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(ca) [Chile] Crisis , coyuntura y desafíos para el proletariado
Date
Fri, 29 Aug 2008 13:07:39 +0200 (CEST)
En este escrito, pretendemos aportar al necesario debate y reflexión sobre
el actual contexto, marcado por la desaceleración económica y la crisis
política, y sobre el estado actual de las fuerzas de la clase trabajadora.
Nos interesa especialmente contribuir en la reflexión sobre varios puntos
cruciales, en términos estratégicos y tácticos, que son necesarios
resolver dentro de una perspectiva revolucionaria.
1. Crisis coyuntural o crisis orgánica.
Durante todos estos años se nos dijo de manera soberbia que el mercado
ajustaría cualquier tipo de desequilibrio que pudiese surgir en los
circuitos comerciales y crediticios, debiendo abstenerse el gobierno de
intervenir en su regulación, ya que en una ?economía abierta? (como dicen
los ideólogos del monetarismo), sin restricciones a las importaciones y a
los flujos de capitales, los precios internos estarán determinados por los
precios internacionales. A nuestro entender, el agotamiento del actual
patrón de acumulación capitalista, encuentra sus raíces en su naturaleza
concentradora y dependiente de la burguesía mundial, la cual se acelera
por estas incidencias de factores coyunturales o externos. De ahí que el
alza sostenida del crudo, el cual se cotizó hace muy poco en los 150
dólares el barril, y un tipo de cambio desfavorable a las exportaciones,
el cual se anotó en el primer semestre en los 430 pesos, están haciendo de
la economía interna de Chile una verdadera catástrofe.
Para salvar momentáneamente este escenario y bajo la presión de los
gremios empresariales por el aumento del petróleo y otras commodities, es
que el Banco Central anunció en Abril su plan de compra masiva de dólares
(USS 8 mil millones). Con esto se ha buscado fortalecer la posición de
liquidez internacional de la economía chilena, aumentando el nivel de
reservas internacionales para enfrentar de mejor forma la eventualidad de
un deterioro progresivo en el tipo de cambio y favorecer las
exportaciones. ¿Pero qué pasó? Efectivamente los gremios exportadores se
vieron momentáneamente desahogados con la medida pero a contramano, los
precios se dispararon y la inflación no se detuvo, llegando a un 9,5% en
lo que va del año. Entonces, se echó mano al aumento de la tasa de
interés, lo cual debería haber bajado coyunturalmente la inflación ya que
disminuye la demanda. Pero esto también trae problemas puesto que el
sector privado ?disminuye? sus ganancias. Los costos de esto, obviamente,
los hemos pagado los trabajadores, ya que cada uno de los ajustes que se
realizan para paliar el aumento de los costos productivos de un bien o
servicio es traspasado a nosotros. Asistimos entonces a un espiral sin
salida, caracterizada por el debilitamiento de la política anti
inflacionaria.
Esto se ha visto agravado por el conflicto respecto del gasto social,
donde aumentan cada vez más las presiones de la Confederación de
Producción y el Comercio (CPC) sobre el gobierno, golpeándolo en uno de
los pocos frentes en los que ha intentado tener un mayor desarrollo
mediático, y por cierto, una de las herramientas más eficaces de control
para prevenir el estallido de la olla a presión en la que está atrapado el
proletariado chileno (1).
Este callejón sin salida nos debe hacer pensar respecto de que la
intervención Estatal en una economía como ésta, está agotada y delimitada.
Todas las medidas paliativas contra la agudización de la crisis son
mediocres, muy limitadas y sólo pueden retrasarla, pero en ningún momento
pueden impedirla. Tanto la inflación como el bajo crecimiento, son
síntomas regresivos de un modelo debilitado, que anuncia en su esencia el
agotamiento orgánico y el decaimiento del modo de producción capitalista.
En este sentido, toda crisis estructural se traduce de manera no mecánica,
pero si correlativa en una crisis política, de hegemonía, que afecta las
bases de legitimidad, los acuerdos o consensos mínimos en los cuales se
sustenta la dominación ejercida por los grupos que integran el bloque en
el poder sobre el proletariado, sobre todo cuando no encuentran recetas
comunes ni consensuadas para salir del embrollo, exponiendo las
contradicciones de una economía dependiente (2).
2. La docilidad del bloque en el poder ante la prepotencia patronal.
Con la caída del tipo de cambio, las ventajas que ofrece el modelo
exportador para la burguesía nacional, se vieron seriamente afectadas y no
dudaron en poner el grito en el cielo. Mientras las pequeñas y reducidas
empresas de sustitución de importaciones, sumaban grandes pérdidas en la
comercialización de sus productos debido a la competencia de los bienes
que ingresan masivamente al país por el dólar barato y la baja tasa
arancelaria, las grandes empresas exportadoras sufrían sólo un deterioro
en sus altas tasas de ganancias.
