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(ca) [México] Participación de la Comisión Sexta del EZL N en el Encuentro de Intelectuales de Guadalajara

Date Mon, 27 Mar 2006 09:23:35 +0200 (CEST)


Participación de la Comisión Sexta del EZLN en el Encuentro de
Intelectuales.

Guadalajara, Jalisco, Marzo 21 del 2006.

¿OTRA TEORÍA?
Hace ya tiempo, la madrugada tapatía encontró a Elías Contreras, comisión
de investigación del EZLN, sentado en una de las bancas del parque que
está frente a la catedral que impone su doble poder, el simbólico y el
real, a la ciudad de Guadalajara. Elías Contreras había llegado a esta
ciudad para encontrarse con el Ruso en su puesto de tortas salvadas y,
después, con el chino Feng Chu en los ba os públicos de la Mutualista,
cuando estaba metido en lo de resolver aquel desconocido caso del Mal y el
Malo. Para quien no lo sepa, Elías Contreras era un compa ero base de
apoyo del EZLN, veterano de guerra, que apoyaba a la Comandancia General
del EZLN en labores de lo que ustedes llaman ?de detective? y nosotros
llamamos ?de comisión de investigación?. Pero, antes de las
desconcertantes tortas del Ruso y de la parquedad del Chino, Elías
Contreras había estado sentado en uno de los parques del centro de esta
ciudad de Guadalajara, garabateando en su libreta dibujos, frases sueltas,
párrafos completos y líneas imprecisas, mientras esperaba que el sol
manchara la pared oriente de la catedral. Yo no sabía de la existencia de
esa especie de bitácora de vuelo o diario de campa a en el que,
paradójicamente, Elías Contreras no escribió nada que se refiriera
directamente al caso aquel en el que el amor, ese otro amor, le llegó como
llega de por sí el amor, es decir, por donde menos lo espera uno; en su
caso, acompa ado del desconcierto y el miedo que suelen acompa ar el
encuentro con lo otro. El amor que se le fue por donde uno teme siempre
que se vaya: por la irremediable ruta de la muerte. Porque, tal vez
alguien lo recuerde, La Magdalena cayó peleando de nuestro lado, el
zapatista, contra el Mal y el Malo. Y era nuestra compa era por partida
doble: porque eligió ser mujer y porque escogió serlo con nosotros. Pero
es otra historia que tal vez encontremos en otra parte. Elías Contreras
nunca dijo que se hubiera enamorado de La Magdalena, el o la travesti que
le salvó la vida en las calles de la Ciudad de México y que lo acompa ó en
la persecución del tal Morales. Nunca lo expresó abiertamente, es cierto;
pero uno que aprende a escuchar palabras, silencios, gestos y maneras,
sabe también encontrar secretos de los que ni siquiera se sospecha su
existencia. Y Elías Contreras, comisión de investigación del EZLN, hablaba
de La Magdalena callándola, como si las palabras fueran a lastimarla.
Creo, es algo que se me ocurre ahora, que Elías Contreras no era
correspondido en los mismos sentimientos que abrigaba por La Magdalena, y
que eso, de alguna forma, le alivió del desbarajuste que esa emoción le
provocaba. Pero del oculto amor del ahora finado Elías Contreras por La
Magdalena y de lo que en él había en su libreta de apuntes, tal vez les
cuente en otra ocasión. O tal vez no les cuente nunca, porque hay personas
que no sólo dejan, como peso, el manifiesto de su muerte; también nos
dejan los secretos de su vida. Ahora quiero contarles de algunas partes
del cuaderno que cargaba Elías Contreras. No pocas veces la madrugada nos
encontró parados frente al fogón de su cocina y, cuando los silencios de
uno y otro se alargaban lo suficiente, Elías sacaba de su morraleta la
ajada libreta y me la pasaba sin mirarme o decirme algo siquiera. Yo me
asomaba a ella como un intruso torpe. Bastaba darle una mirada rápida para
darse cuenta que sólo el autor podría descifrar lo que ahí estaba escrito
o dibujado. Como si se tratara de un rompecabezas cuya figura total
ignoran todos, menos quien dise ó las piezas. A veces leía yo en voz alta
alguna frase y él, Elías Contreras, empezaba a armar las piezas. Como
hablando para sí mismo, rehacía una anécdota o un argumento. Estaba, por
ejemplo, esa sencilla y concisa ética del guerrero que, en trazos casi
ilegibles, debe haber copiado Elías Contreras de algún lado: 1.- El
guerrero debe ponerse siempre al servicio de una causa noble. 2.- El
guerrero debe estar siempre dispuesto a aprender y hacerlo. 3.- El
guerrero debe respetar a sus ancestros y cuidar su memoria. 4.- El
guerrero debe existir para el bien de la humanidad, para eso vive, para
eso muere. 5.- El guerrero debe cultivar las ciencias y las artes y, con
ellas, ser también el guardián de su pueblo. 6.- El guerrero debe
dedicarse por igual a las cosas grandes y a las peque as. 7.- El guerrero
debe ver hacia delante, imaginar el todo ya completo y terminado. No una
madrugada, sino una tarde, viendo como el sol saltaba de una nube a otra
hasta esconderse tras la monta a, con su cuaderno en mis manos, le leí a
Elías Contreras las siguientes frases, escritas por él mismo: ?La
resistencia es detener el destino que impone el de arriba, justo el tiempo
preciso para hacer la fuerza necesaria y destruir entonces esa desgracia y
a quien nos la procura?. Al escucharla, Elías Contreras dijo ?Guadalajara,
cuando el Ruso y el Chino?. Y acto seguido me contó que escribió ese su
pensamiento en la madrugada de espera en el centro de la llamada ?Perla de
Occidente?. Después seguía otra frase. La leí en voz alta:
?A los cabezas grandes que se venden al dinero les falta la inteligencia,
como les faltan el coraje, la vergüenza y el buen modo. Como dicen los
ciudadanos: son mediocres, cobardes, imbéciles y maleducados?. Allá
arriba, me dijo Elías Contreras mirando hacia abajo con rencor, no sólo se
inventan una religión donde vale el que tiene y no el que es. También
hacen unos como sus sacerdotes que escriben y predican la doctrina del
poderoso entre los de arriba y entre los de abajo. Pero son como
sacerdotes pero también como policías y vigiladores de que nos portemos
bien, que sea que nos aceptemos la explotación y estemos como mansitos,
con la cabeza diciendo ?sí? o ?no? según la orden. Que sea que el poderoso
te chinga también con el pensamiento. Y esos sacerdotes del pensamiento de
los de arriba son los cabezas grandes que se venden al dinero.? - ¿Los
intelectuales de arriba? -, pregunté.
- Ésos -, dijo Elías Contreras, comisión de investigación del EZLN, y,
sentado en un tronco, viendo hacia occidente, repitió para mí el argumento
que construyó aquí en Guadalajara, cuando le seguía la pista al Mal y al
Malo, en esa todavía inconclusa tarea de nosotros, los llamados
neozapatistas. De ese argumento, que Elías Contreras me expuso en tzeltal
y que, por lo tanto, tiene palabras para las que no hay equivalentes en
los diccionarios de los idiomas dominantes y dominadores, saqué los
siguientes apuntes: LOS INTELECTUALES DE ARRIBA.
Si las policías y los ejércitos son los comisarios del buen comportamiento
del ciudadano frente al despojo, la explotación y el racismo, ¿quién cuida
del buen comportamiento en la reflexión intelectual, en el análisis
teórico? Si el sistema jurídico que viste de ?racional y humana? la
violenta imposición del capital tiene jueces, vigilantes, policías y
