A - I n f o s
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **

News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts

The last 100 posts, according to language
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement
First few lines of all posts of last 24 hours || of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006

Syndication Of A-Infos - including RDF | How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups
{Info on A-Infos}

(ca) Presentación de Organízate y Lucha nº 5 = ?iso-8859-1?Q?(publicaci=F3n_anarquista_de_Mendoza_-_Arg.?=)

Date Tue, 22 Aug 2006 17:28:37 +0200 (CEST)


Editorial
Desde el número anterior nos veníamos planteando una nueva forma de
organización de lxs oprimidxs y explotadxs que permitiera el desarrollo de
proyectos de lucha social relacionados por vínculos de solidaridad
recíproca y por una misma finalidad: el comunismo anárquico. Es por esto
que varias organizaciones, grupos de afinidad e individualidades de la
provincia decidimos organizarnos federativamente en la Sociedad de
Resistencia de Mendoza. Esto implica la posibilidad de que cada unx pueda
dar la pelea al capitalismo y la opresión desde los espacios que integre
en su vida diaria en relación con lxs demás o desde una perspectiva en
particular, siempre consecuentemente con la finalidad antedicha.

En este número 5 de nuestro O y L se puede ver reflejada esta
nueva forma de construcción, en la amplitud de miradas desde donde se
encara la lucha social a partir de prácticas autónomas entre sí
relacionadas por el apoyo mutuo y por una misma finalidad. Es así que aquí
presentamos las reflexiones del Grupo de Estudios de Género, de un
compañero de Oficios Varios, de Vegans, del zine de lxs compas de San
Carlos y de dos compañeros de Acción Anarquista. Abrimos la publicación,
además, con un artículo que nos pareció muy importante para la reflexión y
el debate de quienes pretenden llevar adelante la lucha por una sociedad
de libres e iguales.

Sin más, los dejamos con el contenido de la revista que
esperamos que sirva al menos a algunxs para avanzar por el camino de la
libertad y la igualdad hacia la anarquía.



*Para acercarnos información, críticas, comentarios, o participar en la
publicación, comunicate a: *

organizateylucha@gmail.com



*El amor por el terruño y por quienes comparten día a día con nosotrxs
actividades y espacios se vuelve sumamente negativo cuando es exacerbado
contra otrxs pueblos y en función de una unidad irracional con quienes
viven cerca nuestro; pero sólo para oprimirnos y explotarnos. Así ese amor
se convierte en odio por lo distinto y sólo beneficia a los que detentan
el poder. El nacionalismo es la alienación de este espíritu de
fraternidad, así como el estado es la alienación de la sociedad como tal.
*

*
**¿Qué es la rebelión?*

* por Alfredo
Gómez[1]<http://mail.google.com/mail/?view=page&name=gp&ver=sh3fib53pgpk#_ftn1>
*



La "gente" se rebela. Existen momentos, más o menos prolongados, en la
vida de los individuos y colectividades, en que las normas de
comportamientos y los valores reinantes pierden su legitimidad y son
transgredidos abierta y directamente. Este fenómeno resulta difícilmente
explicable.

La aproximación "científica" del fenómeno dada por los marxistas, basada
en le determinismo económico y la lucha de clases, no consigue salirse de
círculo vicioso. La rebelión, dicen, es un producto de la lucha de clases,
es un resultado de la contradicción existente entre las relaciones de
producción y las fuerzas productivas dentro de un contexto socioeconómico
determinado. La rebelión del "proletariado" se explicaría pues por la
explotación de la que es victima. Con esto, por supuesto, no se permite
explicar la situación de no rebelión del "proletariado", su aceptación del
orden existente o su adhesión a proyectos y formas de organización social
en que es brutalmente instrumentalizado, y, menos aun, la rebelión de
individuos y grupos sociales que no forman parte de lo que los marxistas
denominan "proletariado".

Si se intenta explicar la situación de no rebelión del "proletariado" por
medio del efecto nefasto de la ideología dominante o de la ausencia de
condiciones "subjetivas" (¡La existencia de una sólida "vanguardia de la
clase"!), no hace sino cerrar el circulo vicioso. La ideología dominante,
en efecto, es precisamente una forma directa de poder y de opresión, es la
explotación hecha coherencia, y lo que tratamos de explicarnos es
justamente la situación de no rebelión frente a tal forma de poder y
explotación.

Resulta absurdo pretender explicar la rebelión sin referirse al individuo.
Toda aproximación al fenómeno de la rebelión debe partir del concepto de
individuo, su protagonista por excelencia. El intento de abordar este
problema escamoteando el rol del individuo en la historia sólo nos puede
conducir a girar en redondo y, lo que es peor, alrededor de formulas
huecas que solo pueden tener algún sentido en los laboratorios de
sociología.