Pero la reacción del ejecutivo fue pareja ante el llamado de atención de
los patrones y no dudó en ceder frente a las presiones de la Sociedad
Nacional de Agricultura, que en Febrero realizaba un mediático paro
patronal con el fin de presionar para que se interviniera el precio del
dólar (a pesar de que eso seguiría disparando la inflación) y se frenaran
los conflictos laborales que azotaban al sector del agro.
Si a esto le sumamos el paro patronal de la reaccionaria Confederación
Nacional de Dueños de Camiones, la cual puso en jaque al oficialismo con
el fin de que se retirara el impuesto específico al combustible, es
posible sostener que a medida que la crisis comience a profundizarse y a
golpear con más fuerza en el transcurso del tiempo, y tanto los paliativos
económicos como los paliativos del imaginario social democrático-burgués
comiencen ha agotarse, el bloque en el poder se verá demandado fuertemente
por los gremios patronales aumentando su intransigencia ante las demandas
de los distintos sectores del proletariado, y, en consecuencia, achacando
el peso de la crisis nuevamente sobre todos nosotros.
En efecto, todas las medidas públicas abordadas en el último tiempo han
respondido a las presiones de los de arriba en función de salvaguardar sus
ganancias. Toda la política subsidiaria, lejos de ayudar a ?los sectores
más pobres? como vociferan por los medios, va destinada a seguir
manteniendo su tesoro a salvo. Tanto el fondo para la estabilización del
combustible, como el subsidio a las PYMES para la contratación de mano de
obra, no se han traducido ni en mayor empleo (la cifra de desempleados
aumentó a un 8,4% en el trimestre Abril ? Junio), ni en menos inflación,
ni mucho menos en una reducción en el costo de las necesidades básicas
(luz, agua, vivienda, etc). Al contrario ha significado el empobrecimiento
masivo y descontrolado de la gran mayoría de la población.
3. Los dos encantos de la burguesía.
Todo el fruto de nuestro trabajo, toda la riqueza producida durante largo
tiempo ha significado un cuantioso botín para la clase dominante, que se
pelea entre sí para acaparar las mejores tajadas y administrar las
riquezas acumuladas. De este modo, ponerse de acuerdo no les ha sido
fácil.
Lo cierto es que el actual conglomerado está fracturado. Quienes se
constituyen en el bloque en el poder o le hacen el juego a éste,
presionados por arriba por los gremios patronales y por abajo por un
fragmentado y disperso proletariado, dejan ver sus diferencias sobre cómo
tratar el escenario actual. Los partidos de la burguesía continúan
viviendo con fuerzas interiores en pugna. Por un lado y de forma
minoritaria, promoviendo iniciativas democráticas como romper el binominal
para reformular el Estado de derecho, buscando el espacio de participación
parlamentaria para las fuerzas políticas de la izquierda reformista. Y por
otro, los que apuestan por profundizar sinceramente y sin pelos en la
lengua, los ataques hacia la clase trabajadora por medio de una serie de
reformas comandadas por los sectores más duros del gobierno (agendadas
principalmente por Andrés Velasco).
Pero no hay que perder de vista que aún con diferencias, la burguesía
mantiene su unidad en lo que respecta al mantenimiento del orden burgués y
la ?paz social?. Para ello es preciso poner atención en dos posiciones,
que para el proletariado le seguirán siendo opuestas y extrañas a sus
intereses.
La primera seguirá siendo la tendencia clásica que no busca una lógica de
cooperación con las expresiones del reformismo, sino que se muestra
implacable al aplicar la fuerza de ley expresada en el monopolio absoluto
de la violencia del Estado, valiéndose de todos los medios para legitimar
sus acciones criminales; disposición que dentro del gobierno es la
predominante. Es cosa de ver las estrategias de represión y cooptación,
desplegadas por el bloque en el poder en la agenda chica antidelincuencia,
implementada principalmente por Felipe Harboe, que en la práctica se ha
traducido en la sistemática represión infringida sobre las comunidades
Mapuche en lucha, la persecución y prisión política de las y los
luchadores sociales, y la creciente criminalización a la protesta social y
a la acción directa (3).
La segunda, y por cierto la más peligrosa, es la continua maniobra de la
clase dominante para poner en marcha un nuevo pacto social, que pueda
conducir las tempranas luchas del proletariado hacia la
institucionalización, la legalidad y en definitiva a la derrota, con el
fin de contener la posibilidad que reside en el proletariado de
profundizar sus luchas y velar por sus más elementales intereses de clase.
Para esto, ya se ha convocado a la reedición de los frentes de
colaboración de clase, con el objetivo de dar un camino sustentable a la
plataforma económica de la burguesía nacional y transnacional. De esta
forma, se comprende el rol que cumple el actual Parlamento Social y
Político, quien agrupando a los partidos de la Concertación, junto con la
pequeña burguesía criolla, la CUT, el PC y la asociación chilena de
municipalidades, ha diseñado un plan de lucha que pretende forjar una
línea democratizadora, frente al actual escenario de ascenso de lucha
social, con el fin de fomentar el buen uso de los recursos de inversión,
en función de un gasto social justo, en detrimento aparente de la ?cultura
de la disciplina fiscal?.