cárceles, ¿cuáles son sus equivalentes en la cultura en México, en la
investigación y la academia, en la producción teórica, el análisis y el
debate de ideas? Respuesta: los intelectuales que arriba dicen qué es
ciencia y qué no lo es, qué es serio y qué no lo es, qué es debate y qué
no lo es, qué es verdadero y qué es falso, en suma: qué es inteligente y
qué no lo es. El capitalismo no sólo recluta a sus intelectuales en la
academia y en la cultura, también ?fabrica? sus cajas de resonancia y les
asigna sus territorios. Pero lo común a ellos y ellas está en su
fundamento: simular humanismo donde sólo hay sed de ganancias, presentar
al capital como síntesis del devenir histórico, y ofrecer la comodidad de
la complicidad por la vía de las becas, el pago de publicidad y la
interlocución privilegiada. No hay una diferencia apreciable entre un
libro de superación personal y las revistas ?Letras Libres?, ?Nexos?,
?¿Quién?? y ?TV y Novelas?. Ni en la redacción, ni en el precio ni en el
lugar que ocupan en los Sanborns de Carlos Slim Helú, si acaso en que se
venden y leen más las dos últimas. ¿En el contenido? Todas ofrecen el
espejo imposible a los que arriba son los que son. LOS INTELECTUALES DE EN
MEDIO.
Igual que en el imposible centro de la imposible geometría del Poder, en
las frágiles torres de cristal de la ?neutralidad? y la ?objetividad?
están los intelectuales que navegan dirigiendo discretas o descaradas
coqueterías al sistema, sin importar el color de quien detente el poder
político. Mirando hacia arriba, estos intelectuales responden a la
pregunta explícita o implícita con la que arranca su quehacer: ?¿Desde
dónde??. Y en esta pregunta se anudan las otras preguntas: ?¿Por qué??,
?¿Con quién??, ?¿Contra quién?? Desde la antesala del Poder, haciendo
méritos en la corte del mandarín de moda sexenal, estos intelectuales no
están en medio, sino en tránsito hacia arriba. Se ponen a disposición, con
la herramienta del análisis y el debate teóricos, en las banquetas del
poder político y económico de México, con un letrero que reza: ?Se hacen
discursos. Se justifican programas gubernamentales. Se asesoran
empresarios. Se hacen publicaciones al gusto. Se amenizan fiestas,
reuniones de accionistas y gabinetes?. Junto a estos intelectuales están
los que, lenta o rápidamente, declinaron sus principios, claudicaron y
buscan desesperadamente una coartada que los salve frente al espejo. Son
los intelectuales prudentes, maduros y sensatos que han depuesto las armas
de la crítica con las caricias de quienes visten de izquierda su quehacer
de derecha. Pero no deja de ser desconcertante la posición deshonesta de
estos intelectuales afectos al sistema. La pobre coartada del cambio
pausado, racional y responsable, no alcanza a santificar la cueva de
ladrones que es la autodenominada izquierda electoral. Se visten con la
frágil fugacidad de los medios de comunicación, y con ella disfrazan no
sólo sus inconsecuencias, también su renuncia a todo ejercicio de análisis
crítico de la clase política. Acosados por los fantasmas que sus
prudencias crearon, ratifican un profundo desprecio por la inteligencia. Y
los hay quienes se dicen de izquierda radical y hasta zapatistas
(seguramente del mismo modo en que Guajardo se dijo zapatista). Desde la
comodidad de la academia se erigen en los nuevos jueces, los neo
comisarios de las buenas maneras en el debate sobre lo que realmente
significa el irresistible ascenso de AMLO en la modernidad democrática, es
decir, en las encuestas. Son quienes dicen que toda crítica a la clase
política es promover el abstencionismo y, con una lógica tomista, que con
eso se favorece a la derecha. Los que seleccionan y editan la realidad
nacional para presentar lo impresentable. Los que guardan silencio ante el
trato que el presidente municipal de Tulancingo, Hidalgo, de filiación
perredista, otorga a indígenas y personas de la tercera edad; ante el
brinco frenético del PAN y del PRI a los brazos abiertos del PRD en
cualquier punto de la geografía nacional; ante el nepotismo de los
cabildos perredistas en Tabasco; ante la venta de su franquicia al cacique
en turno de cualquier estado; ante la aprobación de leyes de destrucción
neoliberal por las bancadas del sol azteca; ante la sospechosa similitud
de nombres y apellidos de las listas de candidaturas perredistas con las
de anta o del PRI y el PAN. Son los mismos que quieren que nos traguemos
la piedra de molino de que hay que sostener el proyecto macroeconómico, al
mismo tiempo que se cambia la macropolítica. Son los mismos que venden la
ilustrada resignación a domicilio: el cada vez menos malo es la única
opción? cómoda. Son los mismos que dicen sin empacho que el gobierno
protege la Otra Campa a para que ataque a López Obrador, mientras las
diversas policías fotografían, vigilan y hostigan a l@s integrantes de la
Karavana, a las coordinadoras estatales, regionales y locales. Los mismos
que sienten un profundo desprecio por sus lectores y que, sin vergüenza
alguna, un día les dicen que Rosario Robles es una heroína y al otro si te
vi ni me acuerdo. Son los mismos que descalificaron a los jóvenes
estudiantes del CGH, que en 1999-2000 lograron con su movimiento, contra
todo, mantener a la UNAM como universidad pública y gratuita; los mismos
que aplaudieron en silencio la represión a los jóvenes altermundistas en
esa vergüenza del calendario de Jalisco que es el 28 de mayo de 2004. Son
los mismos que suspiran con deleite por los segundos pisos, el tren bala,
el proyecto transístmico, las co-inversiones en PEMEX y la industria
eléctrica, la entrada de México al circuito de béisbol de ligas mayores,
los conciertos en el Zócalo de la Ciudad de México, el privilegio de la
interlocución con las autoridades. ¡Ah! ¡Por fin una escenografía de
nivel, o sea de segundo piso, para no ver o fingir no ver a l@s de abajo,
l@s provocador@s, l@s acelerad@s, l@s aretud@s, l@s pelos parados, l@s
revoltos@s, l@s nac@s, l@s maldit@s, l@s de abajo. ¿A quién le importa que
sean los mismos en la política de arriba y que sea el mismo programa
?macroeconómico? de antes? ¿Quién se fija en esas minucias? ¿Quién se
preocupa porque ese programa represente la continuación y profundización
de la destrucción de la Nación mexicana? Son los mismos que ofertan la
calamidad de no conformarse con lo que hay, mano, tampoco hay que ponerse
muy exigentes, mano, porque si Madrazo o si Calderón, si el PRI o el PAN,
a ver, ¿qué dirán las naciones extranjeras? Lo de los grandes
inversionistas, mano, bueno pues ésos ya entendieron, ahora falta que
entiendan, o sea que obedezcan, los de abajo. Pero ya está amarrado todo,
mano, es la nuestra, mano. Ahora sí se nos hizo. Una asesoría, viajes,
comidas, codearse con los meros meros. Son lo que cargan sus agujereadas
cubetas de agua para enfrentar la promesa escrita en Guanajuato: ?aún hay
muchas alhóndigas por incendiar?. Son los de la piel frágil que se
resquebraja ante el primer se alamiento crítico y se desga itan
repartiendo etiquetas de ?intolerantes?, ?estalinistas?, ?ultras?,
?trasnochados?, ?inmaduros?. Los intelectuales de en medio? Donde la Otra
dice ?despierten?, estos intelectuales dicen, suplican, ruegan, imploran:
?sigan dormidos?.