El psicoanálisis, por su parte, tiene el merito de partir de las
estructuras internas del individuo. Parte del hecho de que en le
comportamiento de todo individuo juega diversos tipos de pulsiones
vitales, de experiencias e influjos externos que han podido provocar en el
sujeto determinados tipos de reacciones en sus relaciones con el mundo
exterior. Así, actitudes de "pasividad" o de rebelión pueden estar ligadas
a vivencias anteriores: vivencias sexuales, en las cuales la relación
deseo-represión pueden tener efectos que crean o refuerzan tendencias de
inseguridad, falta de confianza en sí mismo, etc.; vivencias de diversos
tipos de agresión ?desde la iluminación violenta y manipulación brutal del
medico o enfermera en el momento de venir al mundo, hasta la violencia
cotidiana ejercida por familiares, maestros, vecinos y amigos en la
escuela o el barrio -, etc.

La extraordinaria diversidad de tipos de comportamiento y su carácter a
menudo imprevisible representan no obstante un serio obstáculo para la
aproximación psicoanalítica. El obstáculo mayor radica muy probablemente
en el carácter irracional que reviste con frecuencia el acto de la
rebelión. El psicoanálisis, al intentar transformar lo irracional en
racional, esquiva un aspecto esencial del problema. Lo irracional, por
definición, deja de ser irracional en el momento mismo en que es traducido
a la estructura racional del lenguaje. Esta traducción no es lo
irracional; toda traducción, de mayor o menor calidad, borra lo irracional
y lo reduce a racional. El resultado obtenido no da cuenta pues el
fenómeno en sí, a menos que pretendamos afirmar, como lo hacen ciertos
psicoanalistas, que lo irracional no existe.

Cuando se habla de rebelión, se utiliza comúnmente la expresión de la gota
que "colmo el vaso", y se dice que se llegó al "limite de la paciencia".
Decíamos en otra parte que el miedo, el temor al castigo y la pérdida de
lo adquirido pueden conducir a soportar durante un lapso de tiempo más o
menos prolongado una situación que el sujeto a llegado a identificar como
opresiva o injusta. En el instante de la rebelión, el individuo o la
colectividad rompe con el círculo del miedo, se expone a perder todo,
incluso la vida. La rebelión es una especie de salto en el vacío, salto en
el que ignoramos si llegaremos ha asentar el pie nuevamente. La rebelión
se presenta como una explosión, como un movimiento espontáneo cuyas
consecuencias no hemos sopesado ni calculado. En realidad, si nos hemos
revelado a una situación de opresión determinada, es justamente porque
hemos sopesado y calculado sus consecuencias, porque la razón nos lleva a
inclinarnos frente a garrote. Si la rebelión es posible es porque se trata
de un acto irracional, un acto que no es regido ni por el principio de las
causas ni el efecto ni por ningún otro de los principios que orientan las
aproximaciones de la ciencia y el psicoanálisis.

La realidad de la "gota que colmo el vaso"no necesita demostraciones; es
sentida y manifestada a través de un lenguaje propio. Las circunstancias
en que aparece esta gota se resisten a toda normatización; la explosión de
rebeldía parte frecuentemente de un hecho baladí, insignificante en sí
mismo; hechos de opresión mucho más "graves", pueden haber tenido lugar
anteriormente sin despertar las mismas reacciones. Cuando el historiador,
el sociólogo, psicoanalista, o el protagonista mismo del hecho intentan,
con posterioridad a los acontecimientos, analizar porque tal hecho
despertó tal reacción, no encuentra ninguna explicación racional. Resulta
imposible, en efecto, responder con precisión a la pregunta: ¿porqué
necesariamente allí y en ese momento?, la respuesta a esta pregunta no
puede ser escrita; sólo puede ser vivida.

Las características del vaso y las circunstancias en las que aparece cada
gota, así como la determinación del momento en que la "paciencia" llega a
su limite, escapan a la descripción, catalogación, normatización, y demás
procedimientos utilizados por el conocimiento racional.

El aspecto imprevisible de la rebelión, desborda la mecánica causalista.
La historia del movimiento social es elocuente al respecto: en el pasado
como en el presente, teóricos, expertos en "masología" y "vanguardias" de
todo tipo se han mostrado perplejos de las "masas". Frecuentemente, cuando
más se espera su movilización, permanecen inertes; todo el arsenal de las
ciencias sociales y del socialismo "científico" se despliega entonces en
busca de los fenómenos que motivan tal inercia. A la inversa, cuando se
han perdido las esperanzas de movilización y las "masas" lucen
absolutamente encuadradas dentro de la institucionalidad vigente, su
explosión es tanto más
repercutiente y devastadora. En otros casos, cuando se "espera" un
determinado tipo de movilización, "masas" responden con formas tanto más
inesperadas. Otras veces, tipos de movilización de índole frecuentemente
contradictoria se superponen, y observamos así a colectividades que, si
ayer desplegaban una acción subversiva antiinstitucional, hoy van a
depositar sus votos en las urnas (y, ¡oh sorpresa!, no precisamente por
"izquierda"). El fenómeno de la espontaneidad de las "masas" puede deparar
muchas sorpresas, tanto a los escépticos como a los más optimistas.