A esto hay que agregar, que en vísperas de un nuevo circo electoral, toda
la esfera política burguesa se encuentra en una lucha encarnizada por
obtener la mayoría de los cargos de alcaldes y concejales en los próximos
comicios municipales, y además ha comenzado a persuadir a los sectores más
golpeados por la economía, como también a sus organizaciones sociales, con
el objetivo de que renuncien a toda aspiración de clase. El pacto por
omisión entre el PC y la Concertación es la más clara muestra de esto. Es
posible identificar como el PC, no ha desarrollado una línea de acción
tendiente a profundizar procesos significativos de lucha para la clase
trabajadora como es el caso de la huelga de Aguas Claras o el conflicto
del Agro en el valle de Copiapó, que son sólo algunos ejemplos del
entreguismo descarado del PC para conseguir el mencionado pacto (4).
Lo crucial debe ser que, mientras los de arriba se preocupan de poner la
trampa, el proletariado y sus organizaciones sepan entender que, por
siempre, solo su lucha decidirá el camino. Que ningún cambio en la
correlación de fuerzas al interior del parlamento, ni ha dado, ni dará
nunca la posibilidad a los trabajadores de llevar adelante su
emancipación. Las dos almas del bloque en el poder son en verdad la
expresión organizada de la burguesía y el reformismo obrero en sus
propósitos de contener el lento y paulatino ascenso de lucha proletaria.
Sus programas y sus estrategias están enfocadas a este propósito natural
de la burguesía: asegurar su dominio.
4. La lucha del proletariado, una respuesta necesaria.
La agudización de la crisis y el continuo conflicto al interior del bloque
dominante, no repercute mecánicamente, como podríamos pensar, en un
fortalecimiento del movimiento popular. Sin embargo entrega grandes
posibilidades para el desarrollo de una línea combativa de acción de
masas. Esto se puede verificar a través de diversas situaciones
experimentadas en las últimas luchas, planteando grandes desafíos al
conjunto del proletariado.
a) Movimiento estudiantil:
Lo sucedido con Yasna Provoste el 16 de abril, marcó un hito al ser la
primera vez desde la vuelta a la ?democracia? que se destituye a una
ministra por acusación constitucional. Esto no es casualidad, la Derecha
aprovechó la desaparición de fondos como una buena oportunidad,
fortaleciendo el discurso que intenta hacer pasar estos hechos como un
simple ?escándalo de corrupción?, mientras que realmente se trata de una
situación habitual en el sistema subvencionado de establecimientos
educacionales. Todo esto ha sido posible gracias al desmoronamiento
paulatino del poder parlamentario de la Concertación, que otorga en la
actualidad una mayoría a la oposición de derecha. Pero este episodio tuvo
un efecto menos perceptible: la desviación de la atención con respecto a
la rápida tramitación de la Ley General de Educación, lo que garantiza la
continuación y aseguramiento de un modelo educacional de mercado.
Evidentemente, la aprobación de la LGE se ha producido en el contexto de
un reflujo parcial que actualmente enfrenta el movimiento estudiantil,
mostrándose como un pequeño síntoma de una crisis más compleja (5).
Pero a pesar de esto, durante las últimas movilizaciones
(cuantitativamente menores que el 2006) hubo avances significativos en
cuanto a perspectivas de lucha, así como un salto importante en el
desarrollo del movimiento, ya que las simples demandas reivindicativas de
hace unos años, ya se perfilan contra la mercantilización, exponiendo las
limitaciones estructurales de un modelo absolutamente incapacitado para
dar respuestas, no sólo a los estudiantes, sino a quienes sufren la
explotación y la dominación en general. Esto evidencia la necesidad de
generar posiciones más complejas y de mayor alcance, perspectivas
estratégicas y orgánicas más transversales, que aún no han sido
profundizadas por todos los sectores del estudiantado, siendo el lugar de
mayor avance Santiago, con la experiencia de los cordones territoriales y
los esfuerzos por coordinarse con demás sectores sociales.
El movimiento estudiantil es uno de los sectores sociales con mayor
desarrollo y experiencia acumulada en estos últimos diez o veinte años,
por lo cual tiene mucho que decir. Es más, hoy son los estudiantes los que
han empezado a anunciar el fracaso de la política de pacto social,
expresando categóricamente que la LGE es reflejo de intereses ajenos a las
mayorías. Esto último nos obliga a complejizar nuestras tácticas y
estrategias, en donde ACEUS (Asamblea Coordinadora de Estudiantes
Universitarios y Secundarios), a pesar de su actual decaimiento, es un
ejemplo del camino a seguir, y de los errores que no hay que repetir, como
es la sobre exposición mediática en los medios burgueses, que tienden a
ser los que marca la pauta una vez que llega el reflujo parcial.
