarquista (por obra, sobre todo, de R. Flores Magon) y
que, sin embargo, conservo su nombre y siguio presentandose como partido
politico (lo que le valio duras criticas de algunos ortodoxos europeos como
Jean Grave).
De todas maneras, si se exceptua este caso singular, puede decirse que en
America Latina el anarquismo fue casi siempre anarcosindicalismo y estuvo
esencialmente vinculado a organizaciones obreras y campesinas. Hubo, sin
duda, algunos anarcoindividualistas en Argentina, Uruguay, Panama, etc., y
tambien algunos anarco-comunistas enemigos de la organizacion sindical (en
Buenos Aires, durante las decadas de 1880 y 1890), pero la inmensa mayoria de
los anarquistas latinoamericanos fueron partidarios de un sindicalismo
revolucionario y antipolitico (no, como suele decirse equivocamente, a-
politico)...
Por otra parte, el anarquismo presenta tembien algunos rasgos
diferenciales en los diferentes paises de America Latina. en Argentina ha
sido, con la FORA, mas radical, hasta el punto de ser considerado extremista
por la CNT espanhola. En Uruguay ha sido mas pacifico, como ya senhalaba
Nettlau, tal vez porque menos perseguido (excepto durante la ultima
dictadura). En Mexico ha tenido significacion en el gobierno, no solo por la
participacion del magonismo en la revolucion contra Porfirio Diaz, sino
tambien porque la Casa del Obrero Mundial brindo a Carranza sus "batallones
rojos" en la lucha contra Villa y Zapata y porque los presidentes de la CGT
polemizaron con el propio presidente Obregon. En Brasil, por el contrario,
estuvo siempre al margen de toda instancia estatal, y la republica militar-
oligarquica nunca lo tomo en cuenta sino para perseguir, desterrar o asesinar
a sus militantes. Fenomeno tipico de ciertos paises latinoamericanos, entre
1918 y 1923, fue el anarco-bolchevismo. En Argentina, Uruguay, Brasil y
Mexico sobre todo, al producirse en Rusia la revolucion bolchevique, muchos
anarquistas se declararon partidarios de Lenin y anunciaron su incondicional
apoyo al gobierno sovietico, pero no por eso dejaron de considerarse
anarquistas. Esta corriente desaparecio con la muerte de Lenin, pues quienes
decidieron seguir a Stalin ya no se atrevian sin duda a llamarse anarquistas.
En todos los paises del area el anarquismo produjo, ademas de una vasta
propaganda periodistica y copiosa bibliografia ideologica, muchos poetas y
escritores que, con frecuencia, fueron figuras de primera linea en las
respectivas literaturas nacionales. No en todas partes, sin embargo, fueron
igualmente numerosos y significativos. En Argentina y Uruguay puede decirse
que la mayoria de los escritores que publicaron entre 1890 y 1920 fueron, en
algun momento y medida, anarquistas. En Brasil y Chile hubo asimismo, durante
ese periodo, no pocos literatos acratas, aunque no tantos como en el Rio de
la Plata. En Colombia, Venezuela, Puerto Rico, etc., si bien no florecio una
literatura propiamente anarquista, la influencia de la ideologia libertaria
se dio mas entre literatos y poetas que en el movimiento obrero. Es
importante hacer notar, sin embargo, que aun alli donde literatura y
anarquismo fueron casi sinonimos, como en el Rio de la Plata (en el periodo
mencionado), los intelectuales anarquistas nunca desempenharon el papel de
elite o vanguardia revolucionaria y nunca tuvieron nada que ver con la
universidad y con la cultura oficial. En esto el anarquismo se diferencia
profundamente del marxismo.
La decadencia del movimiento anarquista latinoamericano (que no comporta,
sin embargo, su total desaparicion) se puede atribuir a tres causas: 1) Una
serie de golpes de Estado, mas o menos facistoides, que se producen alrededor
de 1930 (Uriburu en Argentina, Vargas en Brasil, Terra en Uruguay, etc.);
todos caracterizados por una represion general contra el movimiento obrero,
los grupos de izquierda y los anarquistas en especial. En ciertos casos
(Argentina) llegan a desarticular enteramente la estructura organizativa y
propagandistica de las federaciones obreras anarcosindicalistas. 2) La
fundacion de los partidos comunistas (bolcheviques). El apoyo de la Union
Sovietica y de los partidos afines europeos les confieren una fuerza de la
que carecen las organizaciones anarquistas, sin mas recursos materiales que
las cotizaciones de sus propios militantes. En algunos paises mas (Brasil),
en otros menos (Argentina), hay anarquistas que se pasan al partido
comunista. 3) La aparicion de corrientes nacionalistas-populistas (mas o
menos vinculadas con las fuerzas armadas e inclusive, a veces, con los
promotores de golpes fascistoides).
La particular situacion de dependencia en que se encuentran los paises
latinoamericanos ante el imperialismo europeo y, sobre todo, norteamericano,
deriva la lucha de clases hacia las luchas de "liberacion nacional". Los
trabajadores visualizan la explotacion de que son objeto como imposicion de
potencias extranjeras. La burguesia (nacional y extranjera) vinculada a
ciertos sectores del ejercito y la iglesia catolica, los convence de que el
enemigo no es ya el Capital y el Estado, sino solo el Capital y el Estado
extranjeros. Esta conviccion (habilmente inducida) es, en realidad, la causa
principal de la decadencia del anarquismo. Todo lo demas, inclusive las
dificultades intrinsecas que afectan a una organizacion anarquista en el
mundo actual (como la necesidad de hacer funcionar sindicatos sin burocracia
y la real o aparente inviabilidad de sus propuestas concretas) es secundario.
A N G E L J . C A P P E L L E T T I