Cali es la tercera ciudad de Colombia. Ciudad en tra'nsito a
metro'poli, tra'nsito agresivo, violento y deshumanizador. Tiene 2
millones de habitantes, 40% viviendo en la pobreza absoluta (800.000
personas). Otro 40% se debate entre la clase media y la pobre, mientras
que un 20% se goza el trabajo ajeno. El 10% de quies esta'n en condiciones
de trabajar no cuentan con empleo (en los y las jovens este indice se
duplica) y 50% viven del rebusque diario vendiendo de todo, consumiendo
fantasi'as.
Hubo elecciones parlamentarias, y despue's las de alcades y
gobernadores: de cada 100 personas aptas para votar, 70 no lo hicieron.
En las otras 30 hay que contar los votos comprados y los robados, los
vendidos y los engan~ados, los obligados y los muertos que votan. Milagros
de la democracia colombiana.
Aqul se escucha salsa - buena, mala, regular- a toda hora y en todo
lugar. Este es un pueblo prieto, gozador y rumbero que parece bailarse
hasta las penas. Las ra'fagas de mu'sica se intercalan con las rafagas de
metralla. En promedio cada fin de semana son asesinadas entre 30 y 50
personas, en su mayor parte jovenes y mujeres. Ser joven y pobre es
acercarse a la muerte. Escuadrones de asesinos cruzan las calles,
disparando, raptando, desapareciendo a muchachas y muchachos. Nadie
dice nada, nadie sabe nada, nadie oye nada. El miedo cierra los ojos,
las bocas y las entendederas mientras que el gobierno se lava las manos
y promete investigaciones exhaustivas que, por lo general, en nada
terminan. El mismo Alcalde de Cali reonoci'a que el 68% de los 1300
homicidios de l993 esta'n impunes. Nadie se explica co'mo hacen los
escuadrones asesinos para pasearse por una ciudad en la que pululan
los retenes, detectives. militares, soplones, polici'as y cuarteles.
?Sera' que no los ven? O sera' que..
El cielo es muy azul manchado de trecho en trecho por nubes de
aire poluto; del occidente descienden a la ciudad ri'os y riachuelos,
a cual ma's contaminados; la gente es ca'lida como el clima; el fu'tbol
y lo fri'volo atraen la atencio'n de miles de personas cada fin de semana;
el crecimiento ahora es intenso y desmesurado.. caos urbano que avasalla
al ser.
Asi' como cualquiera otra de Nuestra America es la ciudad de Cali: un
producto inhumano de las fo'rmulas desarrollistas del Gran Capital. Cali
es parai'so de las transnacionales que llegaron en los 50 y 60 y se
apoderaron de las mejores tierras, de las mas grandes riquezas, del
sudor moreno. A su lado, entrecruzando poderes, esta'n los narcotraficantes
que son los mismos burgueses con otra pinta y que tienen contaminado todo
el ambiente poli'tico y econo'mico. Gran part de la violencia que referi'amos
anteriormente proviene del narcotra'fico y sus tenta'culos. Es en verdiad
narcotra'gico.
Pero las consecuencias del narcotra'gico no son solo las sangrientas.
Es toda una subcultura que pregona el enriquecimiento fa'cil, la
ostentaci'o'n, la trampa, el machismo y el consumo frene'tico hundiendo
en el lodo miles y miles de vidas, jovenes en especial, con el
benepla'cito de las clases dominantes, usutructuarias vergonzantes de
las riquezas narcotizadas.
Las oportunidades de vida digna son cada vez ma's estrechas. La
reconversio'n industrial, la privatizacion y el neoliberalismo han
acentuado el cierre de fa'bricas y empresas, la hipercomercializacio'n
de la educacion, la salud y la recreacio'n el incrementode mujeres y
nin~*s que o trabajan en condicion subhumana y por cualquier salario o
caen en la delincuencia y la prostituci'bn. Cifras oficiales sen~alan que
el 61% de los sindicados de dei'itos son menores de 21 anos, muchos de
las cuales esta'n en la carcel por tratar de conseguirse unos pesos para
sobrevivir. Los datos del gobierno son elocuentes: mientras un mercado
sencillo esta' por el orden de los US$ 300 al mes, el ingreso de las
familias pobres so'lo promedia 90 US$, cuando lo hay.
Tal estacio de cosas ha agudizado el ingenio de la poblacio'n para
resistir. Cultura del rebusque se llama por aqui' a esas estrategias que
la gente se inventa para vivir al di'a, buscando a como de' lugar los pesos
que permitan medio comer, en una lucha diaria por sobrevivir: los parques,
los sema'foros y las calles son ahora espacios comerciales, para montar un
negocito y hacerle trampas al hambre. Alli' podra's conseguir un perro
caliente, un tornillo, un cafe', un perio'dico, un pan, una rosa roja o
un 'cacho' de bazuco.
Aunque los procesos libertarios y alternativos son de'biles y
marginales, si existen pensamientos, expresiones y pra'cticas ligadas
a proyectos sociales en los que se encarnan nuevas concepciones y
pra'cticas de vida. Su falta de coordinacio'n es, sin embargo, una de
sus principales debilidades. De todos modos, en medio de los nubarrones
neoliberales y de la ferocidad del regimen, la construccio'n de una nueva
sociedad avanza, con tropiezos y miedos, retos y logros; avanza, lenta y
terca, de la mano de la esperanza.
WILI