Está claro que hacemos una evaluación positiva de la ACEUS, que ha sabido
orientar la movilización y ahora trata de mantener su relación con las
bases sociales y promover los llamados ?cordones territoriales? ?elementos
claves para desarrollar la unidad amplia y democrática de los sectores en
lucha-. Pero mientras estas instancias de base no maduren o no salgan de
su actual estado de reflujo parcial, se genera un juego de dos bandas,
donde a ratos la ACEUS (o instancias parecidas) podrían aparecer como una
cáscara vacía y tender a ser una entidad burocratizada, lejos de la base
estudiantil.
La versión más radical de este dilema, es el oportunismo de la CNEP
(Coordinadora Nacional de Estudiantes Populares). Si bien ésta no deja de
ser una apuesta legítima, no ha logrado el arraigo en la base social y ha
estado constantemente tratando de ponerse como referente artificial sin un
desarrollo más consistente, sino sólo ?subiéndose? a la coyuntura,
siguiendo la línea de organizaciones como el FPMR, la Unión Patriótica
Estudiantil, y otras organizaciones de corte populista, continuando con
las formas tradicionales del parasitismo partidario que se privilegian a
sí mismas antes que a la clase en su conjunto (6). En nuestra opinión,
estas formas de construcción deben ser superadas por la misma base social,
por un desarrollo que pasará exclusivamente por la des-gremialización de
la problemática estudiantil.
Bajo tales perspectivas, es preciso que la ACEUS o toda instancia similar,
siga potenciando el desarrollo de la base social, siendo un espacio capaz
de aunar a los sectores más avanzados como los que recién emergen,
logrando potenciarlos y levantar el movimiento de forma homogénea. Debe
ser el espacio que facilite la coordinación con otros sectores de clase,
potencie su retroalimentación y ampliación de perspectivas, logrando
apuntar a desarrollar un frente social poderoso, capaz de imponer las
demandas bajo un horizonte más amplio y complejo que la mera ?crisis de la
educación?. Pero también, esta experiencia debe ser emulada en las demás
regiones del país, con las cuales hoy existe un desfase, no sólo en la
movilización, sino en los contenidos. Hoy lo que se desarrolla en
Santiago, si desea ser realmente significativo, debe extenderse a nivel
nacional. Hoy se están construyendo modelos de organización, por lo que
aún falta sobrepasar la prueba de fuego real, desarrollar la unidad desde
la lucha.
Por esto hay que estar atentos, y no pensar que por la ausencia de
manifestaciones el movimiento haya acabado. La misma intransigencia de la
clase dominante empujará a nuevas movilizaciones. Por lo que hoy se vuelve
categórico que todos los compañeros que han participado del movimiento
sostengan lo avanzado, las redes hechas y los espacios de base, aumentando
cada vez más la inserción. Es necesario desarrollar los contenidos
políticos y las propuestas frente a lo incólume del bloque en el poder,
que se muestra impotente ante lo que exigimos. Las contradicciones que se
manifiestan en el sistema educativo, contienen la posibilidad de
cuestionar las mismísimas formas de explotación capitalista al evidenciar
el tipo de sujeto que se está educando, es decir, su rol dentro del modo
de producción para el mantenimiento de la sociedad de clases y de cómo el
capitalismo necesita subordinar todo lo existente sin miramientos, dejando
tras de sí sólo miseria. Por tanto, no hay que confundirse con la falsa
oposición entre una educación pública y una privada, ya que esto sólo
coloca el énfasis en los aspectos administrativos y formales. La lucha
estudiantil es parte de una lucha mayor.
El movimiento estudiantil es muestra del fracaso de las políticas de pacto
social al dejar claro que la burguesía ya no tiene nada que ofrecernos y
el reformismo, tratando de tomar su tajada, deja claro que su oportunismo
no tiene nada que aportar. Por lo tanto los explotados debemos empezar a
madurar nuestras propias salidas y organizaciones, lejos de la burguesía.
Este movimiento es un pequeño ejemplo a seguir para los demás sectores en
lucha.
b) Movimiento de trabajadores y lucha sindical:
La situación de los trabajadores deja entrever cuán necesario es
fortalecer una alternativa clasista, autónoma, combativa y desde la misma
base obrera. A comienzos de abril se realizó el 8º Congreso Nacional de la
Central Unitaria de Trabajadores (CUT), cuyo lema fue "Por un Estado
Social, Democrático y Solidario". En éste, la cúpula encabezada por Arturo
Martínez nuevamente apostó a fortalecer la subordinación de la Central a
los partidos de gobierno y a la izquierda tradicional. En sus palabras,
convocó ?a todos los sectores políticos, a todo aquel que se sienta
todavía con una capacidad democrática a integrar ese gran movimiento
social y político que hará posible evitar que la derecha no llegue a
gobernar (?) Este llamado ferviente que hace la CUT se lo hace a todos
aquellos que hoy día estuvieron junto a nosotros, junto a los trabajadores
recuperando la democracia, recuperando la libertad? (7).
