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(ca) [México] Acteal: el mundo no olvida la masacre

Date Sat, 22 Dec 2007 19:14:40 +0100 (CET)



De "La Jornada", sábado 22 de diciembre de 2007.

******
ACTEAL
******

Los de Abajo

Gloria Muñoz Ramírez
losylasdeabajo@yaoo.com.mx

El mundo no olvida la masacre

Acteal no es sólo una herida. Acteal es un aviso. Acteal se conjuga en
presente y, si no se actúa a tiempo, en futuro ignominioso. La masacre de
45 indígenas que se encontraban orando por la paz en Chiapas descubrió a
los ojos del mundo la perversión de la maquinaria gubernamental en todos
sus niveles. Y el mundo no guardó silencio, como tampoco lo guarda ahora,
aunque tengan menos eco sus manifestaciones.

En Nápoles, París, Barcelona, Los Ángeles, Münster y en muchas ciudades
más se recordará hoy la masacre cometida en esta comunidad de los Altos de
Chiapas. Se trata de insistir en la impunidad y, sobre todo, de alertar
sobre la actual embestida paramilitar que, como hace una década, amenaza a
las comunidades indígenas zapatistas. Quema de milpas, agresiones con
armas de fuego y armas blancas, detenciones, invasiones, destrucción de
casas y demás pertenencias, son parte de las agresiones cotidianas que en
estos momentos padecen los pueblos zapatistas, decididos a no dejarse
arrebatar las tierras recuperadas con el levantamiento armado de 1994, es
decir, decididos a resistir.

Este 22 de diciembre, en París, el Comité de Solidaridad con los Pueblos
de Chiapas en Lucha, Alterculturas, la Confederación Nacional del Trabajo,
Alternativa Libertaria y el Partido Comunista francés, entre otros,
convocan a una reunión informativa en la Fuente de los Inocentes, bajo la
consigna de que ?hoy este crimen y muchos más en México están impunes?.
Asimismo, se anuncia para febrero la sexta visita de la Comisión Civil
Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH) ?para
monitorear la situación actual en Chiapas dados los signos preocupantes de
un aumento de la violencia y de conflictividad en la zona?. Acudirán
observadores de Francia, Italia, Alemania, Suiza, Dinamarca, Estados
Unidos, Canadá y el Estado español, entre otros.

En Nápoles, al sur de Italia, activistas organizan, este sábado, una
instalación en la playa para recordar a las 45 víctimas de los
paramilitares; en el este de Los Ángeles, California, se prepara un
memorial y una plática sobre Acteal y las represiones recientes en
Chiapas, Atenco y Oaxaca.

Desde Münster, Alemania, circula una misiva exigiendo el ?cese inmediato a
las agresiones contra las comunidades zapatistas y otras comunidades
rebeldes?, en tanto en Barcelona se organiza una marcha de antorchas en la
Rambla de Canaletes, para llamar la atención sobre ?el olor de la guerra?
que se respira en el sureste mexicano.

La masacre de Acteal y la violencia posterior contra comunidades en
resistencia provocó, sin duda, la ola internacional de protestas más
grande en lo que va del conflicto. Tan sólo del 22 de diciembre de 1997 al
13 de enero de 1998 hubo movilizaciones en 130 ciudades de 27 países del
mundo.

Diez años después las protestas continúan, aunque con menor fuerza debido
al ominoso silencio mediático, lo que provoca que la situación resulte más
preocupante que en momentos en que las miradas estaban atentas. Las
comunidades zapatistas resisten y hacen su parte?

-------------

La rebelión de los habitantes de San Pedro Chenalhó motivó la reacción
oficial

La masacre de Acteal, culminación de una política de Estado contra indígenas

El Consejo de Seguridad Pública Estatal, controlado por Mario Renán
Castillo, articuló los grupos paramilitares

César Ruiz Ferro usó los programas sociales para cooptar opositores

Jesús Ramírez Cuevas (Especial para La Jornada)

La matanza de 45 indígenas en Acteal, Chiapas, ocurrida el 22 de diciembre
de 1997, fue consecuencia de la política oficial seguida para castigar y
desarticular a los indígenas de San Pedro Chenalhó que adoptaron el camino
de la resistencia y la construcción de un gobierno propio.

Documentar el papel de las instituciones del Estado en esa región en la
escalada de violencia en Chenalhó, permite entender la responsabilidad
oficial en la masacre, perpetrada por paramilitares, protegidos y armados
por autoridades civiles y militares.

