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(ca) Declaración del Frente Anarquista Organizado FAO ante la coyuntura electoral chilena y el quiebre en el movimiento libertario (pt)

Date Tue, 26 Nov 2013 17:02:47 +0100


En consecuencia, es necesario seguir fomentando las luchas
reivindicativas y socioeconómicas en el seno de la clase trabajadora y
el conjunto del pueblo para de esta forma, en praxis dialéctica, ir
avanzando en la conformación de una conciencia de clase para sí y la
politización de las/os trabajadores de base. Esto último bajo un
prisma materialista histórico de la realidad social y de la lucha de
clases, rechazando lecturas apresuradas e idealistas que apuestan a
que desde el mundo político, desde la democracia representativa en
sintonía burguesa, en definitiva desde el Estado- Gobierno y
Parlamento- se puede romper el cerrojo de la institucionalidad
dictatorial heredada y la Constitución de 1980.

Declaración del FAO ante la coyuntura electoral chilena y el quiebre
en el movimiento libertario

Valparaíso, Chile.
Noviembre, 2013


Las Elecciones Presidencial, Parlamentarias y de Consejeros Regionales
de este año 2013, sin duda, han acaparado como nunca antes desde el
'Plebiscito del Sí y el No' la atención de la llamada opinión pública.
Es la primera elección de Presidente y Parlamento con voto voluntario
e inscripción automática (desde los 18 años), la primera ocasión que
se realizan primarias, por vez primera se podrá elegir a los CORES, y
por primera vez en Chile se presentan tantos candidatos a Presidente
de la República, como son los 9 participantes. Los últimos meses han
estado marcados por la propaganda electoral masiva e invasiva en las
calles, plazas, transporte urbano, entre otros, por un seudo debate
presidencial de 2 días televisado, por entrevistas en medios de
comunicación masivos, en internet ocupando las redes sociales, por
salidas a terreno y por actos de campaña a lo largo del país. Las
últimas encuestas en torno a las elecciones dan por ganadora a la
candidata del pacto 'Nueva Mayoría'[i] Michelle Bachelet, pero aún no
está claro si será en primera o segunda vuelta, ni menos quien
acompañaría a ésta en segunda vuelta, ya que con la apabullante baja
que ha sufrido la derecha con su candidata Matthei, el abanico se
abre. Ahora veamos cuáles son los fenómenos y procesos que han
desencadenado el actual panorama.

En el territorio de Chile desde el año 2006 se abre un ciclo de luchas
destacando la de estudiantes secundarios -conocida como 'Revolución
Pingüina'-, de trabajadores contratistas del cobre de CODELCO, y de
pobladores en torno a la problemática de la vivienda con los deudores
habitacionales y los allegados (sin casa) en pleno gobierno de
Bachelet; dando con esto el puntapié inicial para la multiplicación y
visibilización de estas luchas. Pero sin duda, es el año 2011 el que
marca un antes y un después para el Chile actual. La segunda década
del siglo XXI comienza expresando un salto cualitativo en la Lucha de
Clases en el territorio, con el conflicto por el gas natural en Punta
Arenas, XII región de Magallanes, al extremo sur del país. Este
fenómeno sería el primer conflicto regional que le toca enfrentar al
gobierno de derecha de Sebastián Piñera, al que se sumarían huelgas de
sindicatos en el campo laboral, además del conflicto principal y más
profundo por la Educación, que es transversal a todo el territorio
extendiéndose aproximadamente por 10 meses desde el mes de Mayo con
mayor visibilidad. La masividad de las movilizaciones sociales, su
proliferación y radicalización en el sector estudiantil, sindical,
territorial, regional y en el pueblo-nación mapuche en lucha desde el
2011 nos lleva como organización política a releer la realidad social
del Chile contemporáneo. Es así que visualizamos que como pueblo y
sociedad de esta larga y angosta franja de territorio, estamos
comenzando a despertar de un profundo sueño y letargo, a perder el
miedo a organizarnos con nuestras/os compañeros de trabajo, de estudio
y vecinas/os. ¿Pero es que acaso este despertar implica que se vuelve
importante para las/os trabajadores y el conjunto del pueblo quien
salga electo presidenta o presidente de la República por los próximos
cuatro años? ¿Se vuelve condicionante para nuestros intereses quienes
salgan electas/os senadores, diputados o consejeros regionales?