En ese mismo sentido, la actuación de sectores que sin duda son más
avanzados como la CTC, no logran evidenciar el carácter conciliador y
sumiso de la central unitaria. Cristián Cuevas señaló luego del congreso:
?Hemos salido unidos de este congreso, esto sin desconocer que emergen
nuevos líderes de la nueva realidad del país que apuntan a terminar con el
neoliberalismo? (8). De ésta forma, se evidencian las limitaciones de una
política de movilización, acción directa y protesta social, sin que al
mismo tiempo se plantee alternativas políticas y sindicales para la
construcción independiente de un nuevo movimiento de trabajadores. La
misma faceta tiene para nosotros la finalización de la huelga de los
trabajadores de las salmoneras de Aguas Claras, como decíamos, en el que
una acentuada confianza en ?altos asesores? los llevó a dilatar
excesivamente el conflicto, consiguiendo esquivos resultados. Queda por
ver los próximos coletazos de la llamada ?crisis de la industria
salmonera? que ya ha generado un verdadero desastre ambiental (virus ISA,
contaminación de las aguas) y laboral (cierres de plantas y despidos en
varias empresas) en la X región.
Los anuncios de la Reforma Previsional también muestran una situación
política compleja para el mundo de los trabajadores, pues vemos cómo se
legitima el actual sistema previsional de las AFP?s, a través del
mejoramiento de la situación a sectores que hasta el momento se habían
visto excluidos de una pensión mínima. Cabe mencionar que esta reforma fue
verdaderamente impulsada por la CPC, quien el año 2005 propuso ampliar el
límite de inversión de las AFP´s en el exterior y crear un fondo destinado
a la acumulación de los excedentes que recibe el fisco por venta de cobre.
Más aún, este fondo -decían ellos-, debía ser invertido en el exterior
para así presionar el tipo de cambio y ser de esta forma una medida anti
inflacionaria. Lo cierto de todo esto, es que la nueva ley 20.255 amplía
el límite de inversión de los fondos provisionales en el extranjero,
permitiendo que el 80% de los fondos puedan ser invertidos en el exterior.
En ese sentido el informe elaborado por la comisión presidida por Mario
Marcel, debería ser llamado sinceramente "informe Ovalle".
Más recientemente fue aprobada a espalda de los trabajadores, la nueva ley
del sueldo mínimo, ubicándose en los 159 mil pesos (USS 312
aproximadamente). Este aumento, vociferado por todos los sectores de la
izquierda tradicional como un gran avance para los trabajadores, fue una
verdadera farsa, en momentos donde la carestía es cada vez más alta.
Decimos esto, ya que si bien el aumento anunciado correspondía a un 10,4%,
en términos del salario real solo significó un 1,5% de reajuste.
Pero esto no era todo. La polémica Ley, incluía un acuerdo ?entre la CUT y
el gobierno- sobre la igualación del salario base con el sueldo mínimo, la
cuál fue aprobada sin resquemores por el parlamento, con la seguridad de
que no significaría un aumento en los costos de la mano de obra. Sin
embargo una indicación de último momento, hecha por el Ministro del
Trabajo, permitió la supuesta extensión de beneficios salariales a los
trabajadores a trato, con el reconocimiento del derecho ?a la semana
corrida? (es decir al pago del día domingo y festivo), lo cual hizo
reaccionar a la CPC respecto de las consecuencia que podría traer esta
modificación a la ?paz social? (9).
Resta ver todavía cuáles serán las verdaderas consecuencias de esta
?igualación del salario base con el sueldo mínimo?, ya que a primera vista
es posible distinguir tres ?golazos? pasados a los trabajadores. El
primero es que las modificaciones a los contratos de trabajo para adaptar
la nueva Ley, podrán ser hechas unilateralmente por parte del patrón, lo
que deja abierto un margen de acción para futuros cambios contractuales.
Lo segundo es que esta igualación correrá por cuenta de los mismos
trabajadores, trasladando tanto las partes variables como fijas del
sueldo, para alcanzar los 159 mil pesos (USS 312 aproximadamente), lo que
provocará una pérdida en comisiones, gratificaciones y bonos, sobretodo
para los trabajadores a trato y a comisiones. Y por último, las AFP?s
gozarán de suculentas ganancias debido al aumento del sueldo base de donde
se extraen las cotizaciones. En definitiva, la Ley 20.281 es otra gran
mentira a la clase trabajadora.
La inamovilidad frente a las circunstancias presentadas nos hace poner
mayor hincapié en el desarrollo de organizaciones autónomas a nivel
sectorial y territorial que sepan hacer frente a las ofensivas burguesas.
En momentos de inestabilidad, donde los de arriba se enfrentan por
salvaguardar sus intereses, las organizaciones de trabajadores deben
buscar espacios de organización coordinación y proyección de sus demandas.
