A - I n f o s
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **

News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts

The last 100 posts, according to language
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement
First few lines of all posts of last 24 hours || of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006

Syndication Of A-Infos - including RDF | How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups
{Info on A-Infos}

(ca) España : La rehabilitación zapateriana

Date Sat, 2 Sep 2006 16:35:15 +0200 (CEST)


por red-libertaria.net

Con más de un año de retraso, el Consejo de Ministros aprobó por fin, el
28 de julio de 2006, el proyecto de ley elaborado por la Comisión
Interministerial creada, en 2004, con el objetivo de legislar «la completa
rehabilitación moral y jurídica de las víctimas de la guerra civil y de la
represión franquista» -según lo afirmó entonces la Vicepresidenta del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

En la presentación de este Proyecto, rebautizado ahora con el título de «
Proyecto de ley de reconocimiento y ampliación de derechos y
establecimiento de medidas a favor de quienes padecieron persecución o
violencia durante la guerra civil y la dictadura » y que excluye la «
satisfacción jurídica » a los represaliados del franquismo, la
Vicepresidenta Fernández de la Vega ha insistido en que el objetivo de
dicha norma es fomentar la « concordia y conciliación » entre españoles y
adoptar medidas que ayuden « a cicatrizar y no a abrir heridas ».

Sin embargo, aunque en algunos aspectos se reconocen y amplian « derechos
» y se establecen « medidas » a favor de las víctimas de la guerra civil y
la dictadura, el texto ha decepcionado porque no permitirá « cicatrizar »
las heridas de las víctimas de la represión franquista. Y no sólo porque
excluye su rehabilitación jurídica sino también porque las equipara con
los que, durante la guerra, lucharon contra « los principios, valores y
libertades constitucionales » y que, después de su Victoria militar, no
permitieron, durante 40 años, que estos principios, valores y libertades
tuvieran vigencia en España.

El Gobierno insiste en que esta norma ha sido elaborada desde el «
espíritu de concocordia » que presidió la Transición, y por ello comienza
con « un reconocimiento general y solemne » de los padecimientos que
tuvieron que soportar « republicanos » y « nacionales » en el curso de la
guerra civil ; pero olvida que los « nacionales » ya tuvieron este
reconocimiento de parte del Estado franquista y que, en cambio, los «
republicanos », además de seguir padeciendo la represión durante los 40
años de dictadura, nunca lo han tenido.

Para cicatrizar las heridas, que aún siguen abiertas, no es suficiente con
aludir al « carácter injusto » de los consejos de guerra y otros juicios
políticos sin garantías sufridos por miles de españoles durante la etapa
franquista. Para cicatrizarlas es necesario que la Democracia no valide
las sentencias pronunciadas por esas instancias represivas. Y no sólo por
el carácter « injusto » de las mismas sino fundamentalmente porque la
Democracia no debe seguir deshonorándose validando la "Justicia" de una
Dictadura. ¡Treinta años de deshonor son más que suficientes para saldar
la "deuda" de la Transición!

Para un Gobierno que se proclama demócrata y, además, socialista, es un
vergonzoso subterfugio negar la « rehabilitación jurídica » y proponer una
« rehabilitación moral » para esconder la cobardía moral y política de no
atreverse a contrariar al sector consevador y al PP. Y también es una
vergonzoza renuncia para el Partido del Gobierno, el PSOE, cuyo Grupo
parlamentario presentó, el 8 de julio de 2003, una Proposición no de ley
para exigir « la anulación de los juicios sumarísimos ».

Además, el procedimiento específico propuesto para obtener esta «
rehabilitación » moral (« una declaración personal, de reconocimiento y
reparación, que se abre como un derecho a todos los perjudicados y que
podrán ejercer ellos mismos, sus familiares o determinadas instituciones a
las que hubieran estado vinculadas » es injuriante para las víctimas de la
represión franquista. No sólo porque hay que solicitarla sino también
porque tendrán igualmente derecho a este « reconocimiento y reparación »
los fascistas que hayan sufrido « condenas, sanciones y cualquiera forma
de violencia personal producidas por razones políticas o ideológicas,
durante la guerra civil ». ¡Cómo es posible que a un Gobierno de la
Democracia le sea igual el haber luchado por o contra ella !

Y en lo que concierne al nombramiento de una Comisión Interministerial y
otra de « expertos » nombrada por una mayoría de tres quintos del
Congreso, para determinar ¿bajo qué criterios ?) si procede o no la «
rehabilitación », es una complicación innecesaria y una forma de
burocratizar un problema de solución simple. ¡Y todo eso sólo para que la
« declaración formal de víctima » sea publicada en el Boletín Ofial del
Estado, si el PP no veta en el Congreso la constitución de dicha comisión
!

El pretexto avanzado por el Ejecutivo es ahorrar a los ciudadanos largos y
onorosos procesos judiciales, cuando lo más simple y rápido es la adopción
de una Resolución, en el Parlamento, declarando nulas todas las sentencias
pronunciadas por los tribunales represivos de la dictadura. Una Resolución
que evitaría, además, un gasto inútil de papel y tinta al BOE, puesto que
esta « declaración formal de víctima » sólo sería necesario publicar una
vez .

El objetivo de todas las « revisiones » solicitadas hasta ahora no era
otro que el de obligar a la Democracia a no seguir validando las
sentencias de la Dictadura. El objetivo no era y no es otro, y, para
alcanzarlo, sería suficiente con que el Parlamento proponga y apruebe una
Resolución formal declarándolas nulas. El Gobierno socialista no la ha
propuesto, pero los Partidos con representación parlamentaria pueden y
tienen el deber de proponerla y aprobarla este mismo año. Y pueden hacerlo
al reanudarse las sesiones de las Cámaras, cuando el Proyecto de ley
presentado por el Gobierno venga a debate.

Tal es su responsabilidad política e histórica, para no ser cómplices de
la vergüenza y deshonor de una Democracia que, además de seguir validando
las sentencias franquistas, es la única en no haber condenado
institucionalmente el régimen franquista. Es así, poniendo fin a tan
indigna vergüenza y deshonor, que el Parlamento culminaría
consecuentemente el proceso de « recuperación de la memoria histórica » y
cerrarría defitivamente el ciclo de demandas de revisión, puesto que su
objetivo sólo era conseguir la anulación de las sentencias pronunciadas
por la « Justicia » represiva franquista.

8 de agosto de 2006.

Grupo pro revisión del proceso Granado-Delgado

Octavio Alberola
Antonio Martín

_______________________________________________
A-infos-ca mailing list
A-infos-ca@ainfos.ca
http://ainfos.ca/cgi-bin/mailman/listinfo/a-infos-ca


A-Infos Information Center