Desde nuestra postura política, en base a un análisis materialista
histórico de la realidad, consideramos que sigue siendo irrelevante
quien sea presidenta/e, senador/a, diputado/a y consejeras/os
regionales: tendremos que salir a trabajar o estudiar de todas
maneras, tendremos que seguir luchando y organizándonos por
reconquistar los derechos usurpados a sangre, fuego y terror en
Dictadura. A pesar de que una encuesta con trayectoria como la CEP[ii]
en su muestra concluye que las/os habitantes de Chile quieren reducir
las diferencias de ingresos (85%), nacionalizar el cobre (83%), en
educación privilegiar la universitaria gratuita (74%), descentralizar
el país (73%) y realizar una reforma tributaria (67%), esto no nos
puede llevar a establecer de forma mecánica y determinante que el
movimiento popular o que el pueblo y la sociedad chilena están
preparados y dispuestos a organizarse y luchar por estas demandas. Es
debido a lo anterior que candidaturas anti-neoliberales con atisbos de
anti-capitalismo como las de Roxana Miranda y Marcel Claude no generan
mayor aceptación ni expectación, siendo más bien candidaturas
testimoniales de denuncia y programas irrealizables en el contexto
actual, porque no existen grandes bases de apoyo en la población
popular que las socialice, que opte por ellas y que las materialice.
Más que apostar en términos tácticos por visualizar un programa de
gobierno y reformas estructurales, hay que apostar por seguir creando,
construyendo y fortaleciendo a nivel social, organizaciones populares
con vocación de independencia de clase; con capacidad creativa,
constructiva y orgánica autónoma y contraria a los intereses de los
partidos políticos del bloque dominante (duopolio político Alianza por
Chile/Nueva Mayoría), y de fuerzas y/o partidos políticos aventureros
de izquierda que las pretendan representar (incluso en el caso de
defender sus intereses), por arriba dentro de la institucionalidad
democrático-representativa mediante la consecución de puestos en
Municipios, Intendencias, Parlamento u obteniendo un Gobierno. Esto no
debe leerse como una negación de la política, sino todo lo contrario
como su afirmación más plena. La política debe estar presente y se
debe avanzar en terminar con su disociación con lo social: pero la
política debe estar anclada en el campo popular, surgir desde, con y
para las/os trabajadores y el conjunto del pueblo.

Nuestra caracterización del período que se inicia en la segunda década
del siglo XXI (concretamente el año 2011), hace hincapié en reconocer
que, en general, la sociedad del territorio de Chile está cambiando y,
en particular, la clase trabajadora y el conjunto del pueblo también:
en clave de hastío de tanto abuso, robo, mentiras y promesas
incumplidas que hemos sufrido desde 1990, cuando las/os políticos y
tecnócratas que luego nos gobernaron por 20 años (la Concertación) nos
instaron a inscribirnos y votar en el Plebiscito por el No con el lema
'Chile, la alegría ya viene'. Pero la alegría nunca llegó y se
convirtió en un trago amargo, y como somos una sociedad y pueblo
alcoholizados fueron varios tragos amargos hasta que empezamos a
despertar de esa larga resaca, a levantar cabeza en búsqueda de esa
negada dignidad.

Sin duda esos cambios se han materializado en concientización,
organización y lucha por parte de franjas del pueblo, las/os
trabajadores y la sociedad en términos principalmente de
reivindicaciones económicas sectoriales (estudiantil, laboral,
vecinal), transversales (medioambientales, regionales),
culturales-nacionales (pueblos originarios) y demandas por avances en
derechos sociales (salud, previsión, educación, vivienda, transporte
público) y/o servicios básicos (gas, luz, agua). Sin embargo, el
grueso de la movilización y organización social se mantiene parcelado
y con vocación gremialista, careciendo de tácticas, estrategias y
objetivos comunes. No existe un plan o plataforma de lucha
intersectorial potente en los campos sindical, estudiantil y
territorial a nivel provincial, regional y nacional, que no haya sido
elaborada por militantes y referentes más politizados de izquierda;
sin duda que esto es un avance, pero debemos apostar a construir como
movimiento popular en conjunto organizaciones profundamente
democráticas, participativas y autónomas que avancen en clave clasista
libertaria en lo orgánico, táctico, estratégico y programático;
apostando a referenciar un proyecto sociopolítico intersectorial con
unidad desde las luchas, que se sustente sobre la base del apoyo mutuo
y la solidaridad de clase al interior del movimiento popular, esto es
desde las/os trabajadores y el conjunto del pueblo organizado. La
solidaridad de clase expresada por los trabajadores portuarios a nivel
nacional con sus pares del puerto de Mejillones, materializada en el
paro de actividades; así como el paro del 26 de Junio del presente año
-bajo la consigna 'A recuperar el cobre para la Educación'- convocado
por CTC [Confederación de Trabajadores del Cobre], el SITECO
[Sindicato Interempresa de la Gran Minería y Ramas Anexas], la Unión
Portuaria de Chile y otros sindicatos portuarios, así como por la
CONFECH [Confederación de Estudiantes de Chile], ACES [Asamblea
Coordinadora de Estudiantes Secundarios] y CONES [Coordinadora
Nacional de Estudiantes Secundarios], entre otros, constituyeron hitos
importantes en pos de dar pasos importantes en la configuración de un
proyecto sociopolítico clasista intersectorial y un salto cualitativo
de las correlaciones de fuerzas de los procesos de Lucha de Clases en
el Chile actual; sin embargo, no debemos pecar de un optimismo
voluntarista traspasando un fenómeno y contexto determinado al
conjunto del movimiento popular; por lo demás tener claro que dicho
paro del 26 de junio, en el mundo de los trabajadores fue
principalmente promovido por dirigencias y fuerzas políticas, y que
dichas organizaciones sindicales aún no son tan democráticas,
honestas, participativas y clasistas como lo deseamos.