Como un punto crucial para esta tarea, asume una gran trascendencia la
necesidad de crear y estimular organizaciones clasistas y combativas, en
cada empresa, zona geográfica, grupo económico y rama de la producción.
Hacer converger a todos los sectores, sin sectarismos, que aspiran a
romper con el sindicalismo burocrático, y que lo demuestran con hechos,
para compartir diagnósticos y unir esfuerzos para las peleas que se
avecinan. Es necesario realizar un trabajo de base cada vez más fuerte, en
cada vez más sectores y lugares. No podemos sentarnos a esperar que nazca
un movimiento de clase de carácter autónomo, combativo, solidario y
libertario si no es por medio de la creación de estas instancias.
Muchos activistas sindicales y políticos profesionales de izquierda, están
acostumbrados a interpelar y denunciar constantemente a los máximos
dirigentes de la CUT (Martínez y cía.) para que estos defiendan los
derechos de los trabajadores. Se vocifera constantemente contra la
burocracia, pero ¿cuánto trabajo de base hay detrás? Señalamos con esto
que mientras no se desarrolle desde abajo la alternativa sindical y
política que supere a la CUT, cualquier interpelación a la burocracia para
que nos defienda de la ofensiva burguesa es absurda.
Frente a esto, creemos necesario avanzar orgánicamente, superando el apego
a las federaciones y sindicatos de empresa (que muchos dirigentes
sindicales se obstinan en mantener por cuidar su fuero en perjuicio de la
unidad del conjunto de los trabajadores), y avanzar en la constitución de
comités de unidad sindical por rama, que permitan unir a todos los
trabajadores del mismo sector económico, para perfilar los próximos
combates.
Sabemos que la situación no es suficientemente álgida o crítica para
visualizar en el corto plazo una arremetida de la clase en pos de la
autogestión generalizada y el control obrero, pero es posible que la
actual situación económica se agudice y provoque el cierre de empresas
productivas y el aumento de la desocupación. Para este escenario hay que
preparar respuesta, exigiendo al empresariado y el gobierno el resguardo
de los puestos de trabajo, posicionando al mismo tiempo, en cada lugar
donde sea posible dentro movimiento obrero, la idea de recuperar las
empresas, el control obrero y la propiedad social autogestionaria, y no
afrontarlo como simples prácticas cooperativistas.
c) La lucha por la vivienda contra la política subsidiaria:
Las múltiples movilizaciones e intentos de tomas de terrenos desarrolladas
por organizaciones de allegados de Huechuraba (2004) y Peñalolén (2006),
así como de deudores habitacionales, ejercieron presión para que el
gobierno pusiera los ojos en estas exigencias. Ese proceso desembocó en la
implementación de la "Nueva Política Habitacional", haciendo pasar por
iniciativas del Gobierno la mayoría de las propuestas presentadas por las
organizaciones de sin techo.
Esta política trajo consigo un nuevo subsidio que hipotéticamente
permitiría que los pobladores que hallasen terrenos y viviendas en sus
comunas pudieran continuar viviendo en ellas (10), pero en la práctica
esto significó el aumento instantáneo del valor de los terrenos debido a
la alta especulación. En la misma línea, se implementó a mediados del 2007
la entrega masiva de subsidios ?parches? como el de la vivienda usada y el
subsidio de ampliación. En el caso del primero, este ha servido como un
mecanismo para mantener a los pobladores fuera de las organizaciones de
allegados privilegiando la lógica del ?esfuerzo personal?. En el segundo,
se ha fomentado un esquema de organización que no pone en cuestión la
explosión inmobiliaria de las grandes empresas constructoras, al fomentar
la ampliación de las viviendas.
Por otra parte, las continuas críticas a la antigua Ficha CAS (elemento
fundamental en la entrega se subsidios), dieron paso a la implementación
de la nueva Ficha de Protección Social. Con esta herramienta de medición
de la ?vulnerabilidad? (forma sutil de llamarle a la pobreza) se pregonó
un sistema que cumpliría con la medición de los factores que demuestran la
necesidad de una familia para postular a una vivienda social sin deuda.
Pero incluso antes de que comenzara su aplicación, el mismo ex director
del Servicio de Vivienda y Urbanismo (SERVIU), Ricardo Trincado, ya
vociferaba sus limitaciones (11).
Como era de esperarse, la FPS es un nuevo filtro de ingreso a la política
subsidiaria neoliberal, ya que deja fuera la posibilidad de postular a una
vivienda sin deuda, o a otros subsidios (como el que actualmente se
entrega por el alza de la luz), a una gran mayoría de la población. La
razón, es que la escala de medición (entre 2.500 y 22.000 ptos. aprox.)
contempla que el sólo hecho de tener enseñanza media completa hace de una
persona ?alguien poco vulnerable?, calificándola con un alto puntaje y por
tanto dejándola fuera de cualquier subsidio estatal (12).
