A - I n f o s
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **

News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Català_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Català_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe
First few lines of all posts of last 24 hours || of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2015 | of 2016

Syndication Of A-Infos - including RDF | How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups
{Info on A-Infos}

(ca) gesta libertaria: La ciudadania como indeterminacion Por Álvaro Apátrida.

Date Fri, 12 Aug 2016 20:10:20 +0300


En el actual escenario político y económico que se encuentra la sociedad chilena hay una serie de conceptos que, producto del deslumbrante avance de las redes “sociales” y de información, han logrado transformarse en tópicos de discusión, o haciendo uso del actual lenguaje, se han convertido en Trending Topic. ---- La visibilización y uso de conceptos y categorías como Seguridad, Corrupción, Democracia, Participación -e incluso Proceso- dan cuenta de la atropelladora velocidad con que el espectáculo, y los inconmensurables consorcios que le han dado vida y cabida, se han apropiado de la discusión política, económica y cultural en Chile, sirviendo a la descompresión de conflictos sociales de fondo. Mas existe un concepto que, mediante efectivos dispositivos ideológicos, ha logrado situarse en un lugar decisivo a la hora de configurar un sujeto de naturaleza indeterminada pero, a fin de cuentas, altamente útil y servil al modelo totalizante que ha ido exitosamente impulsando la burguesía.

Dicho proceso de subjetivación ha devenido en la formación a gran escala (y a muy corto plazo) de individuos afines con las nuevas tecnologías de socialización, información y opinión virtual. Y aunque su denominación tiene un carácter que evoca a un anquilosado y obsoleto republicanismo que nunca llegó a materializarse, surge de las cenizas para categorizar al sujeto que se dispone para dar vida al fuerte carácter reformista de esta última década.

Así pues, la Ciudadanía se nos aparece como una figura difusa, un fantasma que levita entre los mausoleos cada vez más mohosos de la social democracia devenida en estado subsidiario y brutalmente policial.

Como bien dijimos, el concepto actual de ciudadanía es necesariamente indeterminado pues se manifiesta dentro de una coyuntura social, económica y política de indeterminación mas no de inestabilidad. Y es bajo este punto que el Ciudadano traza una línea desde su manifestación virtual y discursiva a su propia inmersión y consolidación dentro de una serie de dispositivos que a la vez le dan tribuna y lo condicionan ideológicamente a los estatutos de verdad preconfiguradas por el capitalismo. De esto solamente puede surgir su característica más manifiesta y quizás peligrosa: la reacción. Mas una reacción mediada fuertemente por su carácter indeterminado, lo que supone una actitud altamente maleable y sin un proyecto tangible para consigo mismo ni su clase.

Dicho de otra manera, el Ciudadano -o quien hace propio el concepto de ciudadanía- se configura actualmente como un sujeto reaccionario y susceptible a los aparatos ideológicos de esta nueva etapa del capitalismo, siendo por otra parte enajenado de su propia situación de explotación por esos mismos medios. Sumado a esto, el acceso irrestricto que tienen actualmente los trabajadores al nuevo mercado de necesidades le vuelve aún más susceptible a esta condición casi patológica de Ciudadanía. Se siente empoderado en su rol de consumidor.

Llevando esto al escenario político, volvemos necesariamente a reparar en la indeterminación que define al sujeto ciudadano. Por una parte es quien clama por la cabeza de los corruptos y se organiza para visibilizar las consecuencias de un modelo económico profundamente desigual, pero se ve incapaz de sostener una crítica de fondo al momento de dar cuenta de su propia enajenación para con su trabajo, vida social, afectiva, cultural y política. Es quien, por una parte exige una pensión similar a la que actualmente tienen las fuerzas armadas y los funcionarios de los aparatos securitarios, pero considera imprescindible la existencia de estas.

En última instancia, la indeterminación de la que se sirve el concepto de Ciudadanía desemboca en un fenómeno aún más preocupante para cualquier proyecto que se sepa emancipatorio o revolucionario. El Ciudadano es un voto en blanco pues, al no tener un asidero material y teórico en la objetivación de sus propias condiciones de posibilidad, es parte de la masa aludida en cualquier discurso. El ciudadano no responde a discursos de clase y muchas veces hace oídos sordos a su propia condición social. Es quien forma parte de una reacción superflua y muchas veces insostenible de manera histórica o aún sistemática.

Es por eso que, de buena manera, podemos asistir a naufragios del pensamiento tales como sendos llamamientos de la Ciudadanía a poner fin a la represión del Estado, al mismo tiempo que la misma Ciudadanía clama por los “Derechos Humanos” de los policías; Ciudadanos llamando a poner fin al modelo previsional de las AFPs, al mismo tiempo que aplauden detenciones ciudadanas aludiendo a la integridad de los bienes materiales ganados con su propio esfuerzo.

Cabe destacar que el concepto de ciudadanía que hoy en día gravita en torno a distintos espacios políticos y sociales no puede ser leído bajo una clave moderna o entendido en relación a la pretendida igualdad que otorga el derecho a todos los habitantes de un estado por igual, simplemente porque dicho principio no hace más que desdecirse continua y descaradamente en nuestro país. De tal grado, tampoco se pretende reivindicar un concepto que yace enquistado en el subconsciente de la sociedad configurada bajo modelos burgueses.

Como se ha visto, este texto no pretende llevar a cabo un estudio ni una reflexión exhaustiva -por más necesario que esto sea- del concepto de ciudadanía, sino que se plantea como una interpretación a la luz de algunos hechos concretos y recientes de un fenómeno que es bastante preocupante.

Es profundamente necesario retomar un trabajo que muchas veces es subestimado por nuestra propia exasperación de levantar consignas y pancartas mientras las lógicas de alienación formuladas por el capitalismo se perfeccionan a una velocidad muchas veces imperceptible para el intelecto humano. De este modo, es una tarea central para quienes nos asumimos como revolucionarios el tener la agudeza para la crítica al momento en que se esgrimen enunciados que, muchas veces, distan de ser verdaderos factores de visibilización de las contradicciones de clase.

En suma, es necesario desconfiar de todo discurso que sortee con múltiples tretas la realidad objetiva de la explotación humana y que retome el falso idílico de que, en este mundo, somos todas y todos iguales para el estado y el capital.

https://gestalibertaria.wordpress.com/2016/08/10/la-ciudadania-como-indeterminacion/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar artculos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/cgi-bin/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center