El crimen de Acteal fue parte de una guerra no declarada pero organizada
por el Consejo de Seguridad Pública Estatal, en el que participaban
dependencias federales y estatales. Bajo una lógica militar ahí se
decidían programas e inversiones en las zonas indígenas.

El gobierno alentaba o creaba artificialmente conflictos de tierra,
políticos o religiosos para enfrentar a las comunidades y así justificar
la intervención militar.

El consejo, dirigido en los hechos por la Séptima Región Militar, bajo el
mando del general Mario Renán Castillo, creó en septiembre de 1997 los
comités de seguridad pública en las comunidades de Chenalhó, integrados
con los miembros de los grupos armados antizapatistas.

Protegidos por la policía estatal y por el Ejército, estos comités
establecieron un régimen de terror, al tiempo que promovían los programas
y repartían la ayuda estatal y federal.

El experimento paramilitar comenzó en la zona norte en 1995, con Paz y
Justicia, luego se exportó a los Altos y a la selva.

El secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad, Jorge Hernández Aguilar,
además de borrar las huellas de la masacre de Acteal, encabezó múltiples
ataques a pueblos zapatistas. Incluso disparó desde un helicóptero en San
Pedro Nixtalucum, en marzo de 1997. De esta manera, el gobierno
?construía? la paz en Chiapas, sembrando polarización social y terror.

Uso de programas oficiales

El gobierno de Julio César Ruiz Ferro reforzó esta política para cooptar o
desmantelar a las organizaciones opositoras. Los programas sociales de
salud, educación, vivienda y servicios públicos se subordinaron al
objetivo de ganar la guerra de desgaste contra las comunidades zapatistas.

Por ejemplo, el representante de la Secretaría de Atención a los Pueblos
Indígenas (Seapi) en el Consejo de Seguridad era Pedro de Meza, abogado
del grupo paramilitar Los Chinchulines, del municipio de Chilón y brazo
político del director de Seapi, Antonio Pérez Hernández, cacique de
Chenalhó.

Desde mayo de 1997, con la violencia en Yaxemel y los primeros refugiados,
se inician el tráfico de armas y los campos de entrenamiento. Entre
septiembre y diciembre, los paramilitares lanzaron varios ataques armados
contra simpatizantes zapatistas, que se defendieron en Majomut y Chimix.
Curiosamente, la policía estableció campamentos en esos pueblos después de
los ataques. Tras la violencia en Chimix, en octubre, donde quemaron y
saquearon casas, una partida militar detuvo a los priístas con rifles
AK-47 en la mano; el capitán Germán Parra los liberó por ser del PRI.

El consejo, inteligencia militar y el Centro de Investigación y Seguridad
Nacional presentaban informes, diagnósticos y propuestas sobre las
distintas regiones de la zona de conflicto. Coincidentemente, surge el
MIRA (Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista), una especie de
federación de grupos paramilitares que operan en varias regiones del
estado con la anuencia de funcionarios y militares.

En la región de los Altos, la Seapi se encargó de promover la
contrainsurgencia. Su programa de construcción de vivienda sirvió para
elaborar listas en las comunidades y marcar las viviendas, antes de los
ataques paramilitares.

A partir de noviembre de ese año, se intensifican las labores de
inteligencia por medio de los comités de seguridad, que coordinan todos
los apoyos a las comunidades, mediante Seapi. En esa dependencia se
reunían frecuentemente los jefes paramilitares con Hernández Aguilar,
Uriel Jarquín, un coronel del Cisen y otros oficiales de inteligencia
militar.

Otras evidencias de la responsabilidad del gobierno

La CNDH recomendó sancionar a 17 funcionarios del gobierno estatal por su
actuación en Acteal. Cuatro de ellos fueron consignados, 11 más fueron
inhabilitados, entre ellos el gobernador.

En los expedientes de la PGR se involucra al capitán primero Germán Parra
en la protección de los paramilitares. También se aportan elementos sobre
el papel del Batallón 38 de Infantería. Algunos de sus integrantes o ex
integrantes como Mariano Arias Pérez, Pablo Hernández Pérez y Antonio
Santiz López fueron acusados de entrenar y vender las armas utilizadas en
Acteal. Santiz López, considerado el jefe de los paramilitares, fue
liberado pese a las pruebas en su contra.

Las declaraciones de los policías estatales detenidos confirman que las
fuerzas de seguridad protegieron, armaron y apoyaron a los paramilitares,
incluso transportaron las armas homicidas en vehículos de la policía de
Seguridad Pública y participaron en los robos cometidos por civiles
armados.