Pero la ofensiva general hacia las demandas del derecho a la vivienda no
sólo se constituyó como amortiguación de la presión por la vía de entrega
de subsidios, sino que también en los esfuerzos constantes de los
municipios por cooptar las organizaciones y desviarlas del camino de la
lucha.
Frente a este panorama, las organizaciones reivindicativas que luchan por
la vivienda, no han podido develar aún los límites estructurales de la
política subsidiaria, ni tampoco detener los planes políticos que
intensifican el carácter privado y enriquecedor de la tierra (13). Según
nuestro parecer, esto no es sólo resultado de la intransigencia de la
clase dominante, también es producto de la división de estas
organizaciones de masas, protagonistas de los últimos procesos de lucha,
las cuales más allá de las naturales diferencias que siempre se dan en las
organizaciones, han demostrado con sus fraccionamientos debilidad frente
al gobierno.
Hay que considerar que la mayoría de las divisiones entre las
organizaciones de deudores y sin techo, han sido producto de los
conflictos suscitados por la política caudillista y, sobretodo, por las
pretensiones de participación en las próximas elecciones municipales de
algunos dirigentes. Esta estrategia de acumulación de fuerzas desde las
organizaciones sociales ha sido nefasta para el movimiento de allegados y
deudores, producto de las promesas de que desde las urnas se encontrarán
salidas a la problemática social y se harán los cambios.
Al contrario de esto, las condiciones indispensables para avanzar en la
lucha por la vivienda deben estar puestas en la unidad y la confianza en
las capacidades políticas de las propias organizaciones en lucha. La
acumulación de fuerza debe estar apostada al empoderamiento lento, pero
significativo del proletariado en la perspectiva de conquistas sociales y
políticas, que estimulen el fortalecimiento de las organizaciones de base,
siendo críticos a los pactos sociales con las autoridades gubernamentales.
Pero hay que tener presente que, aunque la "Nueva Política Habitacional"
demuestre su ineficacia y las organizaciones comiencen a radicalizar su
enfrentamiento, su andar seguirá siendo dificultoso, mientras no existan
procesos internos que otorguen un horizonte político, que permita la
articulación de base con los demás proletarios movilizados.
Para enfrentar este problema, creemos que un salto cualitativo en el
aislamiento del sector ?poblacional?, es su superación en perspectiva de
encararlo como un espacio de lucha territorial, es decir, pensar a los
territorios como espacios estratégicos de control y administración de las
necesidades básicas de la población, y no seguir viendo al ?poblador? como
un ?sujeto? especial y distinto dentro del proletariado.
Para ello es necesario que las organizaciones que tengan trabajo en las
poblaciones, reconozcan que en los territorios converge la clase
trabajadora, la única que puede impulsar las transformaciones sociales, de
esta manera, se convierte en un espacio rico para trabajar las
problemáticas que como clase padecemos, desde las juntas vecinales,
comités de allegados, clubes deportivos, preuniversitarios populares,
bibliotecas, talleres productivos, centros culturales, etc. y de esta
manera rearticular el tejido social fragmentado que permita asegurar la
existencia de redes de solidaridad y apoyo mutuo ante una eventual
agudización de la crisis.
5. Hacia la maduración de una estrategia libertaria.
Desde una buena parte hasta ahora, se ha iniciado un nuevo período de
lucha entre las clases sociales en Chile y en el resto del continente.
Esta situación ha posibilitado que algunas expresiones políticas parciales
del proletariado vayan madurando en términos programáticos distintas
iniciativas y diseños políticos en los espacios de lucha social. A pesar
de esto, creemos que este largo camino de agrupamiento de pequeñas
prácticas subversivas, por organizar y dar coherencia a las dispersas
luchas del proletariado, hasta ahora, muchas veces ha carecido de la
humildad necesaria que pueda iluminar las prácticas cotidianas de lucha.
Pero aun así, más allá de la historia que cargan las distintas
organizaciones políticas en Chile, creemos sinceramente y sin caer en el
clásico vicio de la ?política de jefes?, que es necesario un mayor diálogo
entre éstas, que permita compartir visiones y diagnósticos y perfilar ejes
comunes que orienten nuestras acciones, teniendo en consideración
distintos elementos, que revisamos a continuación.
Por un lado, existe actualmente el llamado de diversas organizaciones
políticas a confluir en coordinadoras de aparatos políticos en función de
coyunturas y fechas específicas y también se propone desde algunos
sectores, levantar un partido revolucionario de los trabajadores.
Al respecto, como anarquistas, planteamos que posicionar la necesidad de
construir referente políticos de masas o bloques anticapitalistas son, en
el actual contexto, iniciativas limitadas e insuficientes, ya que
consideramos que una de las actuales tareas de la izquierda revolucionaria
y en específico de todos aquellos que se reivindican desde el comunismo
libertario, es situar el eje de la acumulación de fuerzas en las
organizaciones de base de los distintos sectores del proletariado, que
comienzan a organizarse. Desde aquellos espacios, deben articularse los
avances programáticos y la resolución de los problemas políticos que
enfrentamos, y que es preciso resolver por el conjunto de la clase
trabajadora.