Por definición, lo impredecible y lo espontáneo no pueden ser erigidos en
ley, ni se pueden normatizar ni programar. En este sentido, los actuales
signos que han permitido a algunos hablar de la perspectiva de una
"civilización cibernética", donde un super-Estado programa hasta los más
mínimos detalles del comportamiento de sus súbditos y no puede ser sino la
expresión de una tendencia hacia la autodestrucción.

Los grandes movimientos sociales que han conmovido la historia han tenido
siempre la característica de la espontaneidad. Ninguno de los pensadores,
científicos o agrupaciones políticas de "vanguardia" pudo prever, en su
época, la amplitud y profundidad de la revolución de 1789, de la Comuna de
París, del movimiento de 1905 en la Rusia zarista, de la semana trágica de
Bs. As. en 1919 y de Sao Paulo de 1917, o de mayo de 1968 en Francia. Cada
uno de estos instantes de rebelión colectiva ha sido un instante de
ruptura del círculo vicioso del miedo, pilar de todo sistema de gobierno.
"O el hombre es más fuerte que el garrote o el garrote es más fuerte que
el hombre" ha dicho alguien. Si seguimos esta disyuntiva, observaremos que
lo irracional es el elemento fundamental que permite que el "hombre" sea,
en ciertos instantes, más fuerte que el garrote. En otras palabras,
diríamos que la liberación de lo irracional es uno de los factores que
permiten sencillamente que el "hombre" sea; éste, hasta nuestros días no
se ha ajustado completamente a la absurda definición de "animal racional".
La privación de lo irracional en el "hombre" sería posiblemente el fin de
la especie humana.

Los diferentes proyectos de organización social, y desarrollos racionales
de lo mítico pueden proponer la rebelión y ejercer un poder de
transformación de la realidad existente. Estos proyectos de organización
social, vinculados por colectividades de índole muy diversa ?partidos
políticos, agrupaciones libertarias, sectas místicas, etc.-, apelan
comúnmente al poder de la razón como factor de movilización. Toda la
literatura, propaganda y agitación de estas colectividades están dirigidas
a demostrar y convencer de la justeza de un proyecto de organización
social determinado. Según la especificidad del proyecto y del contexto
social en que se desarrolla, las formas de movilización auspiciadas por
estas colectividades pueden o no constituir momentos de subversión social,
y su mensaje puede o no favorecer rupturas ideológicas con el proyecto
dominante.

No obstante, la "revolución" no puede nunca ser un acto de "rebelión
premeditada" (argumento tan caro a los policías de todos los países), así
como la huelga general no pude ser permitida por ningún Estado Mayor
político-sindical. Una sociedad no se levanta contra un sistema de
opresión movida únicamente por el convencimiento racional. El miedo es
difícilmente controlable por la razón.

El surgimiento de una consigna e huelga general, así como su extensión y
profundización, escapan siempre a las previsiones de las organizaciones.
Incluso en organizaciones anarquistas tan importantes como la FORA, las
expectativas de los organizadores eran a menudo desbordadas o frustradas
por el desarrollo de las movilizaciones (enero de 1919 o huelga contra la
Ley de Residencia de 1908).

La movilización espontánea de las masas puede seducir o derribar una forma
de organización social determinada, pero la aparición de nuevas formas
parece depender de la existencia y extensión alcanzada por proyectos
alternativos. La explosión irracional, por grandes que sean sus
proporciones (el "Bogotazo" de 1948, la semana trágica de Bs. As.), no
culmina
necesariamente en la aparición de formas alternativas de organización
social. La irracionalidad no contempla su permanencia en el tiempo y en el
espacio. Esta permanencia, como vimos anteriormente, existe solamente en
la construcción mítica. Las colectividades que agencian estos mitos, bajo
la forma de proyectos de organización social, no son otros que los
partidos, organizaciones específicas, sindicatos, etc. Su existencia
aparece pues como "necesaria".

A la inversa, la "rebelión premeditada", los llamados a la movilización en
base a las virtudes del ejemplo y de la "justeza" de una causa o proyecto
social alternativo, tampoco culmina necesariamente en la aparición de
nuevas formas de organización social. La insurrección anarquista de la
Baja California es un trágico ejemplo de ello.



------------------------------

[1]<http://mail.google.com/mail/?view=page&name=gp&ver=sh3fib53pgpk#_ftnref1>Extraído
de la obra del mismo autor Anarquismo y anarcosindicalismo en América,
1980, Ibérica de Ediciones y Publicaciones, Barcelona.


--
Acción Anarquista - Sociedad de Resistencia de Mendoza

www.geocities.com/sociedadderesistencia


_______________________________________________
A-infos-ca mailing list
A-infos-ca@ainfos.ca
http://ainfos.ca/cgi-bin/mailman/listinfo/a-infos-ca


A-Infos Information Center