A - I n f o s
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **

News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts

The last 100 posts, according to language
Castellano_ Català_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ The.Supplement
{Info on A-Infos}

(ca) LA CAMPANA Nº 222 / EDITORIAL

From a-infos-ca@ainfos.ca
Date Thu, 25 Sep 2003 10:26:06 +0200 (CEST)


______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
http://www.ainfos.ca/
http://ainfos.ca/index24.html
_______________________________________

Ocurrió el 18 de septiembre, pero fue igual el 17 y el 16 ... y lo será
también el 19 o el 20 y así hasta que los trabajadores no se decidan a
ponerle remedio. 18 de septiembre: en las obras del hotel Atrium Beach, en Benidorm, dos
hombres cayeron por el hueco del montacargas desde una altura de treinta
metros, encontrando la muerte. La misma obra, una semana antes, había
matado a un tercer obrero, tras desplomarse el encofrado sobre el
montacargas en que trabajaba. 18 de septiembre: Segundo Demetrio Vázquez, trabajador en una subcontrata
-como los tres de Atrium Beach-, se mató al caer desde lo alto de la
torre propiedad de Fecsa-Endesa en la que trabajaba, en Les Borges del
Camp (Baix Camp). 18 de septiembre: Decenas de trabajadores se concentran en Gijón en
protesta por el último accidente mortal en la construcción, ocurrido en
el barrio de Porceyo. “Que el trabajador acuda al trabajo para ganarse el
salario y no a ganarse la muerte”, dijeron. Que alguien pierda la vida en el trabajo no es novedad y, por tanto,
tampoco noticia que merezca ser destacada. ¿Acaso, por este procedimiento
tan simple, se logra ocultar, admitir e incorporar a la normalidad social
la muerte prevista de cientos de trabajadores cada año, con el resultado
de que alguien gane un poco más de dinero por ello y, sobre todo, que
siga girando la macabra maquinaria capitalista, sin roces ni tropiezos? En todos los casos citados, la Ley se respetaba o no se respetaba, no
siendo esto lo decisivo. Sobre todo cuando la Ley no tiene otro objetivo
que servir a la impunidad del crimen, como es el caso de la normativa
laboral y de la aplicación judicial del derecho laboral en España, según
demuestran los hechos: más de 1200 muertos y varios miles personas
gravemente mutiladas cada año, desde hace más de una década. Los factores más importantes que incrementan los accidentes de trabajo y
son responsables últimos de la mayoría de las muertes y mutilaciones
“accidentales” -la subcontratación, la precariedad laboral, los ritmos de
producción, la duración excesiva de la jornada, la sumisión forzada y
falta de autonomía del obrero respecto de las condiciones de trabajo,
etc, etc - gozan todos ellos de especial protección jurídica, aún a
sabiendas de su carácter mortífero. Es sobre ese dramático campo de minas que la Ley de Seguridad e Higiene
en el trabajo y la normativa que la desarrolla, trata de impulsar medidas
concretas que reduzcan el número y gravedad de los accidentes de trabajo.
Sin embargo, las medidas incluidas en la Ley de Seguridad e Higiene no lo
fueron por el respeto debido a los trabajadores y a su integridad
física, sino por la confrontación entre el interés privado de los
industriales y la resistencia que pudieran ofrecer los trabajadores.
Resistencia hoy prácticamente nula, entre otras razones, por la traición
del mayoritario sindicalismo reformista. Si este sindicalismo fuese el
que no es, no admitiría, por falaz y criminal, el chantaje de que normas
más estrictas en materia de seguridad desaniman la actividad industrial.
Exigiría el respeto a la vida y a la salud de los trabajadores. Lo
impondría. Las actuaciones de los servicios de Inspección y, llegado el caso, del
aparato judicial y las burocracias sindicales reformistas, obedecen a la
misma lógica mortífera que se impone a la Ley y la acción del Estado: La
lógica del beneficio económico privado, a cuenta del perjuicio colectivo.
Cuando en el Hotel Atrium Beach se produjo el primer accidente,
desplomándose el encofrado sobre el montacargas, el juzgado no dictó la
orden de paralización de los trabajos hasta que se reconociese
fiablemente el origen del “accidente”. Tampoco los sindicatos presentes
en el lugar, UGT y CC.OO, sugirieron plante alguno. De ese modo, la
normalidad (muerto incluido) siguió su curso, de modo que siete días
después otro elevador, por causas igualmente desconocidas, se vino abajo
arrastrando a dos nuevas víctimas. De nuevo, la Ley salió al paso del
buen sentido y el respeto a la vida -con la excusa de que “el elevador
pudo caer por un error humano al que se le añade un fallo técnico, ya que
el sistema de frenado hidráulico del aparato no se activó”-, decidiendo
que la Obra no debía ser paralizada, pese a que los sindicatos UGT y
CC.OO, ahora sí, pedían lo que ellos no estaban dispuestos a hacer por sí
mismos. Frente a esta tremebunda situación, los compañeros de Gijón nos enseñan
el camino a seguir, del mismo modo que lo suelen hacer los mineros
asturianos y leoneses, al parar toda la cuenca en cuanto se produce un
accidente mortal en la mina.



*******
****** Servicio de noticias A-INFOS *****
Noticias de, y de interés para, anarquistas

-SUSCRIPCIONES: lists@ainfos.ca
-RESPONDER: a-infos-d@ainfos.ca
-AYUDA: a-infos-org@ainfos.ca
-WWW: http://www.ainfos.ca/org
-INFO: http://www.ainfos.ca/org

Para recibir a-infos en un idioma solamente escribir para lists@ainfos.ca
la mensage seguinte:
unsubscribe a-infos
subscribe a-infos-X
con X= ca, ct, pt, en, fr, etc (i.e. el codigo del idioma)



A-Infos Information Center