L@S OTR@S INTELECTUALES.
Desde abajo y desde la izquierda, un movimiento que se construye a sí
mismo, la Otra, construye también nuevas realidades. Los neozapatistas
pensamos que estas nuevas realidades que ya surgen, y que irán apareciendo
más adelante, necesitan otra reflexión teórica, otro debate de ideas. Esto
requiere de l@s otr@s intelectuales, primero, la humildad de reconocer que
se está frente a algo nuevo; y, segundo, integrarse, hacer suya la Otra,
en ella conocerse y conocer al indígena, al obrero, al campesino, al
joven, a la mujer, al ni o, al anciano, al maestro, al estudiante, al
empleado, al homosexual, lesbiana y transgénero, a la trabajadora y
trabajador sexual, al ambulante, al peque o comerciante, al cristiano de
base, al trabajador de la calle, al otro, a la otra. Nosotros pensamos que
deberían participar directamente en las reuniones de adherentes en sus
estados y, además, escuchar todo lo que dicen tod@s l@s adherentes en todo
el país. Gracias a los medios alternativos, los otros medios, es posible
seguir de cerca esta hermosa lección de historia nacional contemporánea.
En su medio y con su modo, l@s otr@s intelectuales seguramente producirán
análisis y debates teóricos que asombrarán al mundo. Como zapatistas
pensamos que la Otra campa a puede decir con orgullo que se merece a l@s
mejores intelectuales de este país que forman parte de ella; ahora que
ellas y ellos, con su quehacer propio, digan si se merecen a la Otra Campa
a.