En consecuencia, es necesario seguir fomentando las luchas
reivindicativas y socioeconómicas en el seno de la clase trabajadora y
el conjunto del pueblo para de esta forma, en praxis dialéctica, ir
avanzando en la conformación de una conciencia de clase para sí y la
politización de las/os trabajadores de base. Esto último bajo un
prisma materialista histórico de la realidad social y de la lucha de
clases, rechazando lecturas apresuradas e idealistas que apuestan a
que desde el mundo político, desde la democracia representativa en
sintonía burguesa, en definitiva desde el Estado- Gobierno y
Parlamento- se puede romper el cerrojo de la institucionalidad
dictatorial heredada y la Constitución de 1980.

Contrariamente a lo planteado por algunos, es precisamente esta
táctica electoral aventurista la que contribuye a disociar lo político
de lo social, al apostar a realizar las transformaciones por arriba,
avalando la profesionalización de la política al interior de una
democracia representativa con cimientos dictatoriales que permite la
participación y toma de decisiones políticas-legales a un puñado de
'profesionales'- a una élite política-, excluyendo al pueblo y mundo
social mediante el acostumbramiento a la delegación de la
participación y la toma de decisiones que nos atañen a todas/os,
limitándolo al voto en urnas cada 4 y/o 6 años. Las apuestas
electorales que en sus supuestos abogan por transformaciones
estructurales profundas del sistema económico (Capitalismo neoliberal)
y político-jurídico (Democracia representativa, Constitución de 1980)
deben- para no terminar siendo cooptadas y absorbidas por la praxis
del bloque dominante- necesariamente apostar por construir un frente
social de masas a nivel nacional, de las/os trabajadores y el conjunto
del pueblo, con capacidad de auto-conducción y plena autonomía de
clase, con unidad táctica y programática desde la lucha concreta, y
con una praxis en clave de acción/democracia directas de masas; esto
es un programa que apunte a avanzar en conquistas materiales (sociales
y económicas) en áreas como trabajo, previsión, salud, educación,
vivienda, transporte público y medioambiente, mediante dos mecanismos
que van a la par de manera dialéctica: la organización social de lo
particular a lo general, de lo comunal a lo provincial, de lo regional
a lo nacional, con la asamblea y el federalismo como metodologías
orgánicas; y por medio de la presión social ejercida en las calles por
las organizaciones populares que lo compongan abarcando un abanico de
opciones operativas de la movilización social: marchas, mítines,
volanteo, actividades político-culturales, foro-debates, talleres,
barricadas, recuperaciones, y técnicas de autodefensa y violencia
revolucionaria de masas como mecanismos de resistencia a la represión
y terror del sistema imperante. Es decir, las transformaciones
estructurales y avances en reformas político-jurídicas necesarias para
romper con la herencia dictatorial-neoliberal deben surgir desde el
movimiento popular y ganarse en el campo social; en el caso de que el
frente social de masas apueste por la dualidad de hacer política desde
lo social y desde lo electoral-institucional, se debe mantener su
autonomía de clase supeditando el componente electoral al
sociopolítico enraizado en las organizaciones de base. Pero sin duda
que esto no será fijado por decreto, sino que se verá en la praxis, en
las disputas ideológicas, tácticas, programáticas y estratégicas de
las diversas fuerzas políticas que lo compongan; por lo cual dependerá
en gran medida de la capacidad de referenciar y tendenciar que las/os
militantes de sectores políticos comunistas anárquicos[iii]- en
particular- y libertarios- en general-, tengamos al interior de las
organizaciones de base, de un posible frente social de masas y del
movimiento popular en su conjunto.

