(Cast)ACABEMOS CON LA ERA NUCLEAR

neil birrell (neil@lds.co.uk)
Sat, 18 Nov 1995 13:38:19 +0100


SOLIDARIDAD OBRERA
OCTUBRE 1995
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ACABEMOS CON LA ERA NUCLEAR
Carlos Bravo GREENPEACE

La cai'da del Muro de Berli'n y el
fin de la poli'tica de enfrentamien-
tos Este-Oeste son algunos sig-
nos, todavi'a recientes, que pare-
cen indicar que la Guerra Fri'a ha
concluido .
Quiza' hayamos alejado la posi-
bilidad de una devastadora guerra
nuclear total, pero lo cierto es que
a=FAn subsisten importantes peligros
para la seguridad global como con-
secuencia del negativo legado im-
puesto por varias de'cadas de
Guerra Fri'a.
No debemos olvidar que todavi'a
existen decenas de miles de ar-
mas nucleares desplegadas en un
importante n=FAmero de paises; que
los tratados de desarme firmados
son insuficientes y no implican un
desarme nuclear global; que los
estados poseedores de armas nu-
cleares contin=FAan desarrollando
Uf'l armamento cada vez ma's sofis-
ti'cado; que todavla no se ha ilega-
do a una prohibicio'n total de las
pruebas nucleares; que existen
cantidades cada vez mayores de
plutonio (el material con el que se
fabrican las bombas ato'micas), in-
suficientemente controladas, en
manos de cada vez ma's naciones,
muchas de ellas deseosas de po-
seer sus propias armas nucleares;
que existen importantes focos de
tensio'n en a'reas donde existe plu-
tonio y armamento nuclear...
En gran medida, estos lamenta-
bles hechos se deben al fracaso
del Tratado de no Proliferacio'n de
Armas Nucleares (TNP), un trata-
do que en sus 25 an~os de vida ha
fracasado en el cumplimiento de
sus principales objetivos: impedir
la proliferacio'n de armas ato'micas
e iniciar el proceso de un completo
desarme nuclear.
Asi', la carrera armamentista nu-
clear ha provocado la realizacio'n
de ma's de 2.000 pruebas nuclea-
res, y ha producido ma's de
127.000 armas nucleares, la mayo-
ri'a de las cuales se han desplega-
do desde que el TNP entro' en vigor
en 1970. Adema's, varios paises,
como la India, Pakista'n, Israel o
fr?@ h@n l@r@d@ di@ n@r @
armas atomicas @espues @e esa
fecha. Otros estados persiguieron
o a=FAn persiguen ese objetivo.
Esto se debe, en gran parte. a
que el TNP esta' basado en una
doble moral seg=FAn la cual lo@ es
tados poseedores de armas nucle-
ares se comprometi'an con el de-
sarme nuclear, mientras que los
estados sin armas nucleares acep-
taban renunciar al derecho a fabri-
car o adquirir este tipo de armas, a
cambio de tener oportunidad de
acceso a la tecnologi'a de la indus-
tria nuclear civil.
El 12 de mayo pasado termlnaba
en Nueva York la Conferencia de
Revisio'n y Extensio'n del TNP. Esta
importante reunio'n sobre el futuro
de este Tratado (que entro' en vigor
en 1.970 por un periodo fijo de 25
an~os y actualmente ha sido suscri-
to por cerca de 180 paises) era, sin
duda alguna, una ocasio'n =FAnica
para acordar una decisio'n que lo-
grase por fin hacer verdaderamen-
te efectivo el re'gimen internacional
de no proliferacio'n nuclear. Una
oportunidad histo'rica, ya en el um-
bral del siglo XXI, especialmente
porque en 1995 se cumple el 50=B0
aniversario del comienzo de la era
nuclear, cuando las primeras bom-
bas ato'micas devastaron Hiros-
himay Nagasaki.
Sin embargo, finalmente esta
histo'rica ocasio'n no fue aprovecha-
da. Ejerciendo una presio'n sin pre-
cedente, las potencias nucleares
oficialmente reconocidas (Estados
Unidos, Francia, Reino Unido,
China y Rusia) y sus aliados incon-
dicionales (Espan~a entre ellos) im-
pusieron su objetivo prioritario al
resto de los paises firmantes del
Tratado pero no poseedores de ar-
mamento ato'mico: la extensio'n in-
definida del TNP. Y por ello, perpe-