José Luis Rodríguez Orozco, director de Seguridad Pública, hoy prófugo de
la justicia, declaró que ?tenía conocimiento de que un miembro del
Ejército, el capitán Germán Parra, les devolvió a unos indígenas amigos un
cuerno de chivo y un R-15? (Exp. 27/98 Tomo II. p.770).

Oficiales del Ejército y autoridades estatales y federales apoyaron las
operaciones de los autores de la masacre de Acteal. Así lo afirmó Roberto
Arcos Jiménez, agente del Ministerio Público estatal detenido por la PGR.
El funcionario señaló que los integrantes de las Bases de Operaciones
Mixtas (BOM) en Chenalhó, a cargo del Ejército Mexicano, protegían a los
grupos civiles armados. Arcos denunció a los oficiales del Ejército y
funcionarios estatales: el capitán Parra Salgado, del Batallón 38; Eduardo
Tamez, oficial de la PGR en Chiapas; Carlos Vidal, oficial de la policía
judicial estatal, y el comandante policiaco Misael López, de la BOM de
Pantelhó.

Roberto Arcos denunció que en una ocasión sorprendieron a priístas armados
en La Esperanza, pero que el capitán Parra dio la orden de liberarlos. ?Le
dije al capitán Parra que teníamos que consignar a esas personas; me
respondió en tono amenazante que no reportara nada, que ellos sabían cómo
se iba a solucionar ese problema; que me callara, o de lo contrario me
daría una calentadita o me iba a desaparecer?.

Según las investigaciones de la PGR, al menos tres oficiales del Ejército
Mexicano brindaron protección y posible entrenamiento a los autores
materiales de la matanza. Todos fueron trasladados a la región militar de
Veracruz y la Procuraduría de Justicia Militar congeló las indagatorias.

Los policías encarcelados y Arcos Jiménez afirmaron haber recibido
instrucciones de proteger a los grupos armados de Jorge Gamboa Solís, José
Luis Rodríguez Orozco, jefes de la policía de Seguridad Pública, y de
Jorge Hernández Aguilar.

Estos elementos son apenas una parte de las evidencias que llevan a
concluir que la matanza de Acteal es un crimen de Estado. Hace falta una
investigación a fondo que haga justicia y juzgue el papel de los gobiernos
federal y estatal.


*******
CHIAPAS
*******

Agresores de zapatistas realizan conferencia en la oficina del ministro de
Justicia

Desertores de la Opddic montan show para entregar armas al gobierno local

El Ejército intentó sin éxito crear un campamento en el municipio de
Miguel Hidalgo

Aceleran trabajos gubernamentales para abrir carreteras a Roberto Barrios
y La Garrucha

Hermann Bellinghausen (Enviado)

San Cristóbal de las Casas, Chis. 21 de diciembre. Algo oscuro se cierne
sobre las comunidades zapatistas, a juzgar por las señales recientes. A
los movimientos inusuales del Ejército en diversas regiones se suma la más
inusitada pasarela a la que fueron sometidos por el gobierno de Chiapas
los líderes priístas del ejido Agua Azul, en un acto ?de entrega de armas?
con bombo y platillo para dar a entender que ?no son paramilitares?, como
se ha denunciado reiteradamente o, en todo caso, ?ya no tanto?.

Apenas la semana pasada, un destacamento del Ejército incursionó en el
municipio autónomo Miguel Hidalgo con la intención de crear un campamento
entre dos comunidades, en la serranía entre Comitán y San Cristóbal de las
Casas. Los soldados dijeron que buscaban ?armas y plantíos de droga?, y
que podrían catear las casas de los indígenas. Ante el decidido rechazo de
los campesinos, los soldados optaron por retirarse.

Aparte del incremento de patrullajes militares en las cañadas de Ocosingo
y la zona norte, destaca la construcción acelerada de las carreteras que
llevan a Roberto Barrios, La Garrucha, la cañada de Las Margaritas y las
cercanías de Montes Azules, que estarán concluidas pronto. En cada uno de
esos accesos se trabaja a marchas forzadas desde semanas atrás con decenas
de camiones y maquinaria pesada. Como que de pronto les entró la prisa.