En torno al debate abierto al interior de las/os comunistas anárquicos
y las/os libertarios: disputa democrática v/s disputa revolucionaria.

Más arriba ya hemos dado luces de nuestra posición respecto a las
Elecciones 2013 y la táctica electoralista al interior de los sectores
de izquierda, clasistas y potencialmente revolucionarios. Ahora
queremos abocarnos particularmente a lo que ha estado sucediendo al
interior de nuestro sector político comunista anárquico, en
particular, y libertario, más amplio, en lo sociopolítico. En primer
lugar, este posicionamiento no se refugia en lecturas estáticas y
a-históricas de la lucha de clases y la realidad social, como ya se ha
dejado entrever más arriba; no establece lecturas idealistas como
pueden ser las puristas-moralistas, principistas y/o dogmáticos. No
desea abrir un debate que ya está en curso y del cual, humildemente
pensamos, se deben tomar posiciones al respecto. No deseamos revelar
una suerte de verdad absoluta, de orden metafísico o mesiánico frente
a qué es ser anarquista y/o libertario y qué no lo es (o cuando se
deja de serlo); tenemos bien presente que hay lecturas diferentes con
una flexibilidad táctica en base al diagnóstico y a la estrategia del
período que haya tomado tal o cual organización o plataforma de
trabajo, es decir, existen praxis distintas; esto sin duda ha sucedido
en la historia de la izquierda en general y del movimiento
anarquista/libertario en particular. Sin duda, como movimiento, nos
hemos hecho más conocidos por nuestra coherencia entre medios y fines,
que por una política homogénea. Es por esto que nuestro
posicionamiento no contiene la equivocada tendencia de confundir los
principios con la táctica o estrategia, sino más bien se articula a
partir de la necesidad de mostrar una línea de soporte del trabajo
político que hemos venido desarrollando un amplio sector
anarquista/libertario y que se ha visto emplazada frente a las postura
tomada por la 'Red Libertaria'[iv] al interior del movimiento. Esto
último, sin duda, se debe a la falta de estrategia que ronda en gran
parte del movimiento. La tarea a nuestro juicio para el período que se
abre con la segunda década de este siglo XXI, es plantearse tácticas,
lineamientos programáticos y estrategia unitarias al interior del
movimiento anarquista/libertario, que tengan la ardua tarea de llevar
a otra etapa la Lucha de Clases en Chile posicionando el clasismo
libertario como un referente gravitante dentro del movimiento popular,
teniendo en cuenta los últimos avances en materia de lucha
reivindicativa de un no menor sector de trabajadores y de otros
sectores en lucha en el territorio del Estado chileno.

Respecto al debate y a la opción táctica-estratégica denominada
Ruptura Democrática tomada por un sector del movimiento comunista
anárquico/libertario, reflexionamos los siguientes puntos:

1.- Ruptura Democrática v/s Ruptura Revolucionaria como horizonte
estratégico: estamos conscientes que la ruptura democrática es
entendida a nivel coyuntural y táctico como socialización de un
programa de gobierno, pero que sobretodo es una estrategia para el
período a construir. Sin embargo, ante esta estrategia entendemos que
las/os comunistas anárquicos y libertarios debemos oponer el horizonte
estratégico de la ruptura revolucionaria, desde las bases y por fuera
de la institucionalidad burguesa estatal del gobierno y parlamento,
oponiendo como estrategia el clasismo libertario.

2- Construcción social de pueblo organizado desde las bases: apostar
por la democratización profunda y radical barriendo con las
burocracias al interior de las organizaciones populares y de clase en
base al método de democracia directa, asamblearismo y federalismo,
para no sólo dotarlas de perspectiva clasista libertaria, sino que
además transformando su lógica vertical-autoritaria, por una
horizontal y antiautoritaria, en búsqueda de cambiar sus estatutos
orgánicos. Abogar por la unidad de las luchas (multisectorialidad),
por el diálogo fraterno desde estas mismas luchas al interior de
nuestro movimiento. Por último, desarrollar la capacidad de avanzar en
procesos de autogestión social en el seno del movimiento popular.