En ese proceso, creemos que las distintas organizaciones y grupos
políticos, deben contribuir a un amplio proceso de acumulación de fuerza
social, incentivando solidariamente sus posiciones revolucionarias dentro
del mundo social, rechazando las posiciones de quienes pretenden que sus
aisladas iniciativas de lucha sustituyan la experiencia del conjunto de
los oprimidos. De esta manera, interesa impulsar redes de cooperación
entre militantes, en función de alimentar el ejercicio de poder por parte
de los explotados, con miras hacia una visión estratégica del poder
popular. De esta forma, convertimos la unidad en mucho más que un simple
eslogan político vacío, propio de la matriz leninista.
En ese sentido, en el presente, la conocida consigna de "unidad desde la
lucha" debe seguir orientando nuestro camino, y para ello debe dotarse de
mayor contenido, para lo que es preciso reforzar la idea de que los
espacios sociales deben ser los ejes de la acumulación de fuerzas. La
principal tarea de la militancia anti capitalista pasa entonces, por
aportar al crecimiento del conjunto de explotados y oprimidos, y no por
exaltar logros particulares de minorías y grupos en el actual contexto de
avance de las luchas sociales.
¡Del agotamiento del modelo a la superación del capitalismo!
¡Arriba las y los que luchan!
Notas:
(1) El superávit fiscal anotó 700 mil millones de dólares al primer
semestre de este año, lo que aún alcanza para subsidiar cautelosamente los
servicios sociales básicos. Esto es producto del alto consumo de cobre de
China y otras potencias, ha hecho que el precio del metal rojo aumente en
un 300%.
(2) El mejor ejemplo de esto es que el conflicto por el aumento o
disminución del gasto fiscal en el presupuesto 2009, y especialmente el
gasto en proyectos sociales, traerá fuertes consecuencias no sólo a nivel
económico sino que a nivel político. La Concertación, que por primera vez
en su desarrollo histórico enfrentará con listas separadas una elección
municipal, entra en graves contradicciones al momento de "aguantar" la
crisis desde la disminución del gasto fiscal. Al apoyo DC por la
implementación inmediata de medidas que reduzcan el gasto fiscal, se
contrapone la oposición PPD y la "forzosa" conciliación PS. El bloque en
el poder demuestra diferencias vitales y no posee más remedio que
superarlas por medio de acuerdos mínimos que sólo permiten la
sobrevivencia momentánea.
(3) Ejemplo de esto es el gran despliegue de fuerzas policiales y
militares en territorio Mapuche y el anuncio de una política "anti
guerrillera", luego del último incendio provocado en el Fundo de del
empresario Eduardo Luchsinger.
Ver: http://www.latercera.cl/contenido/25_40994_9.shtml
(4) Obviamente, el PC presentará esto como un triunfo para el pueblo,
apelando a la necesidad del entreguismo y la conciliación "como táctica" o
como "tribuna de denuncia".
(5) Hoy, la llamada "crisis de la educación" es un síntoma de lo que hemos
denominado agotamiento del modelo que, en el campo estudiantil, evidencia
la intransigencia de la burguesía como respuesta a las presiones del
movimiento.
(6) Un ejemplo de esto fue la pasada ?procesión? que se le hizo a la
compañera María Música, en apoyo a su delicada situación. Ver: ?La
Tercera? del día 28 de Julio.
(7) Arturo Martínez, Discurso final del 8º Congreso Nacional de la CUT:
"Por un Estado Social, Democrático y Solidario". El Mercurio, Miércoles 9
de abril.
(8) La Nación, 7 de abril 2008.
(9) En su declaración del 29 de Julio del 2008, la CPC llamaba la atención
diciendo: "manifestamos nuestra profunda preocupación por la aprobación de
leyes que apuntan en sentido diametralmente opuesto [a sus intereses] y
que, además, pueden terminar afectando la paz social";
http://www.economiaynegocios.cl/noticias/pdf/cpc_ley.pdf
(10) Subsidio a la Localización, consistente en la entrega de un máximo de
hasta 200 UF para ciudades como Santiago, calculable en base a una fórmula
que contempla una infinidad de factores.
(11) En efecto, en varias reuniones de organizaciones de allegados con el
SERVIU, el señor Trincado reconocía que la FPS era un instrumento del cual
no se tenía certeza de sus resultados.
(12) Un hecho importante ha destacar es que la actual política de entrega
de subsidio del Gobierno, está orientada al 40% más pobre de la población,
es decir al 40% del sector que esta bajo la línea de la pobreza (8500
puntos) según el parámetro entregado por la FPS.
(13) Como en el caso de la anunciada Ley de Planificación Urbana, que
pretende ampliar el radio urbano y extender la segregación construyendo
verdaderos "gethos" en la periferia, reservando los pocos terrenos que
quedan en la capital para desarrollos de costosos proyectos inmobiliarias.
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