tuar la era nuclear y 'legitimar' la
posesio'n de armas nucleares.
Como contrapartida, los Estados
no nucleares lograron arrancar a
las potencias nucleares tan so'lo al-
gunas de'biles promesas: se apro-
baron un paquete de vagas medi-
das para fortalecer los mecanis-
mos de revisio'n del Tratado y un
documento denominado 'Princi-
pios y Objetivos', una especie de
llamamiento para establecer un
programa de accio'n sobre desar-
me nuclear y el compromiso de
acordar un Tratado de Prohibicio'n
Total de Pruebas Nucleares
(CTBT) para 1996.
Nada ma's. Asi', Israel, India y
Paquista'n, paises poseedores de
armas nucleares que todavi'a no
han firmado el TNP, quedaron de
nuevo fuera del Tratado sin que si-
quiera se hiciera mencio'n explicita
de ellas en las declaraciones fina-
les de la Conferencia. No se logro'
acordar la prohibicio'n total de la
produccio'n de plutonio y otros ma-
teriales utilizados en la fabricacio'n
de armas nucleares. No se concre-
to' ning=FAn plan de eliminacio'n de
armas ato'micas que incluyese a
todas las potencias nucleares...
La debilidad de las promesas de
las potencias nucleares se hizo pa-
tente poco despue's. Tan so'lo 4 di'-
as ma's tarde del final de la Con-
ferencia sobre el TNP, China reali-
zaba una nueva prueba nuclear. Y
otra ma's el pasado 17 de agosto,
apenas transcurrida una semana
despue's del 50=B0 aniversario de los
bombardeos de Hiroshima y Naga-
saki (el 6 y 9 de agosto de 1945)
respectivamente.
El 14 de junio pasado, el nuevo
Presidente de la Rep=FAblica france-
sa, Jacques Chirac, anuncio' ofi-
cialmente que Francia reanudaba
en el ma's de septiembre sus ensa-
yos nucleares en el Paci'fico Sur,
suspendidos desde 1992 por deci-
sio'n del ex-presidente Miterrand
(quien decidio sumarse entonces a
la moratoria mantenida desde
1991 por Rusia, y posteriormente
asumida por EE.UU. y el Reino
Unido). Con esta decisio'n, Francia
demuestra su falta de compromiso
con el desarme nuclear y su tre-
mendo desprecio a las negociacio-
nes para conseguir un Tratado de
Prohibicio'n Total de Pruebas Nu-
cleares para 1966. Este es el ver-
dadero talante del pai's cuyos ser-
vicios secretos hundieron en 1985
el buque de Greenpeace Rainbow
Warrior por protestas paci'ficamen-
te contra el programa de pruebas
nucleares francesas, provocando
la muerte de un miembro de su tri-
pulacio'n.
Sin duda, es cada vez ma's ur-
gente emprender medida@; efecti-
vas contra la proliferacio'n nuclear,
comprometerse con un futuro no
nuclear y rechazar el camino de
destruccio'n que genera la tecnolo-
gi'a nuclear. Para asegurarnos de
que habra' un sistema efectivo de
no proliferacio'n y un futuro de
energi'a segura y limpia, debemos
comenzar ahora a acordar un nue-
vo pacto para el siglo XXI.
Por ello Greenpeace cree que es
necesario que la comunidad inter-
nacional adopte:
* el acuerdo y el cumplimiento de
una prohibicio'n total de las prue-
bas nucleares en cualquier clase
de medio;
* un acuerdo sobre una fecha li'mi-
te para reducir a cero las armas
nucleares;
* el acuerdo y cumplimiento de una
prohibicio'n completa de la separa-
cio'n. produccio'n y uso de todo plu-
tonio comercial o militar y el uranio
altamente enriquecido.
* el establecimiento de una Agen-
cia de Verificacio'n multilateral
efectiva, encargada de vigilar y ga-
rantizar la seguridad bajo control
internacional de todos los materia-
les tisibles utilizables en la fabrica-
cio'n de armas nucleares.
* el fin de la promocio'n de la ener-
gi'a nuclear por el Organismo Inter-
nacional de la Energi'a Ato'mica.
* La adopcio'n de un nuevo com-
promiso energe'tico basado en las
tecnologi'as de eficiencia energe'ti-
ca y las energi'as renovables.

FREEDOM PRESS
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