A modo de conclusión, bajo un análisis materialista histórico
retrospectivo, planteamos que no debemos ilusionar a las masas con la
vía electoral, ya que esto sería insistir en un experimento político
que fracasó, lo cual implicaría llevarlas al matadero, como sucedió
con el Golpe de Estado en 1973, donde se barrió con las esperanzas de
democracia socialista.

Con la derechización del Partido Comunista, queda vacante un espacio
político que sectores de izquierda pretenden copar apostando a la
lucha electoral e insistiendo en la 'vía democrática', sin asumir los
aprendizajes que, a nuestro juicio, nos deja la historia del
movimiento popular en Chile.

Finalmente, reflexionar sobre el quiebre que ha provocado en el
movimiento comunista anárquico y libertario la estrategia de ruptura
democrática y la táctica de apuesta electoral del movimiento TALM
[Todas/os a la Moneda] y la candidatura de Marcel Claude. Planteamos
al sector que ha optado por esta vía, reflexionar sobre los costos y
oportunidades que ha tenido (y que seguirá teniendo) el asumir esta
postura en la actual coyuntura electoral, precipitando un quiebre
político justamente en un momento de acumulación de fuerzas y
experiencias de lucha a nivel social y sociopolítico, estancando e
hipotecando, en cierto grado, el crecimiento cualitativo y
cuantitativo de las mismas. Una lectura idealista, dejando en segundo
plano el materialismo histórico, ha llevado a querer transformar la
realidad social no sólo de abajo hacia arriba, sino también desde
arriba hacia abajo. Esta lectura privilegia la apuesta por las
transformaciones políticas, las que al abrir el cerrojo institucional
permitirían el rearme orgánico del movimiento popular y el avance en
sus reivindicaciones socioeconómicas.

Esta división de aguas ha desnudado la falta de correlación de fuerzas
al interior de nuestro movimiento, así como la ausencia de
organizaciones sociales, sociopolíticas y políticas con una clara
perspectiva clasista libertaria. La subjetividad política de nuestra
clase trabajadora y del conjunto del pueblo no ha cambiado
significativamente, como para aventurarse en proyectos que ni siquiera
colocan como componente central el clasismo y el anticapitalismo.
Estas apuestas pueden inclinar la balanza hacia una salida
socialdemócrata al creciente conflicto social y lucha de clases en el
Chile actual, desplazando la vía de ruptura revolucionaria; y es en
este sentido que se puede esbozar que su planteamiento programático es
más propio de la colaboración de clases que de la lucha de clases.

Para cerrar, hacemos un llamado a los grupos, militantes, referentes y
sujetos de nuestro movimiento comunista anárquico y libertario (a
nivel regional y nacional) a entrar en un proceso de profundo debate
fraterno en pos de la refundación orgánica del Comunismo Anárquico en
Chile, con el objetivo de establecer lineamientos tácticos,
programáticos y estratégicos unitarios y comunes transversales, que
permitan posicionarnos como un referente sociopolítico gravitante al
interior del movimiento popular que permita llevar a otro nivel la
Lucha de Clases en el territorio del Estado chileno.

[i] Ex pacto Concertación de Partidos por la Democracia, que gobernó
por 20 años Chile (1990-2010). Desde este año 2013 suma al PCCH
[Partido Comunista de Chile] y al MAS [Movimiento Amplio Social]
convirtiéndose en pacto 'Nueva Mayoría'.

[ii] Nos referimos al último 'Estudio Nacional de Opinión Pública'
(Septiembre-Octubre 2013) del Centro de Estudios Públicos [CEP] de
Chile, con experiencia en estudios desde 1987. Más información en:
http://www.cepchile.cl/

[iii] El término 'comunista anárquico', para el caso, lo entendemos
como sinónimo de: 'anarquismo de lucha de clases', 'anarquismo
organizado', 'comunismo libertario' o 'anarco-comunismo'. Refiere a la
unidad político-ideológica característica de una organización
política. En cuanto al término 'libertario', lo entendemos con mayor
amplitud que el anterior y referente más que todo a la unidad táctica
y programática, a la vez que una metodología de construcción social en
el seno del movimiento popular.

[iv] Para conocer esta posición, revisar el comunicado público disponible en:
http://www.elciudadano.cl/2013/07/01/72475/declaracion-publica-de-la-red-libertaria/
Related Link:

http://praxislibertaria.wordpress.com/2013/11/16/valpo-chile-comunicado-declaracion-del-frente-anarquista-organizado-fao-ante-la-coyuntura-electoral-y-el-quiebre-en-el-movimiento-comunista-anarquico-y-libertario
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