LA PALABRA QUE FALTA.
En el viejo y ajado cuaderno de apuntes de Elías Contreras, comisión de
investigación del EZLN, hay una hoja suelta, cuidadosamente doblada, donde
se lee: Hay piedras que aún callan. Cuando hablen los secretos que
guardan, ya nada será igual, pero, es seguro, será mejor para todos.
Valdrá el ser y no el tener. Otra mano levantará la bandera y el mundo
olerá, se oirá, sabrá y se sentirá como lo que debe ser: la digna casa de
quienes lo trabajan.

OTRA VELA PARA SOMBRA.
Madrugada. Arriba la luna sigue en su deslavado desnudarse de la luz azul
que la viste. La oscuridad le perdona la cicatrices y le ofrece, generosa,
otro velo para su impudicia. Abajo la sombra se acurruca en el último
rincón de su desvelo. Eso que se levanta, ¿es un viento o un puente
buscando lejos la otra orilla para acabar de tenderse? Un suspiro, tal
vez.
Y otra vez la duermevela y sus ilusiones: una serpentina suspirada y liada
en un cuello ausente, el ansia levantándose y hundiéndose en el bajo
vientre, el leve respirar de la sombra en el oído de la noche, el deseo
vistiendo la morena luz de la penumbra, un beso largo y húmedo en los
otros labios, la mano escribiendo una carta que nunca llegará a su
destino: Daría lo que fuera por enredarme entre sus piernas, por confundir
nuestras humedades, por desgastarme en la luna hendida de sus caderas.
Daría lo que fuera, menos dejar de hacer lo que es mi deber hacer.
Amanece.
El sol empieza a ayudar a las casas y edificios en su lánguido inclinarse
a occidente. El otro Jalisco afila la palabra y afina el oído.
Afuera preguntan:
?¿Listo??.
Adentro la sombra dobla con cuidado el ansia, la pone en el bolsillo
izquierdo de la camisa, cerca del corazón, y responde: ?Siempre?.

Desde la Otra Guadalajara.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Marzo del 2006.
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