En tanto, en el escenario mediático en que constantemente flota el
gobernador Juan Sabines sólo desfilan muchedumbres agradecidas y sectores
satisfechos (partidos, empresarios, mujeres, niños, ancianos, indígenas y
hasta el Presidente). En ese contexto de felicidad, miércoles y jueves se
dio vuelo una coreografía de presuntos ex miembros de Opddic por obra e
inspiración del nuevo ministro de Justicia del estado, el ex senador
priísta Amador Rodríguez Lozano, de salinista memoria.

Salió casi bien el operativo mediático. Sólo algunos cabitos quedaron
sueltos. Con eso de que a la mesa directiva de la Sociedad Cooperativa
Ecoturismo Indígena Tzeltal de las Cascadas de Agua Azul la trajeron de
allá para acá, desde su casa ejidal hasta el palacio de Justicia en Tuxtla
Gutiérrez, seguidos por una nube de reporteros, no quedó muy claro si los
ecoturísticos se salían de la Opdic (sic) o si la Opddic se salía de
ellos, o si ofrecían paz a las familias indígenas o solicitaban la
expulsión de los ?invasores?. Los boletines saludan el gesto de ?paz y
confianza del gobierno? por parte de ese grupo violento.

El Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas
(Capise), que sigue de cerca el problema de Bolom Ajaw, y en general las
agresiones de Opddic, manifestó hoy ?alarma y perplejidad?, al confirmar
que ?los autores directos de las brutales golpizas, agresiones y amenazas
contra bases de apoyo zapatistas de ese poblado son los mismos que dieron
la conferencia de prensa en las oficinas del Ministerio de Justicia?.

Capise señala que el 19 de diciembre dirigentes de Agua Azul ?intentaron
deslindarse de la Opddic?, en un acto donde ?respondieron preguntas y
dieron lectura a un comunicado? con amplia difusión televisiva, radial y
de prensa escrita. El jueves 20, añade, ?en un espectáculo mediático que
remonta la memoria al gobierno de Roberto Albores Guillén, los ex miembros
de Opddic entregaron un puñado de armas a las autoridades estatales?.

El show del gobierno y los ahora ex miembros de Opddic ?ilustra detalles
de la brutal embestida contra los pueblos zapatistas y, a su vez, permite
dimensionar la manipulación y complicidad de las autoridades estatales y
federales con las poblaciones adversas a los zapatistas?, así como ?la
absoluta impunidad con que podrán seguir operando?.

Detalles de la conferencia

¿En dónde se llevó a cabo la conferencia de prensa?, pregunta Capise. ?¿En
Agua Azul? ¿En una sala pública? No. Por increíble que parezca, (fue) en
las oficinas del Ministerio de Justicia?. Los ?desertores? de Opddic son
Jeremías López Hernández (comisariado ejidal de Agua Azul), José Alberto
Urbina López (presidente de Ecoturismo Indígena), Juan García Luna
(secretario) y Salomón Moreno López (tesorero), todos agresores
identificados de sus vecinos de Bolom Ajaw. A juicio de Capise, el acto
confirma que las denuncias de la junta de buen gobierno del caracol de
Morelia son certeras.

El informe apunta que los ex miembros de Opddic declaran lo que ?en lo
hechos contradicen?. El presidente de Ecoturismo Indígena, Urbina López,
declaró que ?los habitantes de Agua Azul nos pronunciamos por la vía
pacífica? hacemos responsables a la Oppdic de cualquier provocación que
pudiera derivar en violencia y hacemos un llamado a los habitantes de
Bolom Ajaw para que no caigan en provocaciones de esa organización?.

En la misma conferencia de prensa Urbina López acusó a las bases
zapatistas de Bolom Ajaw de ser ?invasores? y ?taladores?. Y dijo:
?Exigimos que las autoridades frenen a los invasores antes de que arrasen
con las 500 hectáreas de ecología (sic) que nos quedan en Agua Azul?.

En un reciente boletín de prensa, Sabines Guerrero se comprometió a no
realizar ningún desalojo en Bolom Ajaw.

Desde que llegó al cargo, el ministro de Justicia es considerado el
funcionario más influyente del gabinete. Él protagonizó y magnificó el
polémico episodio en medios locales.

Por cierto, el puñado de armas exhibidas, de bajo calibre, no son (o no
son todas) las que los ex integrantes de la Opddic han empleado para
agredir a las familias de Bolom Ajaw.

***********
ALTERNATIVA
***********

Su lucha ofrece una alternativa al mundo, afirma el escritor John Berger

Crucial, la participación social para frenar las amenazas contra zapatistas

?Si viviéramos en un entorno de justicia pasaría el resto de mi tiempo
dibujando flores?

