A - I n f o s
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **

News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts

The last 100 posts, according to language
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement
First few lines of all posts of last 24 hours || of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005

Syndication Of A-Infos - including RDF | How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups
{Info on A-Infos}

(ca) LA CAMPANA Nº 10 - EDITORIAL

From a-infos-ca@ainfos.ca
Date Tue, 18 Jan 2005 17:23:55 +0100 (CET)


______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
http://www.ainfos.ca/
http://ainfos.ca/index24.html
_______________________________________

En esta violencia homicida contra los trabajadores no hay tregua. Ni día
sin dolor, ni hora sin drama. La siniestralidad laboral se cobra más de
un millar de vidas al año en España. Cada día mueren en este país de 3 a
5 trabajadores, víctimas de un modelo de relaciones laborales y de
producción regido por el principio del beneficio económico empresarial,
al que sirven Leyes, Normas, aparatos de Estado, Inspecciones, ... y
también ciertas formas del sindicalismo institucionalizado. Ningún otro
país industrializado alcanza este grado de barbarie homicida. Al día de hoy han fallecido diez de los doce trabajadores afectados en el
incendio ocurrido en Burgos, el pasado jueves, 13 de enero, en un local
propiedad de la empresa Arranz Acinas, que, en el momento del siniestro y
habitualmente estaba siendo utilizado como almacén de material y
vestuario para los obreros, aún no estando habilitado para ello. En siete años, entre 1997 y 2003, los asalariados hemos sufrido seis
millones y medio de accidentes laborales, con un tétrico balance de
10.071 trabajadores muertos y más de 150.000 personas heridas de
gravedad, mutiladas o con lamentables secuelas de por vida. España
además, ha venido siendo el país con peor evolución de la siniestralidad
laboral de la UE. En este siniestro marco hay que situar las diez muertes
de Burgos. Unas muertes nada accidentales, antes bien, anunciadas,
previstas, calculadas al “más menos 1%”, sustantivas al capitalismo, como
lo son las otras miles de vidas perdidas en los últimos años en las
mismas circunstancias y lo serán las que están por venir, si no logramos
los trabajadores detener la sangría. Efectivamente: Situado en el sótano de un edificio habitado, el almacén
de Arranz Acinas no reunía las condiciones de seguridad mínimas exigibles
a cualquier lonja destinada al albergue de materiales inflamables.
Circunstancia que logró transformar un imprevisto o una actuación
desafortunada (que de otro modo no tendría mayores consecuencias) en una
gigantesca y tóxica humareda, negra como la muerte; en una trampa
infernal para el grupo de doce obreros que se vestían para iniciar la
jornada laboral. Arranz Acinas es la empresa adjudicataria de las obras públicas del
carril bici de la capital burgalesa, además de la constructora del
edificio siniestrado, por lo que no podía desconocer, por ejemplo, que
el techo del almacén-vestuario estaba cubierto de poliuretano, un
material extremadamente inflamable y tóxico, que al arder provoca además
una intensa y letal humareda. Tampoco las autoridades debieran
desconocer el estado de las instalaciones, equipo, situación laboral,
etc ofertados por Arranz Acinas para hacerse con la obra. Imaginamos con
fundamento que así se haría constar en el anuncio del concurso,
asegurándose la administración pública que la empresa ganadora cumpliese
con la legislación vigente en todos los aspectos concernidos, incluidos
los referidos a sus instalaciones y el respeto a los derechos laborales. Todo apunta a que una chispa de origen indeterminado llegó a prender el
combustible que, de modo irresponsable, se mantenía guardado en grandes
garrafas. Las condiciones del local, los materiales empleados en la
construcción y la naturaleza de los productos almacenados produjeron la
tragedia. De hecho, según el jefe de bomberos que primero llegó al
siniestro, “todos los fallecidos fueron hallados prácticamente apilados
al fondo del inmueble”, debido con toda probabilidad a haberse refugiado
allí al intentar apartarse de la humareda que se inició cerca de la
puerta, afectó al poliuretano del techo y les bloqueó la salida, excepto
a uno solo de los obreros que logró atravesar la pantalla humeante,
arrastrando a otro compañero desvanecido. Hasta aquí el dramático suceso ocurrido en Burgos. Sin embargo, ¿Nos está
permitido ignorar que lo ocurrido en el sótano burgalés tiene un aire
familiar, de un “ya visto y sufrido”, que en absoluto nos sorprende, por
más que nos abrume? NO. A los trabajadores y sus organizaciones, ¡NO! En 2003 el número total de accidentes laborales mortales durante la
jornada laboral fue 1.487 (1.034 en el puesto de trabajo y 453 “in
itinere”), sin contar las víctimas de enfermedades profesionales
reconocidas, ni las muertes de trabajadores autónomos durante el
desempeño de su actividad. Además, más de 11.000 trabajadores sufrieron
heridas y trastornos graves, con el resultado de que muchos de ellos
quedaron mutilados y sufren importantes secuelas de por vida. Durante el
primer semestre del año 2004 perdieron la vida 465 trabajadores, apenas
un 7% menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando fallecieron
500 personas. ¿Cómo se construye semejante masacre? ... ¿Quién o qué la produce? ...
¿De qué instrumentos se valen los responsables de tanta muerte, que no
tiene parangón en ningún otro país de Europa? ... ¿Cómo se garantiza su
impunidad, pese a la voluntariedad en la acción homicida, bien demostrada
por lo monstruoso de la estadística y lo artificial que resulta la
dramática repetición de las conductas criminales? ... Todas estas son preguntas que tienen respuesta conocida, pero quizás
ahora mismo lo que urge es determinarnos los trabajadores a poner punto
final al sangriento goteo que se lleva cada año, cada semana, cada
jornada a tantos de nosotros ... Y solo hay un modo, unirnos para lograr
invertir el principio que rige la organización del trabajo asalariado:
del principio del beneficio privado al respeto a la vida humana, de la
homicida y parasitaria codicia a la solidaridad, de la Ley que diseña las
muertes impunes a la decisión autogestionaria de los trabajadores.



*******
****** Servicio de noticias A-INFOS *****
Noticias de, y de interés para, anarquistas

-SUSCRIPCIONES: lists@ainfos.ca
-RESPONDER: a-infos-d@ainfos.ca
-AYUDA: a-infos-org@ainfos.ca
-WWW: http://www.ainfos.ca/org
-INFO: http://www.ainfos.ca/org

Para recibir a-infos en un idioma solamente escribir para lists@ainfos.ca
la mensage seguinte:
unsubscribe a-infos
subscribe a-infos-X
con X= ca, ct, pt, en, fr, etc (i.e. el codigo del idioma)



A-Infos Information Center