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(ca) [Venezuela] El contrato por un siglo con Vale do Rio Doce El padrino brasilero del Carbón

Date Sun, 11 Sep 2005 14:25:10 +0200 (CEST)


Rafael Uzcátegui www.nodo50.org/ellibertario
Eliot Ness, comandante del grupo especial contra la mafia -interpretado
magistralmente por Kevin Costner en el remake cinematográfico de la serie
?Los Intocables?- le ha declarado al omnipotente Al Capone la guerra a
muerte. ¿Ustedes se imaginan al policía declarando en rueda de prensa su
odio al zar del juego y contrabando de alcohol, para seguidamente anunciar
que se ha negociado, con rictus de victoria, con un siciliano de nombre
Vito Corleone? Nuestra estupefacción en la butaca no llegaría hasta aquí:
la aclamación unánime de funcionarios del gobierno, periodistas y hasta
espectadores de la propia película nos haría dudar de nuestra cordura. La
metáfora nos sirve para comparar las venáticas declaraciones
anti-imperialistas del gobierno venezolano (enfocadas exclusivamente en la
figura de George Bush jr.) y los acuerdos económicos realizados con
actores cualitativa y cuantitativamente tan cuestionados como el
presidente de los Estados Unidos. Bajo el nombre de Carbosuramérica,
eufemismo que distrae críticas incómodas, el presidente Hugo Chávez ha
realizado una negociación que ha difundido -con bastante éxito- de rostro
benigno y progresista. Un capitalismo alegre, garotas y samba en el
imaginario local, de manos del presidente Brasileño, ?el hermano Lula?
para el mandatario venezolano. Pero que, para los movimientos sociales al
sur del Amazonas, ha significado un interminable dolor de cabeza: la
compañía energética Vale do Rio Doce (CVRD).

El camarada Soros CVRD fue creada en 1942 por el gobierno de Getúlio
Vargas para ayudar a los Estados Unidos e Inglaterra en el fortalecimiento
estratégico de su mercado de mineral de hierro, en plena Segunda Guerra
Mundial. Poco después, se convierte en un coloso empresarial del Estado
brasileño. En 1997 es privatizada, abarcado 47 compañías conectadas entre
sí, de las cuales 29 eran controladas directamente. En cinco años esta
suma ascendió a 73 empresas, de las cuales 11 se encuentran en el
exterior. La empresa actúa en 10 estados brasileros, principalmente en el
ramo de la minería. Es considerada la mayor productora y exportadora de
mineral de hierro del país y tercera en el ranking mundial, gracias a sus
grandes activos y el control de amplias zonas de reservas. Por ejemplo, se
estima que su mina ubicada en la Sierra de Carajás (en la región de Pará)
tiene reservas suficientes para una explotación por 400 años. La Vale
también posee inversiones en los sectores de energía, transportes y
productos florestales, siendo dueña de diques en el estado de Minas
Gerais, de la misma manera que Candonga, Porto Estrella, Igarapava e
Irapé. Durante el 2001 fue la mayor exportadora del Brasil, vendiendo 2,9
billones de reales en el mercado externo. En el año 2002 la compañía
anunció ganancias por quinto año consecutivo, esa vez por 3.051 billones
de reales. George Soros y Citicorp son algunos de sus accionistas
principales y la empresa es parte del llamado Foro Económico de Davos.
CVRD, a través de un testaferro de nombre Itabira Rio Doce Company Limited
suscribió un acuerdo por 99 años con Carbones del Zulia -empresa minera
del Estado venezolano- en enero del 2005 para la constitución de
Carbosuramérica, con capital a medias entre ambas compañías. Entre los
objetivos de la nueva empresa se encuentran: ?Propiciar la conexión de la
actividad de minería con los desarrollos endógenos?, ?alianzas
estratégicas para el desarrollo de los yacimientos Socuy y Casigua? y la
?posibilidad de desarrollar la inversión entre Venezuela y Brasil en los
subsectores de coquización, siderúrgico, eléctrico y de apoyo a la
minería?. La empresa adelanta sus objetivos a pesar de la resistencia de
organizaciones sociales y etnias indígenas de la región zuliana por la
triplicación de la producción carbonífera en el estado. Las recientes
declaraciones divulgadas por el diario Panorama por parte del General
Carlos Martínez Mendoza, presidente de Corpozulia, silencian los rumores
de sectores afectos al llamado ?proceso bolivariano? sobre la paralización
del proyecto: en el acto realizado por el 36avo. Aniversario de Carbozulia
Mendoza reiteró que la producción se triplicaría a 26 millones y que la
medula espinal de los proyectos de expansión la constituye
Carbosuramérica, nacida bajo el norte de ampliar la extracción en el Socuy
y Casigua. Salvo la millonaria campaña publicitaria que actualmente
realiza CVRD, l@s venezolan@s poseen escasa información sobre la compañía,
y mucho menos, de las diversas denuncias, campañas y resistencias que los
movimientos sociales brasileños han realizado contra el emporio
energético. Lo que sigue es un superficial e incompleto inventario de las
hazañas de uno de los socios del gobierno bolivariano en la construcción
de su particular ?socialismo del siglo XXI?.

Paraísos fiscales El Ministerio de Justicia Brasileño detalló en un
informe la operación realizada por CVRD para expandir su monopolio en el
mercado de hierro y transporte. La empresa ?Cayman Iron Ore Investment Co?
es una compañía fundada en las Islas Caimán, instituida con el fin de
realizar la adquisición accionaria de Caemi Mineração e Metalurgia S/A por
la CVRD. Caemi a su vez controla la empresa ?Minerações Brasileiras
Reunidas S/A (MBR)? -una empresa nacional que produce mineral de hierro en
la región de Minas Gerais- , con 84,6 de participación accionaria, por lo
que la MBR pasó bajo el control de CVRD. De acuerdo con el informe, la
operación contribuye a aumentar el ejercicio de poder en el mercado por
parte de CVRD, tras realizar operaciones similares en la adquisición de
las compañías mineras Socoimex, Samitri, Ferteco así como en el complejo
mineral de Jangada.

Seguridad laboral El 10 de junio del 2003 ocurrió un accidente en Uberaba,
en el llamado ?Triángulo minero?, un descarrilamiento de vagones que
transportaban productos químicos altamente tóxicos a través de la zona
rural. La carga era transportada por el Ferrocarril Centro-Atlántico
(FCA), propiedad del grupo CVRD. El derrame de más de 860 mil litros de
productos químicos alcanzó las riberas del rio Uberaba que abastece de
agua a la población. Exactamente 4 meses después otra caravana de FCA,
transportando combustible, provocó otro accidente en la zona rural de
Ibiá, en el Alto Paranaíba, con daños al ambiente y a los abastecimientos
de agua, tras el derrame de 60 mil litros de petróleo bruto. En mayo del
2000, 25 mil litros de petróleo diesel se derramaron de los tanques de
almacenamiento de CVRD aledaños a la comunidad de São Raimundo do Gapara,
en el eje Itaqui-Bacanga. La superintendencia de Ibama de Maranhao multó
en 3 millones de reales a Vale, pero dicha penalidad fue reducida a 100
mil reales y se encuentra suspendida debido a una cláusula de ajuste de
conducta realizada entre la compañía y el Ministerio Publico. Como segunda
penalidad, CVRD estaba obligada a realizar una obra de interés público,
por lo que se designó la reforma de la Plaza Gonçalves Dias, del poblado
de Ibama. En la inauguración de la obra, la publicidad difundida por la
compañía hablaba de una alianza entre la Vale y la Prefectura de la región
para mejorar el nivel de vida de la comunidad, ocultando que el nuevo
rostro de la plaza se originaba en el accidente que inutilizó las tierras
cultivables de São Raimundo do Gapara. ?Se invirtieron más de 1 millón de
reales en la obra?, declaraon voceros de la empresa. Por su parte un nuevo
derrame, de menor magnitud, ocurrió el 30 de agosto del 2004. Desde el
accidente CVRD indemniza a los campesinos afectados con arroz y plátanos
equivalentes a una zafra anual. Según la oficina de comunicación de Vale,
la indemnización -que alcanza a 52 familias- continuará hasta la entrega
de terrenos cultivables lo que por lo menos no ocurrirá en una década.
Según Segisnando Rodrigues Lima, secretario general del Sindicato de
Trabajadores y Trabajadoras Rurales (STTR), dicha compensación ha generado
un círculo vicioso al estimular la dependencia de los moradores ya que
manos anónimas han dañado las mallas de contención de la gasolina para,
presumiblemente, aumentar la cantidad de beneficiarios del subsidio.

Desvío de recursos En las pasadas elecciones presidenciales al Brasil, los
medios de comunicación del país revelaron la denuncia de que el antiguo
tesorero del candidato del PSDB, Jose Serra, había cobrado 15 millones de
reales producto de la privatización de CVRD para destinarlos a la campaña
electoral. Ricardo Sergio de Oliveira, antiguo director del Banco de
Brasil, habría cobrado la suma de manos del empresario Benjamin Steinbruch
para destinarla a los gastos publicitarios de la candidatura del entonces
partido gobernante, al cual pertenecía Fernando Henrique Cardoso. Tras
desatarse una crisis política, el Partido de los Trabajadores se inmutó de
apoyar una comisión investigadora de la denuncia, conducta que motivó
diversas sugerencias acerca de la posibilidad de que el team de Lula
recibiera sumas similares.

Desplazando comunidades Vale do Rio Doce, junto a compañías como ALCOA,
BHP Billiton y Votorantim se encuentran actualmente presionando al
gobierno brasilero para conseguir la licencia de construcción de la
represa hidroeléctrica de Estreito. Dicha construcción tendrá una potencia
total de 1.109,7 MW, provocando la inundación de 434 km² de tierras y
afectando a 5.000 familias, las cuales tendrán que desalojar las tierras
en las que actualmente habitan. Las comunidades indígenas aledañas Apinajé
Timbira y Krahô, se verán afectadas por la afluencia de trabajadores a la
zona, por lo que entre otras consecuencias -las cuales son admitidas por
los empresarios- se encuentra la inundación y pérdida de varios
yacimientos arqueológicos, acabando con la memoria de las culturas
aborígenes de la región. Según los estudios realizados por la
investigadora Fany Ricardo en 1999, CVRD posee 590 títulos de propiedad y
concesiones otorgadas sobre tierras indígenas. Cerca de 18 mil personas,
la mayoría pescadores artesanales, serán desplazados de sus comunidades
tras el acuerdo realizado por el ?hermano Lula? con la compañía coreana
Posco Pohang para la inversión de 6 billones de reales en el llamado Polo
Siderúrgico de Maranhão que amenazará las extensas áreas de manglares de
la zona.

Como de una ?redonda estupidez? fueron catalogados los acuerdos
comerciales entre Brasil y Venezuela por Domingo Alberto Rangel. Desde una
perspectiva ambientalista Lusbi Portillo ha denunciado insistentemente las
consecuencias de la ampliación carbonífera en la Sierra de Perijá y las
inconsistencias del camuflaje verde de CVRD. Mientras las denuncias desde
la izquierda más crítica -Documental ?Nuestro petróleo y otros cuentos?,
censurado de hecho- son eclipsadas por la avalancha mediática
?revolucionaria? difundida por los dineros del Estado minero venezolano,
se profundiza el papel asignado por la globalización economicista a
Venezuela: proveedor seguro y confiable de energía barata. Lapidariamente,
pero con una claridad meridiana, el intelectual ingobernable de Tovar
escribe: ?Venezuela es libérrima y tiene un régimen de habladores de paja
que invocando a Simón Bolívar venden hasta el cansancio todo lo que tenga
valor comercial?. Por ahora, los vociferantes micrófonos desvían la mirada
de los contratos, donde se benefician, como siempre, los Capones y
Corleones del mundo.

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