El sensacionalismo de los medios masivos nada tiene que ver con la
realidad, sostiene

Tania Molina Ramírez

El escritor británico John Berger, una de las voces más comprometidas del
mundo, regresó de Chiapas con una urgencia: contar que ?la amenaza actual
que pende sobre los zapatistas es extremadamente grave y cercana? y, por
tanto, ?la participación de la sociedad civil es absolutamente crucial.
Quizá más importante que nunca?.

Así lo reiteró a La Jornada el pasado jueves por la noche, durante una
plática con reporteros y colaboradores.

?Ustedes conocen más sobre Chiapas y los zapatistas que yo?, aclaró el
narrador. ?No soy yo quien deba hablarles acerca de los paramilitares y
los campamentos militares?. Con mucho cuidado fue buscando las palabras
para decir lo que considera de vital importancia: ?El movimiento zapatista
es, históricamente, muy significativo?.

Berger llegó apenas esta semana de Chiapas, donde participó en el simposio
internacional Planeta Tierra, en San Cristóbal de las Casas, y visitó
Oventic.

?Sé que muchos se molestaron? por la posición del Ejército Zapatista de
Liberación Nacional (EZLN) ante las pasadas elecciones, ?sobre todo luego
de conocer los resultados, aunque creo que jugó un papel mucho menor que
el fraude.

?Pero supongamos que el lenguaje y los términos en que Marcos se refirió a
(Andrés Manuel) López Obrador fueron un error. Quizá tras la elección el
error parecía grave, pero intentemos poner lo que han hecho los zapatistas
en una perspectiva de largo plazo?. Y lo describió así: ?Son una forma
alternativa de pensar políticamente, de tomar decisiones, de hablar y de
escribir políticamente. Esta demostración ofrece nuevos caminos en todo el
mundo, no sólo en su país; sería terrible que esa iniciativa, sólo por un
error político, fuese eliminada?.

Lo que los zapatistas han hecho es semejante a ?llegar a un pequeño
archipiélago: si lo seguimos nos llevará a un continente. Un nuevo
continente de una realidad política y social que ?más que cualquier otro
discurso político? es opuesto fundamentalmente a la tiranía en la que
vivimos.

?Para que ese archipiélago lleve al continente, ¿cuántos kilómetros
faltan? ¿Cuántos años? ¿Diez? ¿Veinte? Quizá un siglo?, pero ?un error
político no puede impedir hacer todo lo posible por evitar la inminente
eliminación, que está cuidadosamente planeada?. Así que, como ?el viajero
que viene de lejos, esta es la única cosa que realmente quiero decirles;
ustedes son los escritores.?

?Hablando políticamente ?aunque me parece estrecho reducirlo a lo
político?, lo esencial es elegir actuar. No en relación con un futuro
deseado, sino en relación con el aquí y el ahora. No actuar es vergonzoso;
cuando uno se acostumbra a causar vergüenza pierde la capacidad de
actuar?.

Periodismo y migración

Berger, quien vive desde hace décadas en un pueblo francés, es reconocido
como uno de los historiadores culturales más prominentes de nuestros
tiempos. También es poeta y novelista.

Cuando llegó a las montañas francesas, poco a poco se ganó la confianza de
los campesinos. ?Trabajaba con ellos; era un idiota sin remedio y ellos
los expertos?, señaló. ?Los escuché platicar y cantar, y los observé
trabajar. Mis años con ellos son la única universidad a la que fui?.

?De todas las disciplinas que practica, ¿cuál prefiere?

?Si viviéramos en un mundo de justicia pasaría el resto del poco tiempo
que me queda dibujando flores.

Berger ha dedicado gran parte de su vida a escribir sobre migración y así
la define: ?es el resultado inevitable del progreso tecnológico,
sistemáticamente impuesto, tanto económica como políticamente, por el
capitalismo neoliberal tiránico, además de que arruina tanto la
agricultura como las áreas rurales?.

Sobre periodismo también arriesgó una opinión: ?La gente intenta darle
sentido a su vida escuchando y repitiendo historias (?) Uno debería
resistir el sensacionalismo de los medios masivos de comunicación, que
nada tiene que ver con los dramas reales, que son múltiples y muchas veces
dolorosos. Compartirlos mediante nuestra escritura es más importante;
compartir el dolor es una de las cosas profundas que unen a la gente, y el
dolor no es opuesto a